VII Cicloturista Bomberos de Turre

CRÓNICA VII CICLOTURISTA BOMBEROS DE TURRE

Bueno, dadas las presiones por parte de mi mentor y padrino, Paquito Montoya, archiconocido mundialmente como el Congrio, voy a animarme y escribir una crónica de la ruta cicloturista popularmente conocida como la de los bomberos de Turre.

8:00 horas: En la puerta de Guillermo hemos quedado para cargar las bicis y carretera y manta… El viaje ameno, con Guillermo contándome sus experiencias vividas en el Soplao y acordándose de los deseos de uno que quería barro y agua para aquella ocasión! El trayecto pasa bastante rápido y más cuando las necesidades fisiológicas básicas aprietan, nunca mejor dicho! Pues nada, se para en el primer bar que pilla de paso y un zumico de naranja para un servidor y un “café con leche” para Guillermo… SI! café con leche entre comillas, porque yo en mi vida he visto preparar un café con leche de esa forma, será alguna innovación que ha introducido la colonia guiri que vive por aquellos parajes… menudo coctel molotov y vaya pinta tenía eso! Saliendo del bar nos vamos debatiendo sobre los posibles efectos colaterales del café… o le pone hecho una moto con la bici, o como un cohete y tenemos que parar en el próximo bar del pueblo, el tiempo lo dirá!

9:00 horas: Aparcamos prácticamente en la salida de la prueba y vamos a por los dorsales. En la recogida de los mismos, nos encontramos con los otros dos Mastrinkais que van en representación de este prestigioso club: Congrio y Diego. Recogidos los dorsales, nos disponemos a hacer una ligera activación muscular y es cuando empiezo a darme cuenta que el café a Guillermo, le ha puesto como una moto y empieza a hacer series en la cuesta paralela a la línea de meta! Diego en la primera subida decide buscarse otros socios, ya que sale con la categoría “amateurs” de la prueba y hacer un calentamiento más ligth, mientras que los tres “bomberos toreros” saldremos en el primer cajón de la prueba, dentro de la categoría “élite” dónde 45 frikis (de los prácticamente 500 inscritos en la prueba) han pagado 3 euros más que el resto, para no sufrir colapso en la salida.

9:55 horas: Nos plantamos en el cajón de los elite y los tres nos miramos con una sonrisa nerviosa, pensando “qué coño hacemos con esta gente!”, está claro que no son nuestros rivales a batir y que va a ser lo que más cerca vamos a estar de cabeza de carrera en toda la prueba. Los únicos rivales que tenemos en la prueba somos nosotros mismos, y no quedar el último de los tres, sobre todo por detrás del Congrio, porque si no la que te espera en cualquier salida con él, ya sabes que te lo va a recordar unas cuantas veces, con el único objetivo de ser un martillo pilón y machacarte psicológicamente para que no le des caña! y; por supuesto por detrás de Diego, que sale 5 minutos más tarde que nosotros y apenas suma un par de entrenos en lo que va de año! Echamos la vista atrás y el cajón de los “amateurs” en sus primeras filas como no, está lleno de pros, con los ojos ensangrentados y desesperados por salir a coger a los elite… nos da que somos las primeras presas de esas bestias pardas!

10:00 horas: Un tiro al aire y salida lanzada. Los primeros metros de la prueba suaves, pero en cuanto cruzamos el pueblo y empieza la pendiente a inclinarse con una brisa de cara (para variar), empezamos a hacer la goma con respecto al grupo de los pros, increíble, nos cortamos en el llaneo!!! Prueba de ello las primeras fotos que hemos podido rescatar de esos amables aficionados a la fotografía y que se dedican a echarle fotos a la gente desinteresadamente, para colgarlas en las redes sociales y en ocasiones, más que hacer un favor, te hacen una putada, porque vamos, ni 1 km y ya estamos cortados del grupo de los 45!! Ya solo vienen por detrás 450 más que nos puedan adelantar: la cosa pinta bastante mal para nuestra autoestima!

Una vez superados los 3-4 km de prueba, empieza nuestra propia guerra y cada uno pone su ritmo, el primero en descolgarse del trio la la la, es el Congrio que con su RCZ no puede seguir el ritmo impuesto. Guillermo se pega a mi rueda y no hay forma de dejarlo, sus pulsaciones registradas dan fe del esfuerzo y la intensidad que llevamos para arriba, el tío se pone prácticamente a 190 pulsaciones en las zetas de la primera subida (aplicando la regla del 220 pulsaciones menos tu edad actual, está al borde de que la patata le explote!). En estos momentos me empiezo a acordar de Manolo el Jaenero y de la ruta que me pegó el sábado (90 km y 1.600 de desnivel, para estirar las piernas para la carrera); las piernas empiezan a flojearme. No obstante, veo que empieza a abrirse poco a poco hueco con Guillermo y mi estado anímico se viene arriba! (por ahora no soy el último y el Congrio viene lejos, bien Finidi bien, me animo a mí mismo!).

Conforme vamos alcanzando cota, se tiene una buena perspectiva general de la subida y empiezo a darme cuenta, de que no queda mucho para que los “pros amateurs” empiecen a pasarme como aviones. No acabo de pensarlo, cuando la cabeza de carrera del grupo que salió 5 minutos más tarde que nosotros, me adelanta antes de alcanzar la primera cima del primer puerto de la carrera… INCREIBLE, ni 6,5 km y ya me han cogido… y los que quedan por pasar!

Empieza el primer descenso y sigo con el objetivo de que ni Guillermo, ni Congrio me alcancen! El descenso rápido, con varias grietas en la pista, unos cuantos (por no decir bastantes) “pedrolos” y un par de curvas peligrosas, bien indicadas por la organización! Conforme voy bajando, voy pensando en la horquilla rígida que le montó Guillermo a la BMC y en el posible negocio que va a hacer su dentista como se tome el descenso muy en serio. Durante la bajada, pros desesperados por alcanzar la cabeza de carrera de los amateurs, me piden paso! Cojo complejo de motorista de La Vuelta y me doy cuenta que estoy viviendo la batalla de la carrera, una experiencia grata la verdad el ver a esa gente de cerca! En esos momentos, Congrio alcanzaba a Guillermo, pero unos metros más adelante pinchazo del pescao y a pasar por boxes para arreglar la avería. Guillermo retoma la posición de “nuestra” verdadera carrera.

La bajada termina y nuevamente a dar pedales, mientras contemplo como un batiburrillo de amateurs me van adelantando, hasta que empiezo a perder la cuenta de los que van ya (lo menos me han pasado 40). La carrera ahora discurre por un terreno rompe-piernas mezclado con senderos y en alguno de ellos, tengo que poner pie a tierra, porque soy incapaz de pasar, sobre todo por uno que cruza una ramblilla, en el que veo incluso a los pros poner pie a tierra y hay una cámara con un reportero de Tele Levante (o algo así), cuyo don de palabra por lo que escucho en 5 segundos no es su mejor virtud (cito textualmente “en este punto del recorrido hay un montón de participantes que tienen que pasar andando, por lo que se amontonan y tienen que ir en montón nuevamente por estos senderos tan bonitos”). Mi objetivo cuando veo la cámara, es no caerme y no ser objeto de mofas en videos de primera, dada mi paupérrima habilidad sobre la bici.

La carrera sigue por sendas y falsos llanos, en los que consigo agarrarme como una lapa a un grupo de 4, pero justo después de una bajada, una rampa de cemento con un desnivel importante en el que me patina la rueda y un pro colisiona conmigo, rompiendo mi rodilla parte el cemento de la cuesta! Dos de Protección Civil, estaban justo en la zona donde me acababa de caer y me ayudan a levantarme, mientras el pro que también se acaba de caer conmigo, me maldice cual gitana que te da una rama de romero y no le das ni 50 céntimos a cambio!

Prosigo la marcha y la psicosis por la neutralización de Guillermo y Congrio la veo venir; Asimismo, mí rodilla empieza a sangrar de forma aparatosa y para colmo, cuando he subido un par de repechos duros de la segunda subida del recorrido, me doy cuenta que he perdido el conta-kilómetros en la caída, maldita sea mi estampa! Los factores parecen que empiezan a volverse en mi contra, e incluso dudo si volver al lugar de la caída o seguir, más que nada, porque queda por delante una subida de asfalto viejo, que se ve a dónde te lleva! Una disonancia cognitiva pasa por mi cabeza y pienso… esta es la excusa perfecta para comprarme ya un GPS: que le den al conta-kilómetros, que voy por delante de estos!

Corono nuevamente en cabeza (de la expedición Mastrinkais) y sigo sin rastro de Guillermo y Congrio, sólo tengo de referencia los amateurs que me han dado caza. Bajada esta vez por una pista forestal en muy buenas condiciones que te viene a dejar en el avituallamiento, en el cual por supuesto no paro, porque estoy esperando a que me cojan los dos que vienen por detrás. Nos quedan todavía 20 km de llaneo por ramblas de arena suelta y algún que otro repecho.

Las fuerzas empiezan a flojear y siguen pasándome amateurs! Me viene otra vez a la mente la ruta del día de antes con Manolo y el repecho que me regaló, subiendo desde Alhabia hasta el cruce de Alhama. En una de esas, la arena de la rambla parece arena movediza y en el kilómetro 25 de carrera, vuelvo a poner pie a tierra! Ya sí que me pillan los cabrones estos!

Descentrado y tirando de orgullo, me subo a la bici y aparecen rectas largas, en las que por primera vez empieza a soplar el viento a favor. No llevo conta-kilómetros, pero pongo una velocidad de crucero en la que empiezo a coger víctimas de amateurs, que habían empezado muy fuerte la ruta y se les había acabado el depósito de las fuerzas! Qué pena que acabe ya la ruta ahora que me estoy viniendo arriba!!

Cruzo la meta como primero de la expedición y 2 minutos después aparece Guillermo, que me cuenta que el Congrio había pinchado en la primera bajada! No obstante, y ese preciso instante, cuando estamos hablando de él y vamos a acercarnos al puesto de Protección Civil, para que me curen la herida de la rodilla, aparece el Congrio a lo Cavendish, sprintando y rápido como una bala! (está claro que ya había calentado y estaba listo para una carrera ahora!).

No se sabe qué hubiera pasado si no hubiera habido avería mecánica en la primera bajada, pero la cuestión es que le hemos mojado la oreja al Congrio! El resultado: puestos 30, 31 y 33, respectivamente de la categoría élite (al menos no hemos sido los últimos) y el 116, 130 y 156, de la clasificación general, cumpliéndose de esta forma la teoría del 100 de Guillermo.

Hasta aquí la carrera desde mi punto de vista! A ver si coincido con el resto en la bici y/o en los bares, que no todo va a ser correr! SALUD!