Fin de semana con la Vuelta a España

Crónica de Germán

 

LA VUELTA DE LOS MASTRINKAIS 

Viernes 11 de septiembre de 2.009. 
Suena el despertador, más temprano de lo habitual. Me levanto y me preparo con acelero. Una sensación de intranquilidad recorre mi cuerpo, provocada por las amenazas de Jorge el de antes. La tarde antes me sentenció; “Germinator, a las 7:15 h. estoy en la puerta de tu casa”. “Si quieres te recojo en tu casa” contesto yo. “NO, ESTOY EN TU CASA A LAS 7:15 h. NO ME HAGAS ESPERAR O ME VOY AUNQUE SEA EN BICI”. 

A las 07:14 me asomo por la ventana sigilosamente. Se me ponen los pelos de punta cuando veo abajo al comandante mirando a mi ventana. Le digo que estoy listo, que bajo ya. Su astucia no me permite utilizar el truquillo de ponerme el casco con el pijama y decirle que ya estoy listo. 

Bajo medio tropezándome por los nervios, a la vez que me acuerdo del congrio amenazándome que si no hacía esperar al comandante me las vería con él, así que solución salomónica; estoy a las 07:15 h. abajo, pero se me olvidan las llaves del candado, así que salimos casi a las 07:30 h. 

Los informales.
Llegamos y ya están montando los cuñaos, pepe el piernas, el conde. Saludamos especialmente al recién casado que estrenaba montura nueva. 

Va llegando la gente de Carboneras, Miguel, Manolo y Carlos. Recibimos una llamada del congrio. Anuncia su llegada acompañado de despojos de la noche anterior vestidos de ciclistas con pretensiones de dar pedales. Hacen su aparición con el glamour propio de un espectáculo de Faemino Cansado. El bichito tiene mala cara, pero de otras peores ha salido, Cano y Eu tienen los ojos como huevos duros, el drogas seco como la mojama. Diego trae cara de no saber donde está, Georgie Dann parece el más fresco, el que mejor disimula la noche de fiesta que se han pegado. El congrio, ajeno a las consecuencias etílicas, solo acarrea la falta de sueño. Comienza un lío de montaje de bicicletas, más torpe que de costumbre, mientras los demás damos vueltecillas.

Cómo cambian las cosas. Germán esperando a los demás.  Hoy no le he encontrado sentido a ser puntual. 

La velocidad del tocinillo de cielo. 
Por fin salimos, con un retraso bestial, pero eso sólo era el principio. No habíamos recorrido ni 50 metros y vemos a Georgie Dann en la cuneta reparando un pinchazo. No me lo podía creer. Iba a ser un día muuuuuuuy largo. 

Reanudamos la marcha y al poco rato empezamos con las piedras. Vamos rodando y en pocos minutos el cuñado Dani estrena su flamante montura con un pinchazo. Los demás no nos oyen siguen hacia delante. El congrio y Víctor se quedan con él ayudándolo. Yo salgo para intentar atrapar al grupo, cosa que hago un par de kilómetros después. 

Se reanuda el camino sin mayor complicaciones. Vamos viendo que avanzamos y apenas cogemos desnivel. Vamos bordeando la montaña que tendremos que subir de golpe. 

Cogemos la carretera que va a Senés y comenzamos con las subidas. 
El piernas se une a los pinchados del día, lo que sirve para realizar un pequeño avituallamiento. Reanudamos y seguimos subiendo. Se van sucediendo las paradas, coincidiendo con los numerosísimos cruces de caminos que encontrábamos. 

Que sea rápido por favor 
Así fue la subida de la etapa. De repente nos vimos subiendo rampa tras rampa. Iba yo con el bichito y no hacía más que anunciarle lo que venía. Era curiosa la sensación visual de ver terminar la cuesta, cuando de repente veías como giraba el camino y encadenaba con otra rampa más dura aún, y no se acababan nunca. 

Las horas avanzaban y nos íbamos reagrupando. Algunos iban mal y otros peor, hasta que cuando estábamos a pocos kilómetros del Alto de Velefique acabó el tramo neutralizado. Cada uno iba con su pena. Se formó un grupo delante con los consiguientes tirones finales entre el congrio y pakillo el drogas. Los demás irían llegando poco a poco. 

Conforme llegábamos al final empezaba el espectáculo de la Vuelta Ciclista, coches por todos lados, camiones, Guardia Civil, organización y numerosos aficionados. Al llegar nos cambiamos rápidamente porque hacía fresco. 

Recepción con honores 
Allí embobados con el ambiente, aparece Jordiman y nos dice que lo sigamos. Con pulseras VIP que nos ha dado, lo seguimos y flipamos en colores. Unas azafatas con bastante tensión en sus espaldas nos reciben para comprobar que realmente somos los famosos MASTRINKAIS, y que tenemos acceso a la zona VIP. 

Entramos en una zona donde hay mesas con sus sillas para que tomemos un merecido descanso. Sacamos nuestras provisiones y vamos comiendo. Vemos a azafatos/as que van pasando con bandejas de cervezas y refrescos. En la primera pasada se escapan. A partir de la segunda vamos asaltándolos en el camino.

Primer paso
Estábamos entrenidos con las cervezas, las azafatas y la llegada de los rezagados, cuando de repente anuncian la llegada de los ciclistas. Aparecen en la curva como un exhalación. Van unos escapados delante, pasan con las caras desencajadas a un ritmo infernal. Nosotros los animamos al estilo orco. Al poco pasa el resto del pelotón.

Isa y la despensa de la abuela
Los ciclistas aficionados no dejaban de pasar, incluso pasó el coleguilla del congrio, el scottish. Pasó también Robin, el gran Nico, pero el encuentro que nos salvó la vida fue con Isa y su colega. Nos paramos a hablar con ellos. Venían del Calar Alto con las bicis cargadas de alforjas. Estamos hablando con ellos y de repente mis ojos no dan crédito a lo que ven. No dejaban de sacar de sus alforjas tupperware de comida, empanada, papas fritas, de todo. En el stand no había nada de comida, porque no pudo subir el catering. Al principio nos dejamos llevar por la cordura, pero al poco no entendíamos de maneras ni nada. Parecíamos perrillos pegados a la valla. GRACIAS ISA Y CIA.

Las niñas se tocan
Las mentes calenturientas de los demás (porque yo en ningún momento pensé así) disfrutan del espectáculo pseudo erótico que protagonizan las azafatas que había delante de nosotros. Empiezan a darse masajes la una a la otra, mientras una gran parte del grupo observa la escena imaginándose no se yo qué cosas. Hablan las unas con las otras con sus walkies y se tocan, básicamente se tocan. Que compañerismo que hay en el gremio de azafatas.

Ya por ahí se comenta que el rojillo estuvo currando de encargaillo de azafatas, y según cuenta la leyenda tiene una chorbagenda que vale millones. Congrio, toma nota.

El éxtasis del Caballo Loco.
Diego, cual emocionada adolescente al ver pasar a sus ídolos, empieza a ponerse blanco. Se ve que le da un bajón de tensión o de azúcar o yo que se. El caso es que le empezamos a dar de todo y tiene que tumbarse en el suelo. Poco a poco empieza a recuperarse y se une a la fiesta.

De menos a más
Estamos en la zona VIP, vamos de acá para allá. Estamos sentados en las mesas, y empiezan los escarceos. El bichito inicia la invasión del camión de la Ford. Entabla diferentes conversaciones con los allí asistentes, entre ellas con Pepe Ruano II. Los Jorges tantean el terreno. Pronto, nos vemos dentro del camión cogiendo ritmo.

Casi sin darnos cuenta parecía que estábamos en un pub abarrotado de gente. La cerveza corría, la comida no, así que el “talento” hace aparición antes de tiempo, y nuestras carcajadas empiezan a destacar por encima del barullo.

Los paquirrines: el fin de la crisis
Con la aparición de los paquirrines se lía la de Dios. Saco un fajo de aproximadamente 3000 paquirrines de mi maillot y en poco tiempo empiezan a verse por todos los lados. Aquello se convierte en una fiesta más propia del ambiente marbellí. Eso sí, la fiesta nos sale por un pastón. A ver si nos hacemos de más paquirrines en la imprenta.

Un pobretico que andaba por allí, se ve que presa de la envidia nos recriminó nuestra actitud. Como digo, el pobretico, se ve que no admite que en esta vida siempre ha habido ricos y pobres.

No se, bien o mal, el caso es que los MASTRINKAIS  estuvieron allí y no pasaron desapercibidos. Genio y figura hasta la supultura.

Sin palabras
Nos salimos de la zona VIP y decidimos irnos a una zona donde se ven gran parte de las curvas del Alto de Velefique.
No hay palabras para describir lo que vivimos aquel día. Todo era un espectáculo, la gente subida por la montaña colgados al filo del abismo, la carretera pintada, gente por todos lados, policías, coches, motos, una locura.
Cogemos un buen sitio y a esperar. Plantamos nuestro campamento y empezamos con nuestro jaleillo. Jordiman presa de la noche loca se tira a dormir literalmente en la cuneta. Las fotos lo atestiguan. Junto con algun paquirrin que otro por la carretera, imágenes psicodelicas.

Aparece Capel, echamos un ratico, está un par de curvas más abajo. También aparece Matías, y el último que se unió a la fiesta fue el primo Juan. Se trajo la radio y todo, así que ahí estaba el tío retransmitiendo la etapa, mientras esperábamos ansiosos.

A lo lejos se va viendo jaleillo, caravana de coches, ya vienen. Es increible ver el tiempo que tardan en estar ya en la zona de curvas. Un espectáculo que no se puede describir. Normalmente los ves pasar en pocos segundos y hasta otro año. Aquí pasaban los minutos y veías como iban recorriendo las curvas trazándolas y todo. Casi sin darnos cuenta ya los teníamos encima. Crece el nerviosismo y la tensión. La policía intenta contener la marabunta de gente. IMPRESIONANTE.

Segundo paso
Gritamos, enloquecemos, les hacemos fotos. Aparecen los escapados. No sabemos ni quienes son. No importa, flipas con lo que ves. Eso sí, mi colega Alex pasa a los pocos segundos con su equipación de oro. Detrás les siguen los demás, descolgados y finalmente el pelotón.

Al no poder subir los camiones, empiezan a bajar los primeros, mientras todavía sube gente, un total caos.
Estamos allí con la locura cuando vemos bajar a un Caisse D´Epargne, es el purito rodríguez. El primo Juan le grita, y el tío se para, QUE FOLLOOOOOON. Nos echamos todos encima, por poco lo descuartizamos. Las camaras de fotos se nos caen de las manos. La gente flipaba viendo la escena. El tío sigue para abajo, hace frío.

Un colega de la Policía Nacional, muy buena gente el tío, se hace coleguilla nuestro y nos dice que cuando pase el de la motillo con la bandera verde ya podemos tirar para abajo.

Nos agrupamos para bajar, pero con cuidado, va bajando todo el mundo. Los coches practicamente cubren el carril derecho, el resto de bicis, motos por el otro. De repente nos damos cuenta que vamos bajando con los pros, como digo IMPRESIONANTE. Nos miramos, nos reímos. Parecemos niños pequeños. Cada uno con su historia particular, unos que si han ido con Cadel Evans, otros con el campeón del mundo, otros …, el caso es que el nerviosismo provoca numerosas pasadas de frenada. Alguna acaba mal como la de la pobre muchacha que cayó por la montaña. Esperemos que esté bien.

El rojillo y yo acechamos a un Silence Lotto a ver si le agenciábamos la gorrilla, pero no hubo suerte. El pobre pasó miedo (y con razón, casi me echo encima de él en un par de curvas). Los tíos controlaban que te cagas, pasaban entre nosotros como si nada.
Ellos se quedan en Velefique y nosotros seguimos hacia las Malvinas, llaneando a toda hostia. Seguimos con la locura y con los piques carreteros-montañeros, al rebufo de ellos y a velocidades impensables para nuestras gordas llegamos hasta las malvinas. Espectáculo exagerado el de los kilómetros de la caravana de la vuelta. Estamos en nuestro coches, desmontando nuestras monturas. Ha sido un día grande de emociones, muy grande.

Proyectos de fusión
Nada, simplemente comentar que el día antes estuve echando un ratico con mi colega Alex, bueno perdón, el señor Alejandro Valverde, para un posible proyecto de fusión entre los MASTRINKAIS y el Caisse D´Epargne, así que nos extrañe si veis a un grupo de pros en el pelotón portando el honorable nombre de los MASTRINKAIS en su maillot.

Agradecimientos
Muchísimas gracias a nuestros Jorges, que grandes, por poner a los MASTRINKAIS donde sólo ellos se merecen, en la zona VIP.
Muchísimas gracias a Isa y a su colega por su generosidad incondicional y alimentarnos como nuestra propia madre.
Muy grande la compañía de nuestros amigos de Carboneras.
Para terminar, recordad el refrán “Dios los cría y ellos sejuntan”. Hasta que vengan las equipaciones “buenas”, en unas pondrán mastrinkais, en otras geonatural o cualquier otro nombre, pero lo que está claro es que todos somos de la misma calaña.
 

Crónica del Comandante

En números redondos, tres dias, 300km y 6.000 m de desnivel acumulado

Después de la dura ruta del viernes al alto de Velefique pasando casi por Roma (Bichito ¿Por qué esa manía de perder cotas y dar vueltas para llegar a los sitios?) El Congrio, Jordiman y yo mismo nos dirigimos a Aguadulce a recoger a Pepe Beatle, previamente habíamos cargado nuestras bicis en el coche de los “cuñaos” que se ofrecieron a acercárnoslas a FV, Pepe Beatle se había encargado de comprar viandas para la cena y dos horas después estábamos en la cocina de “los jorges” degustando unos sabrosísimos huevos fritos y diversas tapas y mucha cerveza fría, lógicamente se apuntaron los cuñaos que fueron a llevarnos las bicis y sus respectivas chicas, ese fue el principio de la segunda etapa del finde, y digo esto porque si después de la etapa de Velefique no recuperas bien pues al día siguiente pasa lo que pasa y claro con tanta actividad, tapeo etc etc no recuperamos y pasó lo que pasó.
¿Qué pasó? Lo diré con pocas palabras y seguro que lo entendeis:
“El Congrio es humano”

Efectivamente, tanto él como yo y un poco Jordiman, pero especialmente yo, nos arrastramos desde Fv al Almirez sufriendo lo indecible, eso si con un buen ánimo y un buen día y muy buenos momentos, parada en Bonayar e historias de maquis ( el conocido Mota anduvo por allí), parada antes de La Gabiarra (para intentar desempajarar), parada para el pinchazo y dormida sobre piedra y parada para beber agua en esas fuentes de la cuerda que habían desaparecido y este año y después de las copiosas nevadas han rebrotado y alegran la cuerda de forma fantástica. Así y viéndole todo el día el culo a Pepe Beatle, él n o llevaba pájara y tiraba como poseso, nos plantamos en La Ragua, allí estuvimos unos 45 minutos entre espera y paso de la vuelta y después a la posada de los arrieros a darnos el merecido homenaje culinario, todos contentos con los platos que elegimos (Beatle un poco menos), no voy a detallar lo que comieron Congrio y Jordiman solo decir que han engullido mas colesterol en esa comida que yo en tres años. El descenso se hace, ya recuperados, bastante rápido y en dos grupos (Congrio y Jordiman y Beatle y yo), cuando llegamos nos dedicamos exclusivamente a recuperar, ducha, auto-masajes y posición horizontal hasta las 9 que procedemos a cenar, el día siguiente iba a ser duro, habíamos quedado con los cuñados para ir a Almería en Bici pasando por nuevo mundo, durante la cena se me ocurre que la subida a nuevo mundo ya está muy vista y propongo una nueva subida con algunos km menos y por supuesto con muchísima mas dureza (lógicamente) se trata de subir por la estrella a través de una ruta nueva (Bicho mira el perfil y veras como se sube sin perder cota y obsérvese también los desniveles de los 6 primeros km).

Puntuales los cuñados llegan a fv a las 8.30 y después de los saludos y despedirnos cortésmente del padre de Víctor, que los había acercado, empezamos la dura ascensión, este día estará lleno de buenas decisiones, muchas de ellas por casualidad, el sitio y la hora de comer, fueron claves como describiré mas adelante.

Efectivamente la recuperación del día anterior fue muy buena y aunque la subida era dura la hicimos bastante rápido y a las 11.45 estábamos en el sabinal, Jordiman sugiere una parada para observar el cambio de aspecto después del verano y decidimos comer plácidamente en un sol y sombra de los alrededores, sombra para mi y sol para el resto de los mortales, echamos un ratico de placidez y de disfrute del campo con el consabido bocata de atún para algunos y proseguimos la marcha. Hoy el Beatle ya no iba siempre adelante como el día anterior, ya no podía tirar y enseñarnos su trasero, tampoco se quedaba pero volvió, como nos pasa a todos, a su sitio natural en el pelotón.

Una vez reemprendida la marcha nos pusimos en Nuevo Mundo en un santiamén y una vez allí nos dimos cuenta de lo acertado de nuestra decisión de comer en el sabinal ¿porqué?, fácil…. 10 minutos después no se podía estar allí arriba la tormenta arreció y el camino se hizo blanco de bolas de granizo, los rayos nos rodeaban y hasta produjeron un incendio cerca de nosotros y el agua, el agua caía desmesuradamente y corría torrencialmente, decidimos seguir pedaleando a todo trapo entre la tormenta y así llegamos a La Chanata en un tris tras pero absolutamente chopados y nuestras mochilas y ropa de repuesto por si llovía (jajajaja)tambien, así que un poco mas para no enfriarnos y llegamos a Enix donde el bochorno y el sol nos hacían recuperarnos del frio y sorprendernos, una vez más, de esta provincia tan mágica que tenemos. Aquí y entre llantos nos despedimos de Pepe López (Beatle) cuyo destino era Aguadulce

Bajamos por la peseta y vamos directamente a la gasolinera a limpiar las bicis (si mi bici llega a casa en el estado que llegó a la gasolinera no entramos en ella ni la bici ni yo, por cierto Beatle ¿como lo hiciste tu?), a nosotros ya nos tocará después, nos despedimos con el consabido “aplauso para las rutas” y el típico “ke os den”.

A modo ilustrativo decir que el agua salía marrón cuando me eché la primera agua.
Ha sido una experiencia fantástica y felicito a los de la logística, creo que Congrio y Jordiman y sus colaboradores, sin esa organización nada de lo acontecido y aquí contado hubiese sido posible, un 10 tambien para los cuñados que hicieron su labor de transportitas.

Las Cuentas:

– Se deben 200e (25 euros por cabeza) a pagar entre:
– Eu
– Paco Drogas (pagado)
– Cano (pagado)
– Alberto (pagado)
– Diego (pagado)
– Bichito
– Jorge (pagado)
– Congrio (pagado)

Jueves y Viernes


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Captura de pantalla 2009-09-14 a las 08.13.13

Sábado


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Domingo


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