Buscando alternativas para bajar de EL PUNTAL

Crónica de Carlos:

Tenía ganas de que llegara el domingo para estrenar a mi nueva amiga Irina Calentona y presentarla en sociedad. Como las salidas oficiales son los sábados y el domingo las niñas tiraron de algunos machos de la manada, la sociedad se resumió en Champo.

La propuesta de Champo era algo rápido y de exploración. Me juró y perjuró que no había nada técnico, sólo un tramo corto de un cortafuegos, pero su promesa fue al mas puro estilo Congrio y las dificultades para un tío tan patán como yo llegarían.

La hora de salida es de lujo asiático, a las nueve en la rotonda de Torrecárdenas, donde ambos nos presentamos puntuales prestos y dispuestos para comenzar la rutilla.

Charlando y ritmo alegre llegamos al Mini Hollywood, madre mía como llanea Irina, parece que fuera con la flaca. La pobre flaca está el fin de semana en el quirófano para unas liposucciones y quitarse un poco de peso que esta temporada se llevan ligeritas.

En el inicio de la subida al Puntal, al ver que íbamos relajados y con tiempo, Champo propone y dispone, así que subimos por el Cortijo de los Gongora. La subida se hace muy fácil y a ritmo en parte por el subidón del estreno. Bendito efecto placebo.

Llegando a la parte final podemos ver algo de nieve bajo un sol de justicia, perfecto para la práctica del biciclismo. La verdad es que el día fue buenísimo pero el terreno, el terreno!!! Eso es otra cosa. Al llegar al Puntal insito a Champo por la bajada técnica del experimento y confiesa que no sabe como está, obviamente es de exploración, así que a sufrir en silencio.

Bajada por la cara Oeste. Comenzamos el descenso por el cortafuegos y me lo paso hasta bien con el sube y baja frenético, hasta que llegamos a una zona de tierra suelta que me hace bajar para caminar un poco y estirar las piernas, que no todo es montar en bici. Las vistas del Desierto de Tabernas merecen la pena disfrutarlas a ritmo lento.

Salvado el corto pero complicado tramo final del cortafuegos, volvemos a montar para enlazar con un camino que nos llevará hasta la siguiente parte del descanso una senda técnica, por lo menos para mi. Rocas y pedrolos importantes estratégicamente puestos para no aburrirme mientras Champo va en moto y tal es la distancia que no me sirve ni de guía.

Consejo. En este tipo de superficie no llevéis la presión a 2,5. Menos mal que el Champo me revisó las ruedas y el rebote de la horquilla. Gracias a él pude bajar montado en la bici y gustándome por mi destreza (esto es pa´verlo!). Hasta que en una zona sencilla y casi parados, no me fijé en un bachecito e hinqué la rueda delantera saltando por encima del manillar. Me quedé besando el suelo como el Papa Benedicto, la bici encima de mi raspa y la cala del pie derecho enganchada para comprobar mi flexibilidad.

Desde entonces el descenso fue una penitencia con tramos en bici y otros a pie hasta que una estupenda cantera de extracción de arena, que se está cargando esa zona de Sierrra Alhamilla, pero tenemos que darle materia prima a los promotores y constructores para sus aberraciones urbanísticas.  Para enlazar con el camino roto debemos atravesar el monte y desde ese punto hasta la vía de servicio junto a la rotonda da Gador un paseo.

Bendito regreso al asfalto. La vuelta es un infierno con el viento de levante como predijo Champo. Proponemos hacer relevos de un minuto para regresar rápido. Al final Champo tiraba tres minutos y yo uno, pero es que está demasiado fuerte.

En definitiva, un ruta muy buena para estrenar la cabra y a buen ritmo para no aburrirse. La próxima de exploración te buscas a otro. Esta ruta es más para Congrios y Diegos amantes de descenso.

Fotos Champo: