Veleta ¡POR FIN!

Después de mi actuación estelar del pasado año, seguía teniendo pendiente subir.

Esta vez sí. Tras un primer intento de ascensión que por error acabó en el Mulhacén  http://www.losmastrinkais.com/2014/07/12/veleta-primer-intento/

este nuevo intento debería acabar en el Veleta sí o sí. Comprobé, miré y remiré el Track antes de descargarlo para no acabar en un sitio distinto.

Si bien el año pasado subí desde Órgiva,este año mi forma física no estaba como para tirar cohetes, así que decidí dejarme de heroicidades y hacer lo que el común de los ciclistas mortales: salir desde Capileira.

Debido al magnífico calendario laboral que disfruto,mi aventura volvería a ser en solitario, una vez más: la primera fecha era el Lunes 31 de Agosto, pero según los meteorólogos la probabilidad de tormenta era alta, y por encima de los 3000mts de altitud mejor no jugar con esas cosas.

El Martes 1 de Septiembre la probabilidad de tormentas era menor, y para mí el único día posible, ya que el Miércoles tenía que trabajar.

8:30, Capileira. Bajo la bici, me disfrazo de Romano, desayuno un poco de Aquarius y un par de barritas (esto de la alimentación no es lo mío….soy un puñetero desastre).

Me visto de corto,echo la chaqueta en la mochila y tó p’arriba.

Veo los restos de la etapa de la Vuelta Ciclista que terminó en Capileira: pintadas con los nombres de todos los ciclistas, hasta los que no corren hace una década.

Entre todas me llama la atención una pequeña pintada “Almería MTB”. Esta gente está en todos sitios (pensé).

Empieza a rebuznar el teléfono, lo ignoro, subo, me adelanta un coche con una bici dentro. Uno más listo que va a salir desde la barrera de vigilancia; subir hasta allí en coche sería indigno para un MastrinKais.

Paro para una “necesidad fisiológica”, miro el Whatsapp a ver a qué viene tanto rebuzno. El grupo del club se empieza a llenar con mensajes de ánimo. Me pongo gallito y sigo.

Se acaba el asfalto, tierra. No recordaba las primeras rampas tan atascadas…debe ser mi envidable forma física.

Me olvido y me concentro en el Veleta. Paso por la barrera, me recibe el vigilante, me da un tríptico y me recuerda las prohibiciones, entre ellas subir al Mulhacén en bicicleta. La sanción oscila entre los 3.000€ y los 60.000€…. si me pescan el año pasado tengo que pedir otra hipoteca.

Sigo para arriba, ya en la pista no hay coches, está prohibida la circulación…. excepto agentes forestales y un microbús que sube a los senderistas.

Veo huellas de bicicleta, se ven recientes. Debe ser el que me adelantó con el coche. Zigzaguean en el camino, no debe ir muy fino… a lo lejos lo veo, no parece ir muy rápido. Lo voy alcanzando a una velocidad de vértigo: o yo estoy muy fuerte o este hombre va muy jodido… Sería más bien lo segundo.

Llegando al desvío del Refugio del Poqueira lo adelanto y le doy los buenos días. Me responde “no me hagas estoooo!”. Me pregunta si voy al Veleta y si queda mucho…. “no te queda ná” (pienso). En realidad le dije que estábamos a 2600mts, no quedaba demasiado por subir…. mejor no le digo lo del subeybaja que ví en el Track.

Paso de largo el desvío erróneo que cogí el año pasado (instigado por el GPS) y me llevó hasta el Mulhacén, lo miro y no me explico cómo se me ocurrió meterme por ese sendero infernal….a veces hacemos demasiado caso de los GPS, así han acabado coches en pantanos.

Desde luego, el año pasado me perdí lo mejor de Sierra Nevada, y es que la pista que cruza la Sierra desde Capileira hasta Pradollano es I M P R E S I O N A N T E.

Entre los 3000mts y los 3200mts la pista comienza un subeybaja y un zigzagueo por unos paisajes increíbles… te hacen sentir lo pequeño que realmente eres.

Lagunas de alta montaña, partes desprendidas que el camino esquiva, barancos, fotos impresionantes…..

Otra “necesidad fisiológica”, miro otra vez el Whatsapp, me preguntan cuánto me queda. Miro el GPS y marca 3.100mts de altura. Contesto “Poco”, Congrio y Dani me sentencian “No te queda ná”. Hombres de poca fe…. Pues yo sigo para arriba que esto está muy guapo, casi no quiero llegar porque no se acabe el camino.

Cuando la pista cruza hacia la cara Norte (por un “bocado”) se ve Granada y todos los pueblos. Desde atrás se veía la Playa.

Sigo hasta encontrar la carretera (o lo que queda de ella) que sube al Veleta. Recuerdo que hace casi 30 años subí por aquí con mis padres y mi hermana. Entonces no tenía ni la ligera sospecha de que acabaría viviendo en Almería.

Aprieto el culo y subo el ritmo, que hay que llegar con dignidad… la cima está llena de gente, pero a nadie se le entiende. Debe ser que a los españoles no nos gusta trepar riscos.

Bueno, tenía pendiente hacer esto por la carretera con mi Padre pero al final la he hecho sólo, desde el Sur y con la MTB. La doy por cumplida… de momento.

La vista impresiona. En realidad desde el Mulhacén daba más vértigo pero asomándose por la cara Noreste ya hay un buen salto al vacío.

Algunos se la juegan para hacer fotos espectaculares, pero para mí ya hay bastantes valientes en los cementerios,así que pongo el maillot sobre el vértice geodésico y le hago una foto, que no digan que no he estado.

Apuro la última barrita, me subo a la potra y de vuelta. Al bajar de nuevo hacia el “subeybaja” me encuentro al hombre que adelanté, va fastidiado pero no le queda mucho. Me paro a hablar con él y le doy ánimos.

Ahora sí, sigo disfrutando el paisaje, haciendo fotos panorámicas y en Capileira, fin de ruta.

Sin tercer tiempo ni ná. Sin compañía y con el viaje de vuelta por delante no apetece.

A ver si la próxima la hago acompañado, que ya me toca y se disfruta mucho más…