Alpujarra y Pedal Test Final

Bueno aquí dejo el track y el IBP de la carrera, al 90%, hay una última variación, que se está estudiando.

Pensad que aunque parezca durilla (IBP 228), la mitad es de bajada.

Crónica por Alejandro:

REUNIÓN CICLISTA DEMENTE DEL CONSEJO SUPERIOR DE “SABIOS” M3K.

Padules, domingo 11 de abril.

8 de la mañana para algunos y 8 “y pico” para los rezagados.

Comienzan los preparativos para la que parece una dura jornada de reconocimiento del terreno para la carrera.

Concretamente, comenzamos degustando la deliciosa bollería elaborada en “La dulce alianza”, que nuestro compañero Carlos Cano nos ha traído para desayunar.

Algunas de nuestras “jacas metálicas” visten de una forma diferente a la habitual. En este caso, se trata de alforjas cargadas hasta las trancas, a modo de entrenamiento para los que van a ir al sur de Marruecos…digo al sur, porque Almería es el norte de Marruecos…

Entre las alforjas más destacables, mencionar las de Dani. Además de llevar todo el material necesario para la ruta, lleva también 8 botellas de litro, cargadas de agua. A partir de ahora queda nombrado “aguador” oficial del equipo. Cuando necesitemos que uno de nuestros miembros se abastezca de agua, debe levantar una mano, y Dani debe hacerse paso entre el pelotón para facilitar el líquido elemento.

Además de Dani, Guille también lleva un peso considerable en sus alforjas. Decide no deshacerse de nada en toda la ruta como buen catalán que es…hay que exprimir al máximo los 60 céntimos que cuesta la botella de agua…jajajajaj.

David lleva las alforjas también…pero vacías…para que se ventilen un poco…

De los de antes, se encuentran el Excmo.Presidente, (Bichito para los amigos, Bichito para sus alumnos, Bichito para su familia, etc…) diseñador del “paseo” de hoy, y un bereber marroquí, Pepe Beatle, al que hoy no vimos entre matorrales.

Carlos Cano, aunque también va a ir a Marruecos, dejó, sabiamente, las alforjas en casa, pero le perdonaremos su osadía esta vez, por habernos traído los bollos pasteleros.

Un servidor, como no tiene obligaciones de ningún tipo, monta en su flamante FujiFilm…digo FujiBike… con la única carga extra de una cámara de fotos.

Comenzamos la etapa subiendo hacia Almócita, cruzando la carretera y adentrándonos en un camino alternativo que nos llevará hasta Beires. Las primeras cuestas ya han hecho aparición, pero es tan sólo un adelanto de lo que acontecería al llegar a Ohanes. Mientras llegamos a este pueblo, las vistas hacia el sur son acojonantes. Vemos hasta el mar, las terrazas agrícolas de la falda del barranco, las altas cumbres de Sierra Nevada y Sierra Gádor…un espectáculo.

El espectáculo real comienza en el barrio residencial de Ohanes, construcciones de mal recuerdo para el Alcalde de esta localidad, las cuales le costaron el puesto. Aquí Dani ya había vaciado las botellas de agua, aunque seguro que habría aguantado hasta el final.

Cruzamos un río próximo, con cuidado para no mojarnos los pies, unos más que otros, y empiezan las verdaderas rampas. Los Gps marcaban un 22-23% en algunos tramos.

A mí no me pareció tan duro, porque era el único que decía haber rodado en algunos tramos de descanso…serían alucinaciones mías debido a la falta de riego en el cerebro…

Después de unos cuantos km de zig-zag en subida, llegamos a la zona de las minas de Beires, donde tomamos las primeras viandas. David nos obsequia con una bella estampa de la fauna ibérica. Sentado en el suelo, y sacando los codos para que ninguno nos acercaramos, como hacen las hienas, engulle un bocata de descomunales proporciones. Sólo el pan pesa 400g, al que habría que añadirle la “chicha” que llevaba dentro. Antes de volver a montar las bicis, le ayudamos a recomponerle la mandíbula, ya que se le había desencajado.

Una corta subida más y comienza el descenso hasta Los Martínez City.

Al llegar a la cuesta imposible, me doy cuenta que es casi más fácil subirla que bajarla. Alguno, yo mismo, tuvo algún susto en ella. Propongo poner redes en mitad del camino, como en los descensos de ski, para que frene la caída.

Llegamos a FV, y en la misma fuente hacemos el segundo avituallamiento. Como en otros muchos lugares de la España rural, de repente aparece el “cansino”, el “tronchaliebres”, es decir el “tonto del pueblo”, que acude ante la llamada de nuestro colorido vestuario y de unos vehículos de dos ruedas distintos a los tractores. Manos en los bolsillos, cuerpo inclinado hacia atrás y un pensamiento firme: “no tengo ninguna prisa”. Tiene ganas de conversación pero nuestra técnica de hacer el vacío, funciona.

Beatle aprovecha para estrechar las relaciones institucionales de los M3K, saludando y charlando con varias personas a las que conoce. Es uno de nuestros principales embajadores en la zona, junto con el comandante Martínez. Quedas nombrado “Ministro de Asuntos Almerienses y Alpujarreños”.

Recogemos los bártulos y to’parriba de nuevo. Ahora hay que subir a Fuente la Parra por un camino distinto al habitual. Se forman varios grupetos, ya que las fuerzas empiezan a escasear, el calor aparece por momentos y tenemos ganas de llegar a la fuente. Allí nos reagrupamos y seguimos hacia tierra de nadie. Los 15 km hasta el cruce de Barjalí se hacen interminables. La pendiente no es muy fuerte, cada uno impone su ritmo y vamos llegando poco a poco.

Alguna mente diabólica, o quizás demente, piensa en subir a Nuevo Mundo porque la ruta le parece flojilla…Otros comentan que a la vuelta habrá que subir al Puntal, para que sea una verdadera ruta Mastrinkais…sin comentarios…El índice de locura roza lo infrahumano.

Descenso vertiginoso hacia Padules. Dani pincha. En la zona de boxes ayudan Carlos y Alex. Por poco si tenemos que desmontar la bici pieza a pieza para cambiar una simple cámara…jajajajaj…es broma…sólo se desmontan las alforjas.

Reanudamos el descenso, cada uno “a su bola”, Dani va el último. Al llegar al final de la bajada, echamos en falta a Dani. Nos miramos…nos volvemos a mirar…silbamos…miramos al cielo…¿quién va en su búsqueda?, ¿quién tiene ganas de volver a subir semejantes rampas?.

Afortunadamente, poco después, le vemos llegar sano y salvo. Ha sido sólo un nuevo pinchazo.

En este punto nos asaltan dudas de por dónde continuar. Tras la llamada del concejal de Padules a su alcalde, decidimos bajar por el río, a pesar de los destrozos en el camino próximo a él. Mereció la pena pasar a pie el tramo roto, porque el lugar quedó más que fotografiado, por la belleza de su entorno.

Desde aquí, se me asemejaba el terreno a la cuesta del “cachondeo” de Ronda. Los tajos de Padules al fondo y subida con algún tramo duro, por una pista de hormigón, curva tras curva.

¡ Cómo mola esta subida para la carrera!

Al final de la cuesta nos encontramos a Sonia y a su madre recogiendo florecillas del campo y respirando aire puro, mientras, tras nuestro paso, nuestros cuerpos olorosos iban marchitando a gran velocidad dichas flores…jejejejej

Llegamos al coche, engullimos algunos bollos que habían sobrado en la mañana y tras rechazar la invitación de la familia de Padules, para que nos tomaramos algo (raro en nosotros rechazar tal invitación…), nos marchamos para casa, ya que se nos ha hecho algo tarde.

Conclusiones:

–          Hay que añadir dureza, la ruta se queda corta y con poco desnivel. Posibilidad de añadir Nuevo Mundo, Morrón y la Estrella.

–          Añadir la modalidad de bici con alforjas en la carrera. Cada cierto tiempo se efectuarían controles de pesaje, para ver que no falta peso en las alforjas.

–          Nada de avituallamientos líquidos en la carrera. El que quiera agua, que se lleve una sonda y busque acuíferos.

–          Límite de tiempo para terminar la carrera: 18 horas. Aconsejable llevar linternas, o en su caso, antorchas.

–          Se podrán habilitar zonas de acampada nocturna por si alguien necesita echar un sueño.

–          Cuando vuelvan los de Marruecos, pienso cambiarme de club. No vuelvo a salir con semejantes bestias después de haber recorrido 800 km con 15 kg de peso en las alforjas. Mi “status” en la pirámide de jerarquía ciclista, puede verse severamente desprestigiado…jajajajaj.

Propongo la ruta de la semana que viene: Almería, El Toyo, con parada en El Alquián para repostar o descansar. Nada de ir deprisa, despacico…

Fotos Guillem: