Transnevada de los de antes

Etapa 1 El Serval (Abrucena)-Laroles (4-08-2014)

Advertencia: todos los datos de desniveles y km no son exactos, están sacados de la memoria unos y estimados otros

Llevamos un par de meses con la idea en la cabeza de hacer en bici la transnevada, Juan Colominas se encarga de prácticamente toda la organización, modifica muy poco la idea que propone la consejería de la junta de Andalucía al objeto de poder pernoctar en cama (que ya vamos siendo carrozones) y prepara las rutas a nuestra medida, pero como digo con muy pocas e inapreciables diferencias tanto a nivel de km como de sitios por donde pasar, por lo tanto podemos decir que hemos hecho la transnevada prácticamente completa.

Pepe (Beatle), Manolo Galdeano y yo hemos asistido a todas las reuniones preparatorias y nuestra aportación a la organización ha sido sencillamente no poner ni un solo problema, como digo Juan ha sido creador y productor de toda la organización.
Hemos tenido la suerte, inmensa suerte, de que Encarna se ofreciese como conductora de la furgoneta de apoyo con los equipajes, así que además de contar con su compañía hemos podido hacer toda la ruta los cuatro en bici sin necesidad de ir turnándonos la furgoneta como teníamos previsto en un primer momento.
Estas 5 personas son las participantes y el lunes 4 de agosto es el día así que empezamos a pedalear.
Serval-Laroles, etapa que, a excepción de Manolo, conocíamos íntegramente y eso me ayuda ya que pasé una noche infernal, casi sin dormir por culpa de los mosquitos y de un terrible dolor de estomago, y el hecho de conocer la ruta sin duda que te ayuda.
Lo pasé francamente apurado tratando de seguir el ritmo de mis tres compañeros, casi lo consigo pero a 3 km del Collado del Espino me descuelgo y llego a este punto de encuentro y primer desayuno empapado de sudor, con algo de retraso y muy tocado físicamente, hemos hecho lo más duro de la etapa pero aún quedan muchos km y aunque las pendientes ya no son tan grandes aún queda mucho desnivel .
Disfrutamos de la cuerda de la sierra nevada almeriense haciendo casi 30 km entre 2000 y 2300 m de altura.
Hacemos nuestra primera comida de bocadillos al pie del Almirez (pico mas alto de Almería) y como casi siempre me pasa, después de comer y una pequeña siesta me recupero bastante y hago lo que queda de etapa sin excesivo sufrimiento, aunque sin freno delantero (por alguna extraña razón había perdido presión el liquido de freno).
Llegamos al puerto de La Ragua y parada obligatoria en El Pilar de las Yeguas, para mi sin duda la fuente que más fresca y rica agua da y a la que le tengo un especial cariño.
Bajada por asfalto hasta Laroles, toma de posesión de nuestras habitaciones y milagro, Jose, el regente del hotelito rural (el real) es mecánico de bicis y además muy servicial, le comento lo del freno y me lo arregla en 15 m. muchas gracias JOSE, así consiguió hacer dos favores, uno a mi (arreglar la avería) y otro a Diego y Congrio a los que había pedido que subiesen a arreglármelo y no tuvieron que hacerlo.

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Etapa 2 Laroles-Los Berchules (5-08-2014)

Etapa 2 Laroles Los Berchules
Segundo día de ruta, esta noche si he descansado y además he recuperado bien, así que afronto el día con cierto optimismo, Encarna nos sube en la furgoneta hasta el punto de salida (Pto. De La Ragua) dejamos la furgoneta y empezamos la ruta con la compañía de Encarna, que se atreve a venir con nosotros durante unos 15 o 20 km, empezamos con una pequeña y tendida subida de unos 3 o 4 km seguidos de una bajada no demasiado pronunciada, Encarna nos acompañó hasta que la ruta volvía a empinarse, hemos perdido cota pero aun así estamos muy altos y esa vertiente de la sierra a esa altura no tiene pendientes fuertes así que aprovecho y le meto ritmo al día, nos metemos en la provincia de Granada y hacemos casi toda la ruta entre 1600 y 2.100 m de altura, disfrutamos de las fuentes y de la continua vista del Mulahacen y la Alcazaba (vista que fue casi continuada durante todos los días, más adelante se incorporará El Veleta y los tres picos nos acompañaran visualmente prácticamente durante los 480 km que la transnevada tiene convirtiéndose en unos compañeros de viaje mas).
Nos comemos el bocadillo antes de afrontar el largo descenso hasta Los Berchules.
Tenemos reserva en un recinto de casas rurales con piscina incluida, así que decidimos darnos un baño, Pepe, Juan y yo mientras Manolo (que iba bien acompañado) decide echar la siesta, todo esto, claro está, después de dar cuenta de las correspondientes cervezas (premio diario a la ruta acabada), fue aquí donde alguien del grupo confundió las berenjenas con el calabacín….bueno eso es otra historia.

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Etapa 3 Los Berchules-Capilleira (6-08-2014)

Etapa 3 Los Berchules- Capilleira y un poco más (venta Guillermo) y vuelta a Capilleria.
Esta etapa según la Junta de Andalucía debería acabar en La Casa Forestal De Cañar, pero allí hay que dormir al raso así que decidimos acortar la ruta y hacer la del día siguiente mas larga, quedándonos a dormir en Capilleira ya que nuestra edad no nos permite dormir lejos de un buen barril de cerveza, jejejeje, así que la ruta es corta y no muy exigente, solo la salida de Trevelez tiene rampas duras, luego se sube en un par de ocasiones y tramos relativamente largos pero sin grandes pendientes.
En un momento determinado y en uno de los muchos “codos” que durante la ruta atravesamos para pasar los muchísimos barrancos que en ella hay hemos de poner pie a tierra y empujar la bici (solo unos 150 m, nada comparado con lo que nos esperaba el día siguiente).
Atravesamos el impresionante robledal que domina desde la altura toda la Alpujarra, también cruzamos el barranco del Poqueira y coincidimos con unos aficionados al barranquismo que Manolo calificó de profesionales y observamos sus maniobras durante algunos minutos, realmente es curiosa y emocionante esta afición.
Nos acercamos a Capilleira y ya aparece Junto al Mulahacen el Veleta, no lo perderemos de vista en varios días, impresionante.
Como la ruta ha sido corta y es muy temprano decidimos hacer unos pocos km mas carretera abajo y llegamos hasta el restaurante Guillermo (unos 7 km +- de bajada después de Capilleira), allí nos encontramos con Encarna y disfrutamos de una abundante comida que como siempre fue especialmente bien regada de liquido amarillo.
En los postres Encarna nos da la noticia, ha decidido irse a dormir al refugio para asaltar, a la mañana siguiente y a pie, el pico del Mulahacen, para ello tiene que salir de la central eléctrica de capilleira no después de las 16 h, ese horario nos obligaba a renunciar a la sobremesa si queríamos volver en furgoneta a nuestro punto de destino, cosa que no estábamos dispuestos a hacer (Manolo obligado si que lo hizo) por lo tanto larga sobremesa con algo de alcohol y a subir los 7 km extras que hicimos de bajada (tuvo su gracia esta subida, jejejeje).
De la cena en el italiano que nos recomendó Pepe mejor ni acordarse.

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Etapa 4 Capilleira-La Zubia (7-08-2014)

Etapa 4 Capilleira-La Zubia.
Llegó el día duro, duro, duro, pero duro, es lo que tiene hacer una ruta corta, al día siguiente hay que compensar y lo hicimos. Unos 90 km con mas de 2500 m de desnivel nos esperaban.
Una bajada por carretera de mas de 12 km es la peor forma de empezar esta ruta, a partir de ese momento tardamos muuuuchas horas en volver a bajar y siempre era para mal porque todo lo que bajabas lo volvías a subir.
Una larga, dura y calurosa subida nos lleva hasta la casa forestal de Cañar, bien es cierto que tuvimos el premio con las magnificas fuentes que nos encontrábamos pero la subida se las traía, era solo el principio de un día que iba a estar cargado de momentos espectaculares pero muy muy duros.
Del Cañar al Tello una bajada pedregosa que obliga a Manolo a ir concentrado en el camino tanto que no ve las indicaciones, ni siquiera el cruce y se lo pasa, una vez localizado hemos de esperar a que vuelva a subir y se una al grupo, acabamos la bajada y empezamos una durísima subida, primero empujando la bici por un sendero lleno de dificultades, después un camino mal acondicionado y con tramos de barro, a media subida el hambre nos va apretando y buscamos (que no era fácil ya que otra vez estábamos por encima de los 1800 m) el típico y acogedor pino para 4 personas, que nos dio sombra para poder comer y echar una cabezadilla.
Vuelta a la subida y a buscar el mirador de Nigüelas, 2.145 m creo recordar, no llegaba nunca, a partir del pino acogedor las pendientes no son duras, pero si continuas y después del día que llevábamos se hacían durísimas, tan solo unos pocos km después del descanso nos vemos obligados a volver a parar, esta vez bajo un castaño en un cortijo. Ya vemos, al oeste, el mirador pero nos faltan unos 200 m de desnivel que a mi personalmente me parecieron muchísimo mas, la bici no avanzaba y eso que yo apretaba con todas mis fuerzas (no debían ser muchas, jejejeje). La bici tiene una cosa muy gratificante y es que cuando vas así de mal, cualquier pequeño detalle a tu favor se convierte en un premio de primera categoría, eso fue lo que nos pasó cuando en unos de los últimos “codos” antes del mirador y ya muy cerca de él nos refrescamos en esas aguas salvajes que fluyen por ellos, en un codo Juan y yo (que íbamos un poco atrás, muy cansados y sin seguridad de que el siguiente codo tuviese el agua asequible igual que la tenía este) un poco mas adelante y fuera de nuestra vista Pepe y Manolo hacían la misma operación que nosotros, beber agua y refrescar los pies, un autentico momentazo, una recompensa a nuestro esfuerzo, una maravilla, una sensación de difícil descripción, en pocas palabras MUCHA SATISFACCION.
Coronamos el Mirador de Nigüela, entre sus impresionantes vistas destaca la visualización del pico del Caballo con 3100 m de altura, otro de los picos de sierra nevada que supera los 3.000 m.
Después de todo esto podría pensarse que el día estaba en la “buchaca”, nada mas lejos de la realidad, después de una bajada polvorienta donde Pepe pinchó nos damos de bruces con el valle del rio Durcal, hay que cruzar el rio y volver a ascender para salir del valle, según el mapa esa subida se llama “Puerto de la mala mujer”, pero no era mala, era malísima…….la cuesta, puerto con un inicio de 4 km muy muy duros, luego suaviza durante 3 km mas pero sigue subiendo, coronas y piensas: ya está, ahora tranquilamente hasta La Zubia, ja ja y ja…..nada mas lejos de la realidad, efectivamente empezaba a bajar pero después de esa bajada otra vez vuelta a subir, ahora son unos dos o tres km no excesivamente duros pero parecieron 30 y durísimos, ya llevábamos mucha tralla en el cuerpo.
Ahora sí, por fin empezamos el descenso definitivo, una vez que conseguimos salir del valle del rio Durcal dirección La Zubia, los últimos km después de acabar la bajada eran de un llaneo/sube y baja muy suave, aun así los recordaré siempre como unos de los mas duros de toda la ruta.
Llegamos tan cansados, por lo menos yo, que nos fuimos directamente a la magnífica terraza que tenía Antonio (nuestro hostelero del día) dimos buena cuenta de las cervezas y de una cena con pasta (por fin, después de varios días comiendo bocatas y carne) que acabó a las dos de la madrugada con algunas copas y una conversación entre amigos de las que dejan huella.
Chapó por la ruta por el día, por la cena, por las copas, por la compañía……chapó y fantástico día, nunca en mi ya larga vida de ciclista había estado tantas horas seguidas con el maillot y el culote, desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la madrugada, toooooooma.

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Etapa 5 La Zubia-Guejar sierra (8-08-2014)

Etapa 5 La Zubia-Guejar sierra.
Un agradable desayuno con Antonio, nuestro joven hostelero, abre el día de hoy, sobre el papel un día no demasiado duro pero la realidad (4 horas de mal sueño y algo de resaca) hace, por lo menos la primera mitad de la etapa, que el día resulte duro duro duro.
Nos lo tomamos con mucha calma, especialmente yo, hoy empleo mas que nunca, la técnica del “voy tirandillo”, bueno el último día de ruta también hice uso abusivo de esta técnica, para evitar quedarme muy descolgado.
Lo que mas recuerdo de este día es las ganas que tenía de llegar desde el minuto 1, pero por muchas ganas que yo tuviese los km estaban ahí y había que hacerlos si o si, así que paciencia, plato chico y a subir, después de la primera subida, no especialmente dura, hacemos una bajada muy pronunciada, preludio de que tendríamos que volver a subir, esta vez sí, con unas duras pendientes. Con lentitud y varias paradas reparadoras conseguimos llegar a la carretera de la Sierra (conocida así en Granada la que accede al complejo deportivo de Prado llanos) para abandonarla inmediatamente y coger la estrecha pero preciosa carretera de bajada que nos llevará a Guejar Sierra. Pepe y yo nos quedamos sin pastillas de freno trasero, Juan, nuestro mecánico, se encargó de cambiarlas y casi lo dejamos sin piscina, después una ensalada de la huerta, nunca mejor dicho, que a mi me resultó exquisita, un poco de choto, setas y a la cama.

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Etapa 6 Guejar Sierra-Lanteira (9-08-2014)

Etapa 6 Guejar Sierra-Lanteira
Ya estamos de lleno en la cara norte de Sierra Nevada, la perspectiva de los colosos que nos acompañan toda la ruta cambia sustancialmente, ahora El Veleta le gana la partida al Mulahacen y majestuosos ambos vigilan continuamente nuestro devenir por esos caminos de montaña, con mi total satisfacción.
La salida de Guejar es un puerto de asfalto pero sin tráfico y largo y duro al principio y menos al final, lo hago con cierta alegría, recordaba lo mal que iba el día anterior y así parecía que iba como un tiro, realmente iba como iba, pero las sensaciones eran magnificas.
Una vez superado el primer puerto empezamos un descenso precioso (muy muy parecido a la zona del camarate) y hacemos nuestra primera parada “seria” en Tocon De Quentar, allí Juan y Pepe se calzan un par de cervezas y un plato de Choto (sin rejumbre a asadura, jejejeje), Manolo una Fanta y un bocata y yo una cocacola y quizás una barrita (no recuerdo).
Una vez repuestas las fuerzas empezamos una subida tendida pero larga hasta llegar al mirador Bermejas (creo recordar que se llamaba), allí, cosa curiosa nos cruzamos con una pareja de ciclistas, el y ella catalanes, que días antes nos cruzamos con un simple saludo en la cara sur de Sierra Nevada, esta vez ya la casualidad de tal encuentro pudo con la curiosidad de las dos partes y cruzamos una conversación de nuestras respectivas rutas por tierras granadinas, una casualidad muy curiosa.
Seguimos ruta y antes de acabar el descenso, paramos bajo otro pino acogedor para reponer fuerzas, acabamos la bajada y nos metemos en un terreno ingrato de piedras y sube y bajas.

Ya empezamos a oler a final de etapa y final de ruta, sabemos que los Congrios están en el camping de Jeres del Marquesado, y vamos comentando que deberíamos llamarlos para tomar algo con ellos, entre pedalada y conversación nos metemos en Lugros, nadie, en las calles, los bares cerrados, aquello parece un pueblo fantasma, no es para menos, estamos casi a 40º y son las 4 de la tarde, de repente aparece una furgoneta aparca en la puerta del bar para descargar y le preguntamos donde podemos tomar algo, nos manda a la piscina y allí reponemos cocacola, fanta de limón y chucherías. Ya estamos dispuestos para recoger a Los Congrios, un poco mas y llegamos a Jeres, los llamamos y se acercan al bar donde los esperábamos, estavez en serio, es decir con nuestras cervezas y nuestras tapas, risas, saludos, contamos anécdotas y quedamos en Lanteira para cenar.
Vamos a empezar la cena y Juan no baja, recibimos un wassap suyo:
“un percance me retrasa”, al rato aparece y nos cuenta que el coche que habíamos dejado hacía 6 días en Abrucena, molestaba porque había fiestas y la grúa se lo llevaba, así que nos abandona y se lleva a Pepe, después de un buen rato volvieron ya con todo resuelto y el coche recuperado (costo: 120 € de la grúa y lo que fue peor, perdida de su compañía durante un buen rato).
La Compañía de los Congrios, agradabilísima como siempre, se extendió al día siguiente ya que quedamos en encontrarnos de cara, ellos saldrían de Abrucena a nuestro encuentro y nosotros de Lanteira dirección Abrucena.

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Etapa 7 Lanteria-Abrucena (10-08-2014)

Etapa 7 Lanteira-Abrucena
He vuelto a dormir mal, debajo de mi ventana había una cena de terceros que se prolongó hasta las 2.30 de la madrugada, me levanto cansado y sin muchas ganas de bici, ya tengo ganas de que se acabe la aventura, octavo día sin “vida normal” y séptimo pedaleando, a pesar de que estoy disfrutando muchísimo de la ruta y de mis compañeros ya tengo ganas de llegar a casa y sobretodo ya no tengo tantas ganas de bici, aquí es cuando echo de menos no estar injertado en Congrio que siempre tiene ganas, incluso cuando esta bajo agua tiene ganas de bici.

Desayunamos y decidimos definitivamente ir en Furgoneta hasta el “Abrigo de la Solana” punto que debió ser de llegada en el día de ayer y que al ser campo abierto en principio teníamos previsto hacerlo en la ruta de hoy después de haber dormido bajo techo y sobre colchón.
Así pues iniciamos la ultima ruta habiéndonos quitado una buena subida, eso si, no la eliminamos del todo ya que la hicimos en Furgoneta, jejejejeje, una zona preciosa con mucha variedad de vegetación y una subida que, aunque la hicimos en furgo, no se me antojó dura aunque si larga, muy larga, creo que unos 20 km (no estoy seguro).
Por lo tanto nos quedan unos 50 hasta Abrucena, no tenemos que hacer ni un solo puerto pero si pasar decenas de “codos” con continuas subidas y bajadas, hasta el punto que a 18 km de Abrucena (ya era todo bajada) acumulábamos mas de 1.000 m de desnivel (es decir 1000 m o mas en unos 32 km).
Mi falta de sueño y de fuerzas hacen que, otra vez mas, tire del ya famoso “voy tirandillo”, hice casi toda la ruta en solitario, en todas las paradas salía el primero y en algunas ni siquiera paraba, como cuando pinchó Juan.
De esta ruta conocía toda la parte de la provincia de Almería y tan solo resultó nuevo para mi los primeros 15 o 20 km, toda la ruta por pista forestal en muy buen estado y la primera mitad con mucha sombra, que siempre se agradece.
Llegamos al punto mas alto de la ruta (casi 2.000 m) y allí estaban Los Congrios esperándonos, tal y como habíamos quedado, Ana se queja del calor y se aligera……….de ropa y de “aligerarse” porque no veas como bajó, yo soy un pésimo bajador pero reconozco que hice todo lo posible por que no me dejase pero resultó misión imposible.

Lo que queda hasta el final ya se puede imaginar, una excelente comida de despedida en “María” regada como es normal en nosotros y una explosión de júbilo por haber cumplido nuestro objetivo con plena satisfacción y con cero incidentes.
Una experiencia para recordar por la forma en que lo hemos hecho, por el conocimiento de la zona que hemos adquirido, por la excelente compañía, especialmente la de Encarna a la que una vez más le reitero mi agradecimiento, en fin que con esta gente no me importa repetir (eso si trataré de dormir mejor)

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