Una cronica por las fotos: he dicho

Nacimiento – Gergal – Nacimiento from atarip1 on Vimeo.

he usado la etiqueta de Jorge con su autorización

UNA CRÓNICA POR LAS FOTOS: HE DICHO

La pesadilla comienza cuando suena el despertador a las 6 h. y 15 minutos del domingo 21 de noviembre y a las 6.35 la voz de Jorge me recuerda que yo necesito mi tiempo, salto como un resorte matando mi dulce sueño.

Mi enfado va desapareciendo lentamente y con altibajos hasta que termina la ruta a eso de las 13 h en la plaza de Nacimiento.

A las 8.20 llegamos a la entrada de Nacimiento y lo primero que vemos:

Un Congrio poniendo a punto su bici y la de de Ana (Congria), ella, diligente, había ido a recoger dorsales, no salgo de mi asombro cuando al verla con una cara de felicidad me cuenta que han madrugado una hora y 30 minutos mas que yo.

Minutos después llegan Carmen e Isa también radiantes, sigo sorprendida de tanta felicidad teniendo motivos para estar mas que cabreadas ¡menudo madrugón!, frio, viento………..

Al terminar los preliminares (mochila, abrigos, bicis) nos dirigimos a la salida, en la plaza del ayuntamiento, allí esperamos mas de 30 minutos, mi cabreo aumenta, la diputación me debe ese tiempo de sueño.

Salimos las ultimas, para evitar las aglomeraciones, y pudimos comprobar que con ese retraso nos resultaría imposible ganar la carrera, así que decidimos cambiar de objetivo: ahora se trata de no ser las ultimas en la llegada.

Empezamos por carretera y con una ligera ascensión que el viento hace que se convierta en un “paseo” desagradable. Tras la reagrupación en La Venta del Pino nos metemos en caminos de tierra con piedras, polvo, mas viento, matojos (algunos paseó Isa durante metros muy preocupada hasta que Congrio se los quitó de la rueda en marcha) pero a pesar de eso tengo una de las mejores visiones del día: El Calar Alto, veo las cúpulas y me embarga la felicidad solo de pensar que hoy no tengo que volver a subir hasta allí.

La pista de tierra nos deja en la vía de servicio a pocos km de Gergal, allí otra vez  picamos y ante las voces de Jorge, arengando nuestro espíritu competitivo, Ana y yo salimos como cohetes con la inestimable ayuda del viento haciendo un alarde de nuestras posibilidades.

Nuevo reagrupamiento en el avituallamiento de Gergal, aquí ya nos damos cuenta de que casi cerramos la carrera, detrás de nuestro grupo (que aun va bastante compacto aunque un poco partido) solo quedan dos averiados y una pareja voluntariosa.

Aquí es Isa la que despierta, otra vez, el espíritu competitivo:

Montse, la chica de rosa se va ya, me susurra Isa con doble intención, terminamos de engullir  nuestro pequeño desayuno y volvemos a la bici sin querer pensar en como y de donde soplaba el viento.

Isa poco a poco se va alejando de mi y dando caza a la de rosa, por detrás Ana y Congrio y un poco después Carmen que va con los de protección civil cerrando la procesión.

Con mucha mas pena que gloria, por el viento y por “el pesao” que no para de decirme lo que tengo que hacer: ponte detrás de mi, cambia que viene una cuesta….vamos haciendo kms, consigo adelantar a la de rosa pero mi vejiga no aguanta mas y en la parada que hago para dejarla descansar me adelantan todas (la de rosa incluida) excepto el land rover de la diputación que venía acompañando a Carmen.

Así llegamos a los toboganes, esta parte ni la cuento porque cada vez que me acuerdo me digo: nunca mas volveré a madrugar para subir y bajar toboganes con viento de cara y el stress de la de rosa.

Me vuelve a adelantar, y lo digo así porque antes de llegar a los toboganes dí cuenta de ella.

Ya no tenía ánimo ni ganas de jugar con la de rosa, asi que entre el viento y los toboganes doy lugar a que me pille también Carmen que venía sola en la bici pero escoltada muy de cerca por el land rover de la organización.

Así, nos metemos en casi el único tramo favorable de la ruta, una pequeña bajada con viento a favor en una pista que nos lleva a la rambla que bordea Nacimiento, aquí resurjo  de mis cenizas y vuelvo a dar cuenta, esta vez ya definitivamente, de la de rosa, Carmen se había animado y venía con nosotros y por supuesto Isa y Ana bastante mas adelante, quizás ya incluso disputando el sprint tal y como me contaron después que habían hecho.

Final feliz con la agradable aunque lenta comida y esta vez sin falta de cerveza “pa” mi Jorge y “pa” Ana

Hasta la próxima

Montse