V Edición Almería – Calar Alto – Montellano – Almería

Crónica de Jorge el de Antes

Todos sabemos lo poco que nos gusta repetir las rutas, sin embargo esta clásica la llevamos repitiendo ya cinco años, cada uno tendrá sus propias razones de que se produzca tan extraño acontecimiento una y otra vez, unos piensan que es porque como se acaba y no se pueden guardar los recuerdos hay que repetir al año siguiente para poder saber que es esto de la clásica, otros porque fue la primera ruta que en su día les pareció dura y supuso un hito de superación en los retos que cada uno de nosotros como ciclista se impone, otros sencillamente porque si, otros porque sirve de excusa para hacer rutas multitudinarias, en fin que hay opiniones para todos los gustos y que eso no cambia la realidad, YA VAN 5 AÑOS SEGUIDOS, la primera vez ni siquiera estábamos en el club casi ninguno de nosotros, eran unos pocos “globeros” con aspiraciones a ser ciclistas que se apuntaron a una experiencia sin saber que se iba a institucionalizar de esta forma tan “mágica”.

De cualquier forma una cosa es repetir y otra repetir al pie de la letra, así que nuestro lápiz sale a relucir y se marca un track con poquísima carretera, es decir, dada la zona, con mucha rambla que por supuesto esto añade dureza a la aventura.
En los días previos se habla de nieve, barro, lluvia e incluso frio, pero nadie mencionó el fenómeno meteorológico que realmente nos atacó e hizo que algunos desistiesen a los 1500 m de altitud, otros a las 1900 y solo seis, de las 19 personas que formamos el grupo inicial, llegaran a realizar el trac completo, fue el viento, un viento que en algunos tramos hacía mas que difícil mantener el equilibrio y complicadísimo dar pedales, un viento que hacía subir la sensación térmica atacando sin piedad a los apéndices de nuestras extremidades.

Hecha la radiografía general de la ruta me gustaría comentar algunas cosas concretas de ella, lo primero destacar, como siempre, que ha sido una ruta “blandengue”, sin dureza, sin buenas fotos y sin buenos momentos. También me gustaría destacar el buen ambiente que hubo encima de la bicicleta, durante muchos kms fuimos a un ritmo vivo (alegre, pero non troppo) y todos agrupados, quizás todos llevábamos en la cabeza todo lo que nos quedaba por pasar antes de coronar, así que con diligencia, sin prisas pero sin pausas nos pusimos en el Montellano para repostar y atacar la subida de verdad. En mi opinión este tipo de marcha, así, agrupados y con paradas de reagrupamientos deberíamos intentar prodigarlo mas, en todo un día de bici hay tiempo para todo (hacer piques, hacer juegos, subir a muerte o bajar arriesgando, pero también para ir juntos y reagruparnos).

A partir de aquí y después de unos 4 ó 5 km (quizás menos) en los que se marchó todavía en grupo, cada uno, como tiene que ser en las subidas, se buscó su grupo, su ritmo y su compañía o soledad, todos alcanzamos la carretera que el lápiz había hecho coincidir con nuestra ruta a 1500 m aproximadamente de altitud, es un punto “descollado”, junto al cortafuegos, donde el viento sopla especialmente (de hecho el año pasado que también subimos con viento aquí lo pasamos también fatal) y cada uno tomó su propia decisión, la mayoría liderados por el rey de la fiesta (léase Pepe el Vitel) decidió coger carretera, pero hacia abajo y esperar a los osados en el Montellano y acompañados de hidratación y viandas.

Por delante Manolo y su amigo (no recuerdo tu nombre, perdona), no se si Jaime también estaba con ellos, se escoden detrás de la casa que hay en el cruce con el Chortal, detrás Dani, luego Joaquín (creo) y el chaval del puerto (tampoco recuerdo tu nombre) que los pasan sin conciencia, luego Bichito y yo que tampoco vemos a Manolo y su grupo, un poco después marcha Miguel (también del puerto) y de atrás y como motos aparecen Congrio y los de la caseta del Chortal que nos alcanzan a Bichito y a mi justo al llegar a la Merendera, 1900 m de altitud. Aquí el frio ya hace mella de verdad, hemos pasado un par de sustillos con los coches y el viento, ya que los conductores no son capaces de entender el esfuerzo y el espacio que se necesita cuando el viento sopla como soplaba el sábado. El grupo se vuelve a partir, Joaquín, los dos del puerto y yo decidimos acabar ahí la ascensión, Dani, Congrio, Manolo, su amigo, Jaime y Bichito deciden seguir aunque el frio puede con Ruano y a los pocos metros y se baja que se las pela renunciando a coronar en las cúpulas.

Cuando llevamos un par de km o tres de bajada nos encontramos que Alonso no se había rendido y que seguía hacia la Merendera con una voluntad férrea y con la auto-obligación de terminar la ascensión, le advertimos que el grupo de cabeza había dicho que puesto que pensaban que ya nadie subía que coronarían y emprenderían regreso sin esperar, no atiende a razones y sigue hacia arriba con fe inquebrantable.

El resto ya lo sabéis por las fotos y sobre todo por los videos:
-Fiestón en el Montellano
-Suspensión de la expedición que se había organizado para el próximo martes (primer día que tenía libre el Bichito), jejejeje, buscar a Alonso, ya que él mismo, y con un par, llegó al Montellano (un aplauso especial merece esta gesta y este tío)
-Regreso a Almería por Lanujar (espectacular esta rambla)
-El incidente de las vallas
-Llegada a casa
Gracias compañeros una vez mas por el pedazo de ruta que nos montamos.

Vídeo 1 de 2

Vídeo 2 de 2 (El Tercer Tiempo)

Manolo se hace M3K

Fotos Cámara 1

Fotos Cámara 2

Datos GPS
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Perfil
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