Conquista de La Estrella, Sierra de Gádor

Crónica de nuestro señor Comandante:

Muchas gracias a la serenidad de Victor, la espontaneidad de Eustaquio, la simpatía y cariño del Beatle y la sobriedad del Bichito que nos acompañaron a Jorge Juan y a mi en una ruta de 40 km en forma de uve y qye acabó llena de simpatía y buen rollo debajo de la parra de la sub-sede en FV con su barbacoa y sus buenas cervezas.

A pesar de que el informal de José López (la mayoría lo conoceis como “El Beatle”) llegó casi 30 minutos tarde la ruta no fué excesivamente calurosa. Estaba previsto salir a las 8 h pero al parcer a él le pareció demasiado temprano e indujo a Victor a salir de Aguadulce a las 7.20, claro con ese horario y con la bici sin poner a punto (como siempre) es imposible estar antes de las 8.30 pedaleando. Mis nervios no me dejaron esperar tanto tiempo y a las 8.20 di por terminada la espera y empecé ruta con Jorge Juan. Ya sabeis, la subida a La Estrella es practicamente una ascensión continua de unos 18 km.

Hasta la cota 1500 anduvimos solos Jorge Juan y yo a un ritmo tranquilo pero sin ser decadente ni humillante, a esa altura me comí una pera mientras esperabamos, disfrutando la sombra de un pino, a nuestros acompañantes que salieron unos minutos después que nosotros y que debieron subir exactamente igual de tranquilos, por el tiempo que transcurrió hasta su llegada y porque llegaron todos juntos y en armonia.

Una vez reagrupados nos dirigimos hacia Caparidan, el ritmo sigue siendo suavón y aun así me voy quedando, no quiero forzar lo mas mínimo, Bichito se queda conmigo y vamos comentando mis problemas en los pies durante unos minutos.

En Caparidan y haciendo un homenaje a la carrera y al avituallamiento de Diego, hacemos una parada, degusto una exquisita pereta que me ofrece Eustaquio y seguimos ruta, otra vez con tranquilidad, nada de ataques, nada de alardes, nada de tirones toooooooodo pausado y así nos ponemos a 1850 m (yo con cierta dificultad a pesar del ritmo bajo). Nos encontramos con las rampas últimas llenas de piedras y con cierta dificultad, aunque nada desmesurado, voy relativamente bien aunque superdespacio (Bichito que no iba motivado se bajó de la bici y empujó varias veces y aun así yo no era capaz de pillarlo), Jorge Juan me acompaña en plan “cuidador” y me vino fenomenal porque yo iba mas cómodo en bici que andando y dos veces que puse pie en tierra dos veces que me ayudó a volver a montar, en esas pendientes yo solo no hubiese podido.

Coronamos La Estrella y bajo su mastil Victor hace unas fotos (¿donde están?) propongo un par de pequeñas variantes para hacer la ruta mas larga, que no dura, pero el único que mostró un cierto interés fué Eustaquio. El bichito desmotivado, Victor no se quería perder el tercer tiempo y además quería volver pronto (así que no) y el Beatle llevaba ya mas de 30 minutos salibando y deseando esas cervezs frias que ya el día de antes me avisó de que preparase, Jorge Juan estaba a “mis ordenes” (jejeje).

 Por todo ello vuelta a la sede, bajando esta vez por la sierra de Laujar.

Una vez en FV, nos organizamos de la siguiente manera:
Jorge Juan y Beatle de compras (fantástico chuletón, brochetas, tomate y una cebolla), Eustaquio preparando el fuego y Victor, Bichito y yo de conversación bajo la parra.

Una ducha en el cesped y a disfrutar de la barbacoa, momento muy simpático que se alargó casi tanto como la ruta.
Muchas gracias compañeros, el test salió con un aprobado bajo fisicamente pero con un sobrsaliente y mención especial al ambiente, al afecto y simpatía que percibí. GRACIAS.