Dessafio 2009 de Los Mastrinkais

LOS MASTRINKAIS EN EL DESSAFIO. (Por el Bichito de la Luz)

Se respiraba tranquilidad la tarde de antes, la preparación había sido adecuada después de varias rutas de singular dureza. Nos encontramos todos en la recogida de los dorsales y ya se sabe, bromillas, chistecillos fáciles… y no sé que más, porque a mí me gusta reconocer los bares de alrededor, por si ponen bombas…
Ya en el cortijo los corredores deambulaban, y una vez repartidos los aposentos, con la velocidad propia de Cancellara se abalanzaban sobre el chorizo, las birras (ya frescas), y el saco de pan, que trajo el congrio. Aquello era una balsa de aceite, hasta yo mismo estaba entre sorprendido y mosqueado, había algo raro en el ambiente que no encajaba. En la cocina reinaba el buen hacer de jordiman, y las cazuelas hervían rebosantes de pasta, el cálculo de macarrones había sido correcto pero el de cervezas era claramente deficitario.
Y así iba discurriendo la cena. Unos se medicaban, legalmente. Otros estudiaban el perfil (luego se demostró que fue un esfuerzo inútil). Y los más discutían sobre el color de las equipaciones (Diego; no hay manera de meter el naranja). Pero de pronto alguien, no me acuerdo ahora bien de quién, se acordó de que encima del frigorífico esperaban tres botellas de Cacique. Y a pesar de un enorme esfuerzo, la voluntad se quebró ante semejante oferta: “¡Uno fresquito para desengrasar!” Hasta botella y media escanciamos, y claro a ver quién era el valiente de frenar a los líderes de la Combinada y mientras los demás se fueron a dormir Cano, Jordiman y yo fuimos a hacer unas gestiones particulares por el bien del grupo.

Despertamos pronto, unos más que otros y cuando todavía tenía el café en la mesa el congrio ya nos estaba azuzando para ir a la salida, ¡qué cansino! Y después de preparar las bicis, al cajón todos juntos. Y fue allí, al ver a todo el grupo junto, Niko, Pako, Guillem, Alejandro, David, Eu, Cano, Congrio, Jordiman, Elbichito y nuestro hijo adoptado Carlos, cuando tuve por primera vez en mi vida conciencia de que ya sí, ya éramos un club, Los Mastrinkais iban a entrar en acción.

La mañana era fresca y soleada, buena para la bici y con la salida nos fuimos perdiendo de vista unos de otros, desgajándonos. Yo como siempre me fui para atrás dejando pasar a uno tras otro de los nuestros (tenía que controlar). Pero a los diez kilómetros, o así, veo una bici en el suelo y a Niko debajo de un olivo, pero allí encima del cerrillo, desahogándose. Ya no lo volví a ver hasta la meta. Los primeros kilómetros eran bastante favorables pero si había alguna subidilla no penséis que era de relleno, no. Castigaban lo suyo.

Mientras que avanzaba en la ruta sudando Cacique, varios corredores me saludaban y me daban la enhorabuena por nuestra web y nuestras rutas. A mí se me ponían los pelos de punta, mientras pensaba que esto ya trasciende a aquél grupillo original que pretendía hacer una página de bicis y de coña.

Salí pronto de mi nebulosa mental cuando mi amigo de Alcalá la Real me dijo:
– “¿Ves por donde van aquellos allí enfrente?”
(Yo le contesté que sí, pero no veía ni torta).
– “Pues ten cuidado que es durilla”,
– “¡Ahh!”.
– “Tiene unas rampas el veinte por ciento, pero menos mal que es corta”.
– “¿Cuanto tiene?”
– “Dos kilómetros”.

Y el tío se quedó tan tranquilo mientras a mí se me salieron las bolillas de los ojos. Pasé ese paredón y empecé a interiorizar que aquello iba a ser serio, y que la media que llevaba en las dos primeras horas se iba a ir al carajo. Paso por Valdepeñas como un campeón saludando a los niños, y a las niñas grandes, (Joder, si me llego a acordar de los Paquirrines). Pero al salir del pueblo empieza la fanfarria, llega el momento de sacar la metralleta y ponerse a tirar, pero nada más que me quedaban balas de fogueo. La fila es interminable pero muy espaciada, iba cogiendo corredores, muchos, pero tardaba lo más grande en coger al que iba delante aunque fuera andando.
¡Hombre! A ese de rosa lo conozco (carboneros, no abandonéis el rosa), es Carlos. Lo veo arrastrándose, demasiado pronto para lo que queda, le doy ánimos intento ir un rato con él pero me insta a seguir (que Dios te guarde, pienso dentro de mi ateísmo).
Más adelante el Cano, casi parado me espera un poco y sube conmigo, ayuda un montón encontrar un consuelo. Eu más adelante serpenteando, se queda con su suerte y de seguida llegamos a un avituallamiento y allí están Jordiman, Alejandro, David y me da ánimos verlos. Pero en lo que me doy la vuelta para coger agua se van, ¡Ehhhh! Y ya no los vuelvo a ver.

Bajamos la única bajada que hay en la ruta, sí la única. Sirve un poco de descanso pero me asusta ver a los primeros acalambrados. Estamos en el kilómetro 55, las primeras rampas del segundo puerto son suaves, pero es un espejismo, ya casi todo el rato vamos por encima del 12%, el calor aprieta y los ventiladores se ven lejos, el camino se retuerce y aunque iba sólo escuchaba las conversaciones de los que iban en el “piso” de abajo, o el de arriba. Llegamos una cuesta asfaltada y algunos bikers la suben ¡andando! Corono y apenas paro, sólo bebo agua, si me dan un botellín de cerveza le arranco la mano al tío.

Pero ¿dónde está la bajada de este puerto? A los cuatro kilómetros paredón para arriba, al kilómetro paredón para arriba, a los dos kilómetros paredón para arriba y así sucesivamente. Sufro una crisis energética y estoy entre ofuscado, cansado y cabreado. Ya esta parte, no me está gustando, cuestas con bolos de piedras, bajadas chungas para mí, pero lo llevo con dignidad. A estas alturas no llevo compañeros de fatigas y no siento presión ninguna, paso por el último control de Frailes. Queda poco, pero en esta carrera nada es poco. Y cuando voy pensando en que no me he bajado de la bici en toda la ruta y que se lo tengo que decir al congrio un cartelico de bajada peligrosa anunciaba eso, y una subida que sus muertos, en qué me vi de subirla… andando.
Mi gozo en un pozo, la cuesta con las tres cruces y un vaquero a caballo daban un aire fantasmal, y así llegué luchando hasta el último metro.

En la meta, el arroz y la cerveza, que me supieron a gloria y las caras de los compañeros inexpresivas del esfuerzo realizado, llegan los demás y los jaleamos como campeones. Ya ha acabado la tortura y ahora empezaba la barbacoa y la fiesta, para esto habíamos venido.

Lo que pasó esa noche y el día después, ya lo contará otro. Sobre todo los proyectos para la nueva temporada y bla, bla, bla…

Aclaración; si alguien que no haya ido a esta ruta está pensando compararla con cualquier otra (por ejemplo Ronda), que lo deje. Si cree que el ibp indica su dureza, que lo deje. Si se quiere hacer una idea de las cuestas por el perfil, que lo deje. ¡Y que venga el año que viene!

Mis datos GPS (cuando tengáis los demás pasadmelos y los pongo aquí)
Captura de pantalla 2009-10-04 a las 17.09.03
Captura de pantalla 2009-10-04 a las 17.09.15

Datos de Guillerm
Captura de pantalla 2009-10-05 a las 10.40.00