Kaisgirls: Subida a los Baños de Sierra Alhamilla, nevando.

Primera parte del vídeo

Segunda parte del vídeo

Crónica de Ana

Llegamos al sitio de quedada, 9:30, ¿Hotel Elba o Tryp?, confusión mañanera. Jorge se vuelve, llamada familiar, nos remontará después, se forma la reagrupación: Isa, David, Solecilla, Inma, Montse, Paco y yo, todos marchando cuesta abajo. Parece que el día se torna duro, pero entre naves y puentes, no sentimos el impertinente azote del tiempo.
Hacemos formaciones de a dos, y comienzan los temas, furgonetas-autocaravanas, que qué bici más chula la de Isa, los disfraces para el Alleycat, giramos la rotonda de la entrada de Pechina y dos chicos nos piden ayuda, se ha quedado la rueda de uno de ellos frenada, al sacarla de su coche. Paco se ofrece y se la arregla y seguimos la marcha.
Comenzamos la 1ª cuesta. Paco desaparece y vuelve al rato, fue a saludar a sus colegas de frontón. Empieza lo bueno, las primeras cuestas. Las niñas pegan fuerte, el viento nos tira de las bicis, se nos cruzan las ruedas, pilla rebufo del de alante, tomamos posiciones y formaciones como si de una coreografía se tratase, en línea, abanico…, comienza a nevar y eso lo hace más difícil.
Nos adelanta un ciclista que nos decepciona al omitirnos un saludo, echándole la cruz, cual hiciésemos con la de rosa, pensamos que no llegaría muy lejos, y al poco bajaba abandonando la dura prueba.
Los coches que salían de un cortijo nos jaleaban que dejásemos las bicis, que hacía mucho frío y viento para estar subiendo aquello. Otros que bajaban de los baños se quedaban atónitos de ver a tanta niña subida en bici y en esas condiciones climatológicas. David, paciente nos acompañaba y Paco con la cámara mientras el viento golpeaba con furia. Jorge apareció de la nada, rebosando juventud. Isa, guerrera buscaba una buena posición y Solecilla no se rendía ante nada. Inma llegó con los pies helados pero fuerte y Montse reía diciendo si se nos estaba pegando la locura de los chicos.

Al final vimos la luz al comprobar que entrábamos en el pueblo, prueba superada y alegría cargada.
El mejor premio, cola-cao calentito resguardados del frío, risas y descanso.
Nos preparamos para la bajada, bragas de cuello en la cabeza y tobillos, y capas de ropa, todo era poco para la fría bajada. Descendimos la rambla, muy empinada y rota hasta llegar a Pechina a toda velocidad, otras tuvieron algunos problemillas técnicos pero llegaron sanas y salvas. Desde ahí hasta la cuesta de Torrecárdenas hubo amistad. Una vez en la cuesta, se desataron las hostilidades. Yo contaba con director de equipo e Isa pedía consejo mientras subía con David. Congrio: cógele rueda a Isa y ataca a los 50 metros, no te canses…Isa pedaleaba con el plato más duro para avanzar y David la animaba. Por fin la acabamos y nos despedimos con alegría hasta la siguiente salida.