Transandalus Día 2

Sorbas – Bacares

Comienzo a pedalear a las 8:30, después de recoger todos los bártulos, y tras varios km de Rambleo, toca un repechón para abandonarla(empujando), por el Cortijo de los Charcones.
Cojo una pista entre jóvenes campos de olivos, desde la que ya se ve imponente, el cerro de Monteagud y como no, la Sierra de los Filabres, lo que no me deja olvidar que hoy toca cruzarla.
Llego a Uleila rápidamente, y tras unas duras cuestas(que manía con hacer los pueblos en pleno cerro…) llego una plaza en busca de una fuente para cargar agua. Como dato anecdótico, dos chicas en coche(de ciudad serian ellas…), me preguntan por el ayuntamiento, se ve que iba con pinta de ser de allí de toda la vida….
Pregunto yo por agua(a un viejecillo claro!!), y me manda pa’bajo, a otra plaza. La plaza no es otra que la del bar de La Antonia, y decido tomar café, pero en otro bar, que me venían escalofríos por la espalda….

Desde aquí a Senes el tramo es bastante duro a la par que bonito y solitario. Sube y baja constante, algún prohibido el paso como en la almazara El Olivar Seco(vaya nombre comercial!), y para rematar mas de 200m.de ascenso en 1-1 entre bancales hasta el pueblo.
Ya dentro del pueblo, otra dura rampa me lleva a una tienda donde compro víveres y repongo fuerzas, porque toca subir a casi 1900m. y como no podía ser de otra forma, pasar por uno de esos lugares sagrados, que los hay repartidos por toda la provincia y alrededores, para los Mastrinkais.Pero para eso, antes iba a tener que penar un poquito aun….
No se como se llama la subida de Senes hasta la pista que va por la cima, pero tiene que ser un nombre de los que te erizan la piel.Los primeros metros no son especialmente duros pero en cuanto empiezan las zetas, con el peso que llevo, se vuelve criminal. El 24-36 se me queda cortisimo y gracias a esos típicos descansos de:”aqui al menos puedo respirar!”, consigo llegar a la fuente de la Mina sin poner pie a tierra.
A todo esto, venia viendo una cuesta, de esas que se ven a lo lejos y piensas:”por ahí no puede ser…”, pero esta vez si era. Descanso, miro el perfil, hago cuentas de metros subidos y por subir, etc etc. Finalmente me lanzo a por ella, pero tras 4 pedaladas decido que va a ser mejor empujar. Tras muchas paradas a descansar y ya metido entre pinos llego a un cortafuegos, el cual aun no es muy pedaleable, pero al menos se deja intentar.
Al fin alcanzo la pista y en pocos km, estoy en el alto de Velefique, techo de la Transandalus(muy reñido con los campos de Hernán Perea) y ante la imponente Tetica, comienzo el descenso por carretera a Bacares. En la subida había visto que tenia un radio roto, y tras pocos metros de bajada se rompen 3 mas, uno detrás de otro! CLANK CLANK CLANK!!!
Tras varios kilómetros de asfalto, me desvío por una pista que cruza un arroyo, y llego a Bacares, con la rueda rozando el cuadro y mas miedo que vergüenza. Decido llamar a Manuel, un amigo de Tijola y gerente de Agrobike, donde decido esperar al envío de una rueda en mejores condiciones, para continuar el viaje con garantías y no cancelar sin salir aun de Almería!