Desafio del Buda 2011

El viernes me fui con la Congria y su furgo a Torre del Mar para pasar allí el fin de semana. Sabía que nuestros hermanos del uno uno estarían por allí pero lo que no sabía es que estábamos en el mismo camping. Bien entrada la noche y vía redes sociales nos damos cuenta de que somos vecinos de parcela.

A la mañana siguiente, nos saludamos, bromeamos y quedamos para cenar juntos (Nayo, me dice que nos pasemos a su barbacoa de la noche). Cosas del azar, buscando unas piezas de repuesto para la furgo, acabamos en el IKEA de Málaga. A Dios pongo por testigo que me cansé más en esas 4 horas, de ir y venir por ese establecimiento, que al día siguiente subiendo y bajando cerros en la bici. Por la noche tenía agujetas de tanto andar!

Al volver del IKEA (ojo a la compra, 2 bombillas y un regalo para la sobrina) nos vamos a por los dorsales. Yo llevo el encargo de recoger el de Guillem y Carlos y ellos de traerme la bici desde Almería. Tengo cierto desasosiego durante el día pensando en que Carlos al final no venga a la carrera (tenía boda el sábado por la tarde y además, no era una carrera muy de su agrado.) y que Guillem, arrastrado por las circunstancias, decidiera no pegarse el palizón en solitario. Haciendo cola para recoger los mencionados dorsales, coincidimos con toda la familia Uno-Uno (mujeres, novias y niños, al completo). Me dicen que el último escribe la crónica y que me van a sabotear la bici para que sea yo “el elegido”. Todavía en la cola, se me acerca un participante y se me queda mirando fijamente a la cara. Yo pienso, me conoce, pero yo a él no. Efectivamente, me dice: “Tu eres de Almería, verdad” congrio (memoria de pez): “Señor, si, señor!” Desconocido: “Tu eres ese que come tanto, verdad?” Joder, ante eso, los del uno uno partidos de risa, Ana no sale de su asombro y yo más aún!. Congrio (memoria de pez): “Pues si, soy yo, pero… yo a ti no te reconozco. Claro, como vas de paisano (la típica excusa). Quién eres?” pero debió de indignarse un poco porque rehusó aclararme la duda. Desconocido, si me estás leyendo, no te lo tomes como algo personal. Soy un congrio, con su memoria de pez incluida :(

A todo esto, durante la tarde, voy recibiendo sms del Carlos informando en directo desde la boda del estado de embriaguez en el que se encuentra y asegurándome que su presencia mañana en la carrera no peligra.

Al recoger los dorsales los compañeros del uno uno me dicen que se han pegado un homenaje de carne variada y abundantes fresquitos ese medio día que no veas. Miro a Nayo y le digo, “pero no estábamos invitados a la barbacoa de esta noche?!?” No se si fue confusión o que me hicieron la 13-14 para que no acabara con sus existencias. Pero para compensar nos fuimos a una pizzería a cenar. Es cierto, yo me pedí dos platos (uno de pasta y una pizza) pero es que otros sólo se pidieron 1, aunque se comieron, entre sobras de las contrarias y demás picoteos, otros dos platos. Pero claro, quien se lleva la fama de glotón? en fin…
Nos despedimos hasta el día siguiente. Alguno quería “tomarse argo” pero creo que finalmente no lo hicieron (por eso no son mastrinkais).

Son las 7 de la mañana del domingo y me llega un sms que me deja helado. Es de Carlos: “Abortamos misión”. Vale, pienso que es una coña, y que me lo ha mandado desde el coche y estarán al llegar. Pero también pienso “Abortamos?” eso significa que Guillem tampoco viene (Guillem, lo hubiera entendido). Joder, no tengo bici para salir…
Pero a las 8.15 puntual llega Guillem con mi bici y sin Carlos. El pobre lleva levantado desde las 4 de la mañana porque uno de sus hijos ha decidido aprender a decir “papá” justamente hoy a esa hora.

Montamos las bicis, le damos un poquito de cera a Carlos, y nos dirigimos a la salida. Allí nos encontramos con algunos conocidos, Robin y Tito de Almería MTB, Paco, el Amigo de Manolo (Manolo, para ti también hubo cera :P) a Niko! que a las 7 de la mañana me envió un sms diciendo que si habíamos llegado ya… (Niko, olvidé contestarte porque cuando vi tu sms estaba ocupado soltando la tortuga). La salida se da puntual y a las 9.35 estoy siguiendo la rueda de Guillem que me lleva como un avión los 10 o 12 primeros km (Gracias por hacer de liebre jeje) pero luego, aprovecho la confusión de una subida en la que no se podía adelantar de la cantidad de gente que había, para escabullirme como un buen congrio resbaladizo. Ya no nos volvimos a ver hasta el final.

La carrera ha estado bien. Ni mucho menos ha sido tan dura (técnicamente hablando) como la de Córdoba. Es más, me llevé la doble pero eché en falta la rígida. Es verdad que había algunos sitios que te tienes que bajar pero bueno, como en casi todas. Vi alguna caída y algún que otro tonto intentando adelantar a alguien que quizás iba en el puesto 900 arriesgando su integridad y la de los demás. Durante toda la carrera me encuentro bastante bien y voy a buen ritmo aunque, sobre todo en las subidas, hay tanta gente que es muy difícil adelantar. En las bajadas no se nota tanto ya que hasta el km 30 más o menos no hay ninguna prolongada. En el km 50 noto un dolor bastante agudo de tripa que se soluciona poco después expulsando gas metano a la atmósfera.

A partir de ahí, vuelvo a encontrarme bien y sin percances hasta el final. A unos 6 km de meta adelanto a Sergio y Juan y les vacilo diciendo que como ya no voy a ser el último, puesto que los he adelantado, no escribo la crónica (recuerdo que ellos tienen la norma de que el último en llegar la escribe). Me dicen que me pare para hacernos una foto pero le digo que llevo prisa y que las fotos en meta jeje no me fiaba del supuesto sabotaje que me querían hacer.

La llegada a meta es más reconfortante que de costumbre. Allí estaba la Congria, animándome y jaleándome los últimos metros de carrera, por el paseo marítimo. A 50 metros del arco de meta, hay que bajar unos escalones que al ver a los cientos de personas que se agolpaban en ese punto, me hizo dudar de si bajarlos en la bici o no. Finalmente los bajé sin consecuencias.

Y bueno, ya a partir de aquí lo de siempre. Comida (ni la probé, me la sisó entera Ana) y comentarios de la jornada.

Ha sido un gran fin de semana en compañía de nuestros hermanos Los del Uno Uno. Soys unos cracks!