Velefique, Febeire y Vuelta a la Tetica

EL ABRAZO A LA TETICA

Después de una semana turbulenta, en lo personal, estaba yo el sábado “haciendo” Puntales con Germinator, cuando recibo una llamada de atención… tenía que volver a casa pronto. Así que dejé al susodicho que terminara sus Puntales y me fui dándole al coco, mientras que me rondaban ideas como: “Vaya mierda de día que no he podido hacer más puntales”, “Si mañana puedo hago un rutón”.

Total que, después del permiso pertinente, consigo contactar con Guille, y quedo con él y con Carlos Cano, para salir el domingo: “No sé qué ruta de Velefique” me dice por teléfono. Con ese escueto dato me pongo a mirar en la página y me doy cuenta que la única ruta que puede ser es la que no pudimos completar en su día por la nieve y el barro: “Se van a enterar estos” pensé yo. (Luego se comprobó que el que se enteró, fui yo).

Cuando los veo “casi” de madrugada me doy cuenta de que son más valientes (o inconscientes) de lo que parecen, ni siquiera sabían el sentido de la ruta (que no es poca cosa).

Les informo que había sido yo el autor material e intelectual de semejante ruta y que no estaba dispuesto a alterar un ápice su recorrido. Y así nos mamamos las primeras rampas del puerto, por supuesto las más duras, que luego, en la comparación con las venideras, serian como un agradable paseo de calentamiento. Y comenzamos la conocida, ya para muchos mastrinkais, subida de la muerte… yo iba bien pero cada vez que hago esta subida pongo más veces pie a tierra. Lo achacamos, según Carlos a que el terreno estaba suelto y blando. A mitad de subida me confirman los dos que sí, que les parece dura: “Menos mal, a mí también”.

Llegamos a la cumbre y les comento lo que queda hasta el kilómetro 25, que es lo que pudimos hacer la vez anterior: “¡Madre mía de los que nos libramos!” Lo que con barro y nieve tardamos casi tres horas en recorrer lo hacemos en un suspiro. Pero…

De pronto bajamos unas largas zetas hasta el fondo de un barranco, cuando estamos llegando al puentecillo que lo salva vemos una pared que parece de broma, por ahí, por ahí… “Dios, con el castigo que llevo y era por ahí”. Y después muchas más, ver el perfil.

Yo no repito esta ruta pero todo aquel que pueda, que la haga. Si hubiera podido contemplar el paisaje… pinares en las partes altas, barrancos frondosos con alamedas y cerezos, cortijadas abandonadas, una altiplanicie con un gran encinar por detrás de la Tetica: ¡SIN PALABRAS! Y ya llegamos. Claro que en la bajada, cuando ya había decidido mi cuerpo que no podía dar ni un pedal más, nos cruzamos con diez o doce “carreteros” que subían el Puerto de Velefique, y tengo que decir que pocas veces he sentido un placer más grande que el verme bajando mientras otros se retorcían subiendo.

A la espera de crónica, dejo fotos, track y resumen: UN RUTÓN!!

IBP:

Fotos Guillem: