Subida al Infierno (31-Julio-09)

A petición del presidente del club y para darle un poco de aire fresco en este verano tan caluroso a nuestra querida página, también conocida antaño
como el blog de paco, voy a describir “brevemente” la ruta que aconteció el viernes pasado.

Quedamos el cuñao Víctor y yo para salir con la bici. Víctor había quedado con su señora en Lucainena para pasar el fin de semana, así que su plan era
llegar hasta Lucainena por la vía fácil. Si iba yo, por la vía mastrinkais, es decir, pasando por el Puntal. Su señora lo debió mandar en bici porque no cabría en el coche.

Quedamos a las 16:30 h. Llego del curro, como rápido y me da tiempo a descansar un poco, así que despierto de mi plácida siesta a las 16:28. Empiezan las prisas y a los pocos minutos toca Víctor, y yo dando carreras. Finalmente le meto 15 minutos de espera, menos de lo que pensaba.

Salimos, hace calor, pero menos de lo que pensaba. Vamos con nuestra conversación, tratandos diferentes temas como el origen de la humanidad, las últimas teorías sobre la fisión nuclear, y la panzá de conejos de carne que habitan nuestros campos, cuando sin querer llegamos a las inmediaciones de Tabernas. En ese punto comenzamos a darnos cuenta del calor que vamos a experimentar en la subida. Víctor me avisa de lo “bien” que nos lo vamos a pasar.

Comenzamos a subir tranquilicos, veo como Víctor se “parte” la camisa como Camarón, así que le pido permiso para ponerme un poquito más “cómodo”. Como
mi maillot es cerrado, directamente me lo quito. Esto despierta la vena de fotógrafo de moda de Víctor, aunque el resultado de las mismas era más propio de la revista Zero que de un catálogo de bicicletas.

german_sierra_alhamilla

Despues de esta primera parada a pie de puerto comenzamos a subir. Calor asfixiante, pero intentamos mantener esa conversación tan instructiva a pesar del esfuerzo. En ocasiones me veo atrancado, y pienso en que si el amor, que si el parón estival, que si esto, que si lo otro. Al rato me doy cuenta que mi bicicleta nota la ausencia del congrio. No puedo utilizar el último piñón, así que tengo que dejar mi orgullo y bajar al molinillo.

Seguimos la subida y hacia la mitad vemos una sombra. Ese debe ser el puesto de avituallamiento, así que hacemos una paradilla para beber.

Hacemos otra pequeña parada en la zona de pinos, y finalmente decidimos llegar para que no se nos haga de noche. Llegamos a nuestro Puntal, paramos para que Víctor beba algo, porque a mí se me había acabado el líquido antes de la mitad de la subida. Y un poco más adelante nos separamos. Él tira para el pueblo de su señora, y yo me tiro por los Baños. Curiosa la experiencia de la bajada. Disfruté como un enano, no se por qué. Iba sólo a mi puta bola y flipando un rato.

Víctor según me contó siguió y comenzó a sentir “cosquillitas” en las piernas. El verano como hemos dicho es mala época para las palizas, así que colorín colorado…

Track GPS hasta Lucainena: