DESPEDIDA EN LA ALPUJARRA

No se podía elegir mejor despedida de la temporada que una ruta por la Alpujarra. Y esta es una salida que sí que pienso repetir, el marco es incomparable y la diversidad de paisajes merece la pena nuevas intentonas. A las ocho y media estábamos con las bicis dispuestas, Pepe “el señor de aluminio” y yo, en Laroles. Salimos por la carretera hacia Mecina Bombarón, casi siempre por la sombra, calentando poco a poco dejando atrás castaños, plataneros, puentes romanos y sin darnos cuenta estábamos en la Fuente de San Miguél cargando agua fresquita en los botes. A partir de aquí empieza el tomate y metemos los molinillos, las cuestas de la risilla hasta que cogemos un sendero entre castaños centenarios en el que tenemos que empujar unos doscientos metros. Llegamos a un cortijo y un paisano nos indica el camino ¡justo por donde indica el gps! A partir de aquí no tenemos más problemas que la propia dureza de las cuestas, al poco alcanzamos la Pista de Las Minas, es decir la cota 1800 que atraviesa toda la Alpujarra. Llegamos a la Fuente del Corralillo donde sale el agua más buena de Sierra Nevada y luego a la cascada de Las Chorreras (Pepe el cobarde no tuvo “arrestos” para meterse en la cascada). A partir de ahí ya casi no podíamos hablar, no se si fue por el paisaje, por el ritmo que impuso el bitel o por ese típico terreno que casi nunca baja en el que hay que dar pedales bajando y sufrir subiendo. Después de atravesar incontables barrancos llegamos a la carretera que ya sí nos llevó en pronunciada bajada a Laroles. UN 10.

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