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El Puntal + BonusTrack. 04 Junio 2011
Bueno, pues aquí tenéis las fotos de la salidita de este sábado, ha sido algo corto para estar temprano en Almería. A ver si alguno se curra una crónica y otro sube los datos del GPS
FOTOS
Datos GPS:
Almería – Nuevo Mundo o la ruta de “Los Desperdigaos”
Y digo “desperdigaos” porque cada uno hizo una ruta diferente aunque compartiendo la misma columna vertebral, el espinazo de Sierra de Gador.
Os dejo mis fotos y espero que vayáis dejando las vuestras.
Crónica de Jorge “el de antes”:
Efectivamente, DESPERDIGAOS, así fuimos desde la salida, con tres puntos y horas diferentes. El grueso del peloton a las 7.15 en el Quemadero (Bichito, Ambus, Jordiman, Guillem, Victor y yo mismo), el Vitel desde Aguadulce y conectó con el primero del grupo en el cruce de Enix, Champo salio una hora mas tarde y nos dio caza en La Mamona, y Alonso no sabemos desde donde ni desde cuando, el caso es que lo llamamos a las 7.20 y contestó:
“Ya voy por la presa que las piedras se me resisten”.
La vuelta lo mismo, al empezar a llover, un poco antes de La Chanata, Guillem y Ambus se dan la vuelta, Victor que ya lo había hecho previamente (cortijo blanco, él hizo solo una salida simbólica), Champo, Jordiman y yo nos refugiamos en el aljibe de la Canata, no nos mojamos demasiado y pasamos un poco de frio pero no tanto.
Bichito, Alonso y Beatel subieron un poco mas y al parecer el frio (no ibamos preparados para eso, nadie imaginaba semejante aguacero y bajas temperaturas, estuvimos a 8º) les hizo darse la vuelta a pocos km de La Chanata y bajarón (excepto Vtel, que bajó solo y “desperdigao”por Illar; Champo, Jordiman y yo aprovechamos que escampó un poquito y nos tiramos por Felix hasta Aguadulce y Almería.
A ver si poneis el trcak, pero……………….¿de que ruta?, de la de Victor?, de la de Ambus y Guillem?, de la de Beatel?, de la de Bichito y Alonso? o de la nuestra? somos unos DESPERDIGAOS y encima sin Walkis.
Fotos Champo:
Buscando alternativas para bajar de EL PUNTAL
Crónica de Carlos:
Tenía ganas de que llegara el domingo para estrenar a mi nueva amiga Irina Calentona y presentarla en sociedad. Como las salidas oficiales son los sábados y el domingo las niñas tiraron de algunos machos de la manada, la sociedad se resumió en Champo.
La propuesta de Champo era algo rápido y de exploración. Me juró y perjuró que no había nada técnico, sólo un tramo corto de un cortafuegos, pero su promesa fue al mas puro estilo Congrio y las dificultades para un tío tan patán como yo llegarían.
La hora de salida es de lujo asiático, a las nueve en la rotonda de Torrecárdenas, donde ambos nos presentamos puntuales prestos y dispuestos para comenzar la rutilla.
Charlando y ritmo alegre llegamos al Mini Hollywood, madre mía como llanea Irina, parece que fuera con la flaca. La pobre flaca está el fin de semana en el quirófano para unas liposucciones y quitarse un poco de peso que esta temporada se llevan ligeritas.
En el inicio de la subida al Puntal, al ver que íbamos relajados y con tiempo, Champo propone y dispone, así que subimos por el Cortijo de los Gongora. La subida se hace muy fácil y a ritmo en parte por el subidón del estreno. Bendito efecto placebo.
Llegando a la parte final podemos ver algo de nieve bajo un sol de justicia, perfecto para la práctica del biciclismo. La verdad es que el día fue buenísimo pero el terreno, el terreno!!! Eso es otra cosa. Al llegar al Puntal insito a Champo por la bajada técnica del experimento y confiesa que no sabe como está, obviamente es de exploración, así que a sufrir en silencio.
Bajada por la cara Oeste. Comenzamos el descenso por el cortafuegos y me lo paso hasta bien con el sube y baja frenético, hasta que llegamos a una zona de tierra suelta que me hace bajar para caminar un poco y estirar las piernas, que no todo es montar en bici. Las vistas del Desierto de Tabernas merecen la pena disfrutarlas a ritmo lento.
Salvado el corto pero complicado tramo final del cortafuegos, volvemos a montar para enlazar con un camino que nos llevará hasta la siguiente parte del descanso una senda técnica, por lo menos para mi. Rocas y pedrolos importantes estratégicamente puestos para no aburrirme mientras Champo va en moto y tal es la distancia que no me sirve ni de guía.
Consejo. En este tipo de superficie no llevéis la presión a 2,5. Menos mal que el Champo me revisó las ruedas y el rebote de la horquilla. Gracias a él pude bajar montado en la bici y gustándome por mi destreza (esto es pa´verlo!). Hasta que en una zona sencilla y casi parados, no me fijé en un bachecito e hinqué la rueda delantera saltando por encima del manillar. Me quedé besando el suelo como el Papa Benedicto, la bici encima de mi raspa y la cala del pie derecho enganchada para comprobar mi flexibilidad.
Desde entonces el descenso fue una penitencia con tramos en bici y otros a pie hasta que una estupenda cantera de extracción de arena, que se está cargando esa zona de Sierrra Alhamilla, pero tenemos que darle materia prima a los promotores y constructores para sus aberraciones urbanísticas. Para enlazar con el camino roto debemos atravesar el monte y desde ese punto hasta la vía de servicio junto a la rotonda da Gador un paseo.
Bendito regreso al asfalto. La vuelta es un infierno con el viento de levante como predijo Champo. Proponemos hacer relevos de un minuto para regresar rápido. Al final Champo tiraba tres minutos y yo uno, pero es que está demasiado fuerte.
En definitiva, un ruta muy buena para estrenar la cabra y a buen ritmo para no aburrirse. La próxima de exploración te buscas a otro. Esta ruta es más para Congrios y Diegos amantes de descenso.
Fotos Champo:
Almería-Dos Hermanas-Almeria por Enix y rambla Carcauz
Bueno, que rutaza! A mi me han salido 138km y 3015m de desnivel acumulado.
Ni crónica ni ná. Estoy a punto de rendirme. Desde que preparo el Soplao esto no es vida. Si Zapatero contara pa la cotización el tiempo que paso en la bici me jubilaba antes que el Comandante. Y además, ya casi no me quedan amigos, el Congrio y el Diego se van de excursiones, el Vitel se va con los amigos del dominó, el Alonso ha vuelto a la vida familiar, el Cano se ha buscado un curro y el Jincapuntales vete tú a saber. Y lo malo es que últimamente hasta los que vienen se retiran cada vez antes.
Las semanas anteriores la gente disimulaba y aguantaba la mitad de la ruta. Esta semana hubo abandono general antes del cuarto de ruta, el Jordi cumplió con la máxima estreno de bici y caída, a plomo y parado, en las piedras del camino de Enix, y claro como ahora tiene mucho plomo pues se hizo un chichón en el muslo, el Comandante se fue a llevar al niño y Eu, no sé, me parece que se le lió la bufanda multicolor esa que lleva.
Y mientras me dejaron solo, bueno con los dos galgos esos que iban siempre por delante, así que no me quedó otra que ir cantando coplillas de carnaval para animarme. Al empezar el camino de Enix iba canturreando “A fuego vivo” pa entrar en calor. Cuando subía ya camino de Felix me acordé del pasodoble “Dios mío porque me has abandonado”. Y cuando penaba camino de Dos Hermanas y Manolo se acercaba a mí para decirme lo que me faltaría aún si estuviera en el Soplao, lloraba en mis adentros, ”¡Vengo yo con medio sofocón y me visita la muerte, tarará!” Menos mal que me dio medio bocata cuando ya veía cerca el infierno y me acordé de “La milagrosa, el carro prodigioso”. Y de la cuesta abajo, ¡Hay la cuesta abajo! Si son 60 kilómetros cuesta abajo… pero llenos de barro, nieve, velcro extra suprema y qué coño que también hay que subir. Que le den a la crónica, al sol, a las montañas, a las bicicletas, vuelvo con la gente normal y con los paseos mañaneros, los periódicos de papel, la petanca y vuelvo al sano tabaco sentado en el paseo con un café y viendo gachises contornearse. A la mierda la BTT.
Mañana lunes me doy una Vuelta del Bichito a las 10:30. Por si me queda algún amigo y quiere acompañarme.
Fotos Champo:
Otra vez en Sierra de Filabres, o las 1000 y 1 maneras de subir y bajar al Calar
NO PUEDE SER PEOR… ¿O SÍ? (crónica by El Bichito de la Luz)
A este paso va a ser peor la preparación que El Soplao en sí mismo, pero es que no me salen las cuentas. Yo sumo, resto, pongo, quito minutos, hago medias, descuento paradas y me dan ganas de llorar. Hasta ahora la mejor de las previsiones me dice que 14 horas no me las quita nadie (de ahí para arriba).
De todas formas mi espíritu optimista y juvenil mastrinkais me lleva a quedar con mis amigos cada sábado con la intención de hacer una simulación de la prueba. Hasta ahora el resultado es desolador porque en cada ruta se cumple inexorablemente una media más baja que en la anterior.
No parecía dura esta ruta a priori, llaneo de calentamiento, subida tendida y ya… para abajo. Pero la realidad nos tenía preparadas varias sorpresas.
Primero que aparecieran en el aparcamiento del Montellano uno, dos, tres… hasta siete compañeros más servidor, cuando las previsiones del tiempo me decían que iba a estar más solo que la una.
Segundo que la cuesta tendida no fuera tan tendida y sí más larga de lo esperado.
Tercero que el panorama siberiano que había en las cumbres hiciera que sintiera más frío subiendo que bajando.
Y por último que hubiera más dureza en la parte de bajada que en la subida.
Pero vamos por partes, pedaleamos un poco y nos reagrupamos en el primer cruce nos hacemos unas fotillos de amor que casi parecen de maricones y seguimos hasta los toboganes de la vía de servicio. Aquí los niños, ale a disfrutar como locos, y Pepe El Vitel y yo nos quedamos por detrás arreglando España. Ya no nos volvimos a separar hasta La Merendera muchas horas después.
Comienza la subida. Joder, las subidas siempre son más duras de cómo las recuerdas y los niños empiezan por delante como si se fuera a acabar pronto, Pepe y yo detrás con la sangre fría de los de antes. Y claro primero Eu, empieza a perder la línea recta a trazar curvas de lado a lado del camino y “aaaadeu”, le pesaba la subida pero lo que más le pesó fue cuando el Champo bajó a darle el Guarkitarki, que es como el ritual de entrega del farolillo rojo o lo que es peor “la extrema unción”, según Alonso.
Como a mitad de subida se paran Diego, Congrio, Champo y el Juanolas a esperar a Eu, no sé bien para qué. Los más veteranos vamos “tirandillo” y trazamos una estrategia; no pararíamos hasta La Merendera, 30 kilómetros después (es que los niños quería comer ya, ni que fuera esto una ruta gastronómica.)
Sin dar el más mínimo tirón vamos subiendo hasta llegar a la zona esteparia con los árboles congelados por la escarcha, enteramente blancos, como estatuas de sal. El sol se asoma y nos hace que la subida sea llevadera, Alonso se queda solo por detrás a meditar y luego en los llanos le esperamos, no está la tropa para seguir abandonado reclutas. El Vitel y yo nos acordamos de nuestro querido compañero de antes, el Comandante, y lo ponemos verde, como merece una ruta de estas, recordando sus tácticas pellejeras que consisten en mirarte como un cordero degollao al principio de la subida y demarrarte cuando queda un kilómetro para coronar, pero le echamos de menos.
En la parte alta hay bajadillas que hacen que la sensación de frio sea extrema, lo aguantamos bien excepto por un círculo en medio de la frente que era donde la brisa hacía diana y que parecía que me abría un ventanuco en la cabeza.
Toca subir el trozo de carretera hasta el Calar, hay hielo, las manos se me congelan y a Pepe los pies. Yo por lo menos puedo aporrearme el cuerpo con las manos y meterlas en calor pero Pepe se puso a contar los dedos de los dos pies y llegó hasta cinco. Menos mal que bajamos por la pista del Icona y, al estar más resguardada, se pasa menos frio que por la carretera, bueno este trozo es curioso le llamamos de bajada, pero ¡coño que también hay que subir!
En la Merendera paramos y enseguida llega Alonso, comemos y esperamos, esperamos y nos congelamos. Boxeamos entre nosotros, hacemos ligeras carreras hacia arriba, fuertes esprines hacia abajo, lanzamos gritos desesperados al vacío: ¡Coooooongrio! Y allí no llegaba nadie. Estamos ateridos de frio, miramos la dura cuesta de subida y la dulce pendiente de bajada, y hacemos una mini asamblea, por tres votos a cero decidimos abandonar la ruta. Pepe comienza el arduo proceso de enviar un mensaje al congrio, tanto tardó que antes de pulsar la tecla del ok el Congrio y Champo aparecen por allí. Desde que vi la cara del Congrio supe que debía de continuar la ruta (era como un espectro de mi conciencia que me decía en mi interior: “Coooomo noooo sigas te vas a enterar en el Soplaooooo”.)
Debía de salir ¡Ya! porque la temperatura corporal era muy baja. Desde aquí hasta muchísimo tiempo después sigo la ruta sólo. Subo hasta Las Hoyas a buen ritmo, miro para atrás y veo a la pareja de la Guardia Civil detrás de mí, es decir, al Congrio y al Champo. Voy bajando a la espera de que me alcancen y no me alcanzan, pienso en varias opciones; una que cada vez bajo mejor, otra que les ha pasado algo (pinchazo o similar) y la más verosímil que se están haciendo unas pajillas. La bajada es “disfrutona” hasta llegar a la carretera de Olula a Castro donde hay que volver a subir, me encuentro bien, es el kilómetro 75. Voy solo y empiezo a subir el camino hacia el Tallón Alto, sigo bien claro porque de seguida se baja y se llanea un poco hasta la subida de verdad del día. Son 7 kilómetros de terreno un poco “velcroso” con 370 metros de desnivel, ya no voy bien y la parejita que me alcanza a un kilómetro para coronar. Voy un kilómetro acompañado.
Cuando llegamos al Collado se alcanza la carretera que baja del calar, ellos ya han llegado y se están cambiando de ropa, yo paso de parar y les advierto que sigan el track. El Congrio me dice que si es que no es por la carretera, le contesto que no y lo dejo dando alaridos: “¿Pero qué me estas contando?”
Al poco de bajar por la carretera giro a la derecha y ¡SORPRESA! ¡HAY QUE SUBIR UN CORTAFUEGOS! A mí se me mezclan las sensaciones entre risa floja y miedo, y subo la pared con los riñones y los gritos de ánimo del Congrio a cada pedalada mía. Pero la euforia no me llega ni a alcanzar la cumbre porque oigo al Champo (que ya estaba arriba): “¡NOOOO!”
Sí, había que bajar a modo de tobogán y subir otra pared el doble que la anterior, menos mal que el impulso te subía casi hasta arriba (Ver “afotos”). Por una vez no frené en una bajada, por la cuenta que me tenía.
Y llegamos a la trialera entre grititos de orgasmo del Congrio al ver una bajada llena de piedras (¿Qué le verán los niños a esto?) Yo bajo lento, pero bien, que ya es decir. Ellos volando. Los veo parados, en el suelo y pienso “mira que majos, esperándome”, resulta que el Congrio cayó en un hoyo y el Champo dio una voltereta por encima. Cómo es la condición humana, cuando se cae alguien que no soy yo no puedo más que sentir un agradable alivio. Parece que no es grave, quitando el golpe, seguimos y el Congrio pincha justo al final de la bajada.
“¡Yo me voy!” les digo porque estoy mojado y helado, yo no paré para cambiarme en la bajada. Sólo me quedan 5 kilómetros de rambla y hacia abajo ¡No muevo ni un pedal más! Y llego al Montellano, llego tarde, el Vitel, Alonso y el Juanolas están pagando y me miran como si vieran a una marciano (Joder, que pinta debo de traer.)
Me voy para el pueblo, y en estas me cruzo con el Champo, le pregunto: “¿Y el Congrio?”, “Está donde pinchó, ha vuelto a pinchar la cámara de repuesto, y la que yo le dejé” (esta debe ser la de los cuatrocientos parches.) ¡NOOOOOO! Estoy muerto y helado, yo ya había acabado y ahora tengo que subir para darle una cámara al Congrio. Subo la rambla presto (Germán ya sabe lo que quiero decir, ya ha vivido en sus carnes otra operación rescate) y de seguida me encuentro al Congrio bajando corriendo ¿Dónde habré visto yo ya esto? Lo acompaño hasta que llega el Vitel con el coche, sigo sólo, va cayendo la tarde, me doy pena, la rampa que sube de la rambla me parece el Montventux, 97 kilómetros y casi 9 horas… el Soplao no pude ser peor ¿O sí?
Fotos Champo:
Fotos Champo:
Kais Girls en el camino de Enix
Crónica de Solecilla
Qué mejor se puede hacer en un puente como el de esta semana que aprovechar y hacer una ruta btt en la mejor compañía posible, las Kais Girls, aunque pocas esta vez, pero bien “avenías”. Quedamos a las 9:30 de la mañana en la puerta del Ballesol Montse, Isa y Solecilla, y 15 minutos después nos dirigíamos a la calle Largo Caballero y a nuestra querida “primera cuesta” del inicio de ruta, no sin antes tener la tentación por parte de Isa de seguir a unos cuantos bicicleteros más que cogieron el camino que hay detrás del estadio, y lanzarnos a la aventura sin saber con seguridad cual sería la ruta….






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