Última ruta de exploración Calar Alto 2012

El viernes por la tarde viniendo de un largo viaje a Sevilla en mi mente iba rondando la pregunta de que es lo que iba hacer el sábado, con quien salir y que ruta hacer, momentos después suena una melodía en mi iphone-7, miro y veo que era una llamada de nuestro por ahora presidente Don José Ruano, me pregunta si estaba disponible para hacer una ruta tranquila y placida con él y sin mas accedo a dicha invitación.

Son las 7,30 de la mañana y salgo en mi coche dirección a la parte noble de villa Inés para recogerlo, mi sorpresa al verlo fue el de una persona muy desmejorada tanto físicamente como anímicamente, una persona que necesitaba a voces alguien que le escuchara y supiera comprender sus inquietudes y su peculiar forma de ver las cosas de la vida.

Mientras iba conduciendo dirección al Montellano mi primera terapia de choque fue compartir forzosamente mi décimo de lotería del club pues se le había olvidado apuntarse en la lista y no tenia ningún décimo, mas tarde una vez llegados al lugar y antes de inicial la ruta me invita a tomarnos un reconfortante carajillo típico de gergal, sin mas preámbulo iniciamos la ruta dirección el Portocarrero y escullando su forma de hablar veo una mejoría de animo en la persona que da pie a pensar que la recuperación va a ser rápida y sin efectos secundarios, llegados a la parte difícil iniciamos la ascensión sin la mas mínima sensación de fatiga (n.r- ¡¡¡¡¡joder con el carajillo de gergal!!!!!!) subimos el cortafuegos con la mala fortuna de llevar un molesto y fuerte viento de cola que nos hace subirlo demasiado deprisa y no nos deja ver el bello paisaje de pinos envueltos en una especie de aura y sonido como si nos hablaran.
Llegados al cortijo del toril y debido a Eolo (dios del viento y vendedor de bicicletas en Almería) decidimos sacar la grandiosa tenaza que atesora nuestro gran amigo pepe (beetle), al que pronto estaré dispuesto arrebatársela, para bajar y hacer las partes nuevas de investigación que por cierto muy chulas en las cuales pepe disfruto de lo lindo y bajaba lo mismo de fácil que untar una rebanada de pan co mantequilla, iba tan suelto que se permitió el lujo de ir con el cierre de la rueda trasera flojo y sin freno trasero a lo congrio, y no te digo con que agilidad y decisión cambio las pastillas también al estilo congrio y el final como siempre un buen tercer tiempo, un amigo recuperado, medio décimo perdido y medio diente que me deje con la tapa de tocineta.

Cómo no cambiar las pastillas de freno from Los Mastrinkais on Vimeo.

Bichito y Alonso por los Filabres from Los Mastrinkais on Vimeo.