Abrucena con Los Del Uno Uno. ¿Quien dice que en Almería no llueve?

Esta mañana hemos quedado con Los Del Uno Uno en Abrucena para hacer (supuéstamente) unas veredas por la zona de Ubeire. Llegamos a las 8:30 al puto de salida, no llueve porque acaba de parar pero el cielo no presagia nada bueno. Nos juntamos 5 miembros del LDUU y 3 Mastrinkais, a saber: DiegoJ, Eu y Yo. Después de las coñas pertinentes (ya os lo imaginaréis, nadie se esperaba verme allí porque me gusta menos el agua en la bici que a los gatos) iniciamos la marcha rumbo a Las Rozas.

A los 5 minutos de arrancar la ruta comienza a llover, al principio el típico “chiri-miri” que parece que no es nada pero que termina calando… cuando llegamos a las rozas hay parada general para “enchubascarse” y continuamos la marcha por pisas forestales en subida dirección Oeste. La lluvia arrecia un poco mas pero continuamos pa’rriba.  Yo pierdo la noción del tiempo y del espacio, pues quité el cuentakilómetros porque no paraba de llover y, aunque se supone que es “water-resistant”, mejor no tentar a la suerte…

Parada para reagrupar y comer un poco. La verdad es que Diego y Yo no tenemos hambre aún pero los demás pican algo. Después de 15 min. reanudamos la marcha, seguimos ascendiendo y ascendiendo, la lluvia (que no ha parado ni un solo momento desde que salimos) arrecia mas todavía por momentos y con forme subimos, cada vez hace mas frío y estamos mas calados.

En una curva nos encontramos a un señor que nos avisa que mas adelante hay montería y que no se puede continuar, allí Diego y Yo paramos a esperar al resto que vienen mas rezagados. Hace mas frío, también se ha levantado viento y eso mina mas aún la moral. Yo me adelanto un poco mas y me meto entre los pinos para mojarme algo menos mientras me pongo mas ropa, mientras tanto llegan los demás y veo con preocupación desde lo lejos que se paran todos y están debatiendo algo. Me huelo “la tostada” y cojo la bici y desciendo hasta donde están ellos (no vaya a ser que me quede tirado allí arriba en mitad del bosque) y cuando llego hasta ellos me dicen que han decidido dar media vuelta.

Pues nada, para abajo. A partir de ese punto del día ha sido cuando verdaderamente he empezado a sufrir: Tierra y agua en los ojos (me olvidé las gafas en el coche), las manos PETRIFICADAS (y si no preguntadle al Eu, que a él le sucedió igual) y tenía un frío que me temblaban las piernas que daba gusto… creo que me entra agua por la cremallera del chubasquero, y eso que es un Etxeondo que me costó un pastón (para que luego uno se fíe de las cosas caras…)

En fin, llegamos a los coches con solo 40kms de ruta, empapado, lleno de tierra, helado de frío….vamos, que hoy he recordado porqué me dije que con lluvia en invierno no salía mas… Sabia decisión los que no habéis venido, no os habéis perdido nada ;)

Fotos champo