Queda El Perdigal – Los mastrinkais en la mansión Plaza

CRÓNICA DEL COMANDANTE
A mi me parece que este tipo de eventos se deben repetir con la máxima frecuencia posible, siempre son exitosas y la gente se siente bien participando cada uno a su nivel y según el momento, Gracias a el clan Diego por este día.

Casa Diego-Lucainena-Colativi-Casa Diego
Por fin llegó el día, estaba todo bien organizado y el tan deseado día de convivencia y ciclismo en los feudos Mastrinkais de Tabernas llegó y se fueron cumpliendo una por una todas la expectativas que en él habíamos puesto, este fue el resultado visto desde mi sillín (como diría mi admirado Horrillo).

Para algunos de vosotros la cosa empezó el sábado, para unos por unas causas y para otros por otras, sí, algunos empezamos el sábado, yo concretamente con la elaboración de la paella, empecé el sábado por la tarde para acabar cuando ya el domingo empezaba a existir, otros se fueron al punto de partida a pernoctar en plan convivencia.

Tal y como programado a las 7.30 ya estábamos en la venta del compadre Guillem, Conde y un servidor, esperando a Diego que vendría a recogernos, Champó pasó directamente (él no es analógico) e instantes después apareció Bichito y Germán casi al mismo tiempo que Diego, así, hicimos caravana y recorrimos los escasos 2 km que hay desde el compadre hasta Casa Diego, los demás ya estabais allí instalados y solo faltaban “Los Perdigales” (que no tardaron en llegar) y empezar la marcha, sin embargo algo retrasaba la salida, ¿Qué pasa? ¿Por qué no empezamos ya?…un momento el sillín de Bichito está muy torcido, esperar que Eu ha ido a por las herramientas de precisión y enseguida nos ponemos en marcha.
Nada mas lejos de la realidad, la salida se retrasó bastantes minutos, no se conseguía llevar el sillín a su posición original y nadie sabía como y porque se encontraba en ese estado, bueno yo que estuve con Bichito el día anterior tengo una sospecha……..

Finalmente y ya muy cerca de las 8.30 empezamos a pedalear, la cosa empieza con un terreno velcro, para más precisión una rambla velcro que siempre picaba hacia arriba, el ritmo no es parado, los perdigales aprietan y marcan un ritmo de crucero que luego pasaría factura, yo me descuelgo, me cuesta empezar y ese ritmo, el velcro y las piedras no me hace sentirme bien, por allí atrás andaba el Bicho también metido en problemas, ese terreno es odioso para él y además venía de un “soltar piernas” el sábado, con todas sus consecuencias, y tenía un poco de resaca que luego se convertiría en mucha resaca.

Así llegamos hasta Lucainena, atravesamos el pueblo, limpio como siempre, pero lo atravesamos en vertical, joder con la salida a la pista, esos rampones urbanos nos llevaron a una pequeña callejuela que finalmente nos dejaba en una pista forestal que nos dejaría a pie de Colativi, exactamente a unos 1200 m de el cruce hacia Huebro, eso si para llegar a ese punto (que llamaremos los ventiladores por estar ahí situados unos cuantos “molinos” de energía eólica) tuvimos una subida muy dura, aunque corta (unos 5 ó 6 km calculo yo a ojo, quizás 7) la empecé el ultimo y aunque cada vez me sentía mas cómodo sobre la bici no era capaz de coger a nadie, a mitad de la cuesta adelanté a dos geos (cuyos nombres desconozco, lo siento. Editado por Congrio: Creo que serían Javi y Juan Diego) y a dos perdigales que emprendían la retirada.

Champó me había advertido del calor que podía pasar y efectivamente tuve que parar a cambiarme de maillot, dejé en la mochila el de invierno y me puse el blanco de la VIII que es muchísimo más fresco.
A pesar de la parada ya iba viendo a la gente mas cerca y me iba encontrando mas cómodo así llegué al punto de reagrupamiento, justo antes de empezar a ver los molinos y la gente, bueno los que tenían bocadillos, daban buena cuenta de la alimentación e hidratación, nos ponemos en marcha de nuevo y las pasamos canutas , en esa cresta el viento apretaba y los toboganes hacían de las suyas, a mi ya no me cuesta tanto y me acerco a la cabeza, allí estaban, Paco, Guillem, Congrio, Jesús y alguien más, les esprinto “para puntuar” y nos metemos en el último tramo de ascensión antes del Colativí, todo carretera, nada mas cogerla nos encontramos una rampa dura que hace que nos retorzamos sobre las bicis buscando que el terreno suavizase un poco, cosa que sucede a los 500 ó 700 m, la rampa hace selección y me quedo con Guillem y Eu, por delante, Jesús, dos perdigales, Dani, Congrio, Champo, Cano y Paco, creo que no me falta nadie aunque no estoy seguro.
Al poco Guillem aprieta un poco y yo me abro para que pase Eu, él se lo piensa y decide seguir mi rueda en lugar de ir a por Guillem, eso duró unos instantes porque yo, que cada vez me encontraba mejor, arranque el diesel y pim pam pim pam pim pam dejé a Eu y cogí a Jesús, Guilem se me iba separando metro a metro y a cambio se me ponía a tiro Paquito, finalmente no lo pude coger, estaba esperando junto con los perdigales en el cruce que sube al Colativi, así que hicimos esos últimos metros juntos, mientras los perdigales, que no estaban por la labor de coronar, esperaban al resto de cicleros que igualmente declinaron la oferta de subir los últimos metros.

Allí arriba llegaron después algunos valientes mas, Victor y Conde seguro y también Eu, nos hicimos la foto de rigor (luego la veré para ver cuántos fallos de memoria he tenido con los nombres) y bajamos a reunirnos con los demás por la cara sur del Colativi, con unos 400 m de bajada que yo tuve que hacer andando, aunque fui minoría junto con Conde y no se si alguien más, al bajar Dani que hacía de guía nos esperaba para llevarnos al redil de los ciclistas.

Una gran bajada nos lleva al mayor suplicio del día, ya con pocas fuerzas nos enfrentamos a la serratilla, muy corta pero durísima hace que empujemos la bici (algunos tanto hacía arriba como hacia abajo) y por fin la llegada al cortijo, y empieza la hidratación casi sin bajarnos de la bici.

Las 4 o 5 horas de comida y sobremesa además de divertidas estuvieron muy llenas de agradables viandas y fresquísimas bebidas. Destacaría, por original y por las risas que provocó, el consomé de Bichito, Cano y mío.
Destacaría también la rareza de que algunos amantes del lápiz no lo siguiesen a pies juntillas como dicta su propia norma, quizás fuese por soltar piernas el día anterior, pero algunos de estos infalibles lapiceros no solo no lo siguieron si no que ni siquiera coronaron el Colativí.

Capítulo aparte merece la actuación del grupo familiar Diego & Cia, todo perfecto, atentos a nuestras necesidades, serviciales, hospitalarios y con muy buena cara, ¿para cuándo la próxima?, perdón, quería decir:

MUCHAS GRACIAS.

Vídeo del Sábado Noche

Vídeo Domingo, ruta en bici

Vídeo barbacoa

Fotos Congrio

Fotos Champo

Fotos Guillem

domingo1
domingo2