Transadalus Día 5

Vado de las Carretas – El Tranco(Camping Las Lomillas)

Después de la ya rutinaria operación recogida, las zapatillas de la bici están, literalmente chorreando. Ayer ya pasé la mayor parte del día con los pies mojados y hoy me iba a tocar otra vez…. pero mucho mas que ayer :) .
La bici sigue estando a tope de barro y el principio del camino tiene pinta de estar casi peor aun…. pero como es mucho mejor comenzar positivamente, limpio(como buenamente puedo) la bici con la técnica del palito.

El camino que abandona mi ocasional zona de acampada esta completamente encharcado, pero por suerte(..que alivio!!), se puede pedalear por el lateral derecho.
Continuo remontando el río Guadaletín, de manera suave en primera instancia, hasta que alcanzo un caserón derruido bastante grande, que además tiene una escalinata chulisima.Al fin ya no hay nada de barro pero a cambio empiezo unos 10km de subida hasta el collado de la Zarca.
Los primeros 3/4 km. son muy duros, llegando a tener algunas rampas “demoníacas”!!. En alguna de ellas paro a sacar una foto y, ya de paso, bajar un poco las pulsaciones. Paso una valla y cojo una pista, que no se de donde viene, pero se nota que esta parte ya si es transitada por vehículos.Aunque tengo que continuar a mi derecha, me desvío unos metros para ver un sitio que aparece en el GPS como Fuente Acero, que resulta ser una, también derruida, casa forestal.
Vuelvo a mi “track” y la nieve, que vengo viendo hace ya rato, empieza a estar en el camino. En esas me paso un 4X4 turístico, lo que me confirma que esta es una pista importante. En casa ya confirmé que era el Camino de Santiago de la Espada y viene del Puente de las Herrerías, Linarejos y sitios varios.
Alcanzo el collado, pasando por el pino dedicado a Félix Rodriguez de la Fuente, y la nieve ya alcanza varios cm. de altura, así que empiezo a pensar en que posiblemente, algún problemilla voy a tener. Estaba a poco mas de 1600m. y tenia que llegar casi a los 1800m.
Tras un leve descenso paso una puerta y un cruce de varios caminos, ya en Rambla Seca, que en esos momentos, de seca tenia poco. Tal vez un poco pasmado, por las vistas, sonidos y paisajes, de pronto me doy cuenta que no queda ni un solo pino, y me encuentro en una llanura basta e interminable.Imagino que aquí comienza también la Sierra de Segura. Tengo que comentar, que nunca había pisado/rodado los Campos de Hernan Perea, y tras ver fotos después de haber los recorrido nevados, me llevé una imagen totalmente diferente de su aspecto habitual, sin nieve.
Como me pasó el día anterior, las zonas bonitas y duras, las hago especialmente lentas. Tras el clásico bocata de embutido a las 12:00, tan practicado en este tipo de viaje, continuo pensando ya en el tramo siguiente a Pontones… craso error amigo!!.
Calculo yo, que los campos tendrán unos 10 km de suave ascenso. Pues tarde unas 2 horas en hacer 5km!.De pronto empezó a haber mas nieve, ciclable al principio, pero impracticable poco después. Como sabréis los conocedores de la zona, el camino va recorriendo una especie de “socavones”, los cuales estaban “petaos” de nieve algunos, otros menos. Hubo zonas en las que la nieve me llegaba por la rodilla, y otras en las que podía pedalear por pequeños riachuelos formados por el derretimiento de la misma. Llegue a pasar tramos de 200m. siguiendo las huellas de no se que animal, ya que no podía distinguir por donde discurría la pista.
Al fin llegué al comienzo de la bajada, algo mas cansado, pero menos preocupado que en el momento barro del día anterior, todo sea dicho…. . Eso si, mi gozo en un pozo, porque seguía estando a tope de nieve. En un acto chulesco a la par que temerario, me tiro, nieve abajo subido en la bici y a transcurridos escasos 15 segundos….. ZAS!!, al suelo clavando la rodilla en la nieve. Por suerte 2 leves y típicos cortes de caída en la nieve y un susto con moraleja: “si vas solo, tonterías las justas”.
Poco a poco va disminuyendo la nieve, y unas huellas de todo-terreno, dándose la vuelta, me indican que por fin voy a poder pedalear.
No se cuantos refugios pasé en todos los Campos(diría que 2 al menos), pero en alguno me dieron ganas de meterme a descansar un rato!
Ahora si rápidamente, paso junto a la Laguna de La Cañada de la Cruz y después por el nacimiento del Río Segura, acondicionado con un chiringuito y todo!. La bajada hasta Pontones continua por una senda junto al río, invadiéndola en algún momento. En Pontones ya, cae otro bocata mientras estudio el siguiente tramo. Decido que tengo que llegar al camping de el Tranco sea como sea.
Continuo bajando junto al Segura varios kilómetros mas hasta un desvío con una barrera, que da comienzo a una subida de 6 km., remontando el Arroyo Masegoso. La subida es bonita, pero tras pasar por unos cortijos, el camino parece perderse varias veces y hay indicios de destrozos por alguna crecida del arroyo, o algo parecido. Mas tarde el camino ya es claro, eso si, muy roto, como en desuso.
Ya en la carretera de La Cumbre, con algún repecho, se llanea un poco tras unas magnificas vistas del Pantano del Tranco y del cerro de El Yelmo. Toca abrigarse un poco y sacar las fotos de rigor, para afrontar 15 km de bajada por asfalto, siendo los últimos una estrecha vereda entre olivos que me deja en Hornos de Segura.
Tras una llamada para confirmar que el camping esta abierto(si no llego a llamar iban a cerrar!!), continuo pedaleando, quedan unos 10 km. hasta el camping, siendo los dos primeros un descenso rápido y pedregoso. Los otros ocho, los esperaba fáciles, pero nada que ver…
La pista que recorre la orilla del pantano es un constante sube y baja, son las 20:00 de la tarde y ando ya bastante justo de fuerzas. Para rematar y definitivamente hacer de este “el día mas Especial de mi Transandalus”, pego un llantazo de los buenos, con su consecuente pinchazo. Y después de cambiar la cámara, aunque iba con la idea de llegar a la presa para después volver 4 km por carretera hasta el camping, veo un cartelito que dice:”Camping 1km” por un desvio a la izquierda. Ole que me iba a ahorrar unos cuantos kilometrillos!!!. Y si, me los ahorré, pero imaginaos como era la cuesta, que hubiera preferido pasarme el susodicho cartelito.
Poco mas, compre algunas cosillas en el camping, montaje de la casita portátil, ducha caliente, macarrones parmesana y a dormir con saborcillo a etapa de las grandes!