3 dosmiles para abrir el apetito

RESQUICIOS DE RONDA

Día grande de ciclismo, con varias etapas, como nos gusta a nosotros.

La primera batalla se libra en las montañas que custodian la bella tierra de Fuente Victoria, la otra en el jardín de la increible familia Martínez.

El día comienza en apariencia tranquilo. En el silencio del hogar suena música de pistoleros. Es mi móvil, corro a cogerlo. Es Geo Diego. Por orden de Cano me llama para ver si íbamos a quedar para desayunar. Miro el reloj y les digo que tiren, que si me da tiempo quedamos. Así que ahora toca correr.

Llego a Aguadulce y me da tiempo a llegar para ver como pagan el desayuno Diego, Paco L y Cano.

Salimos en caravana y nos separamos en la salida de El Ejido Oeste. Ellos siguen para delante. Yo a mi bola, el coche en reserva, pienso, luego le echo gasofa. Es que no tendrán los Jorges por allí arriba alguna gasolinera? Pues no, a la vuelta la gasolinera estaba cerrada y me costá tirar hasta Berja en punto muerto, planeando en Corsa.

Llegando a Laujar, veo como el colgao de Pako L. va detrás de mí. Pasamos por Laujar en plan video juego y llegamos al feudo del comandante. El aparcamiento lleno de gente de colores, pero predominando por un lado el amarillo y azul, y por el otro el naranja. Parece ser otra reunión entre los GEOS y LOSMASTRINKAIS. Esto promete.

Nos bajamos, y la típica euforia del encuentro con los colegas, nos saludamos. Al tener las manos ocupadas de ruedas, bicis, y demás artilugios ciclistas, yo voy repartiendo besos a diestro y siniestro mientras siguen echándose cremita por el cuerpo. Los de antes resultan ser los más cariñosos, Pepe Beatle y el comandante. La naturalidad nos caracteriza. Un mastrinkais no duda de su sexualidad.

Día espléndido para ir en bici, y empezamos a rodar. Ambiente relajado y distendido, agrupados, conversaciones y risas.

Hacia un Nuevo Mundo

Comenzamos a subir. Por delante un largo puerto de más de treinta kilómetros.

Como en Velefique, el nervio juvenil de Cano hace aparición y se pone en cabeza, a marcar ritmo. El congrio se muestra nervioso y comienza a increparme que los Geos están tomando el control. Queda mucho puerto, pero pronto aparece el bichito de la luz, para poner a Cano en su sitio. Cano palidece al ver aparecer la alargada sombra del bicho.

Los kilómetros van pasando y nuevamente se ponen a tirar. Por detrás seguimos agrupados y tranquilos. Hay una parada en breve, en la Fuente de la Parra, y hasta ahí duraría el tramo neutralizado.

Previo a esta parada se hace una imprevista para ver una cascada. Los demás seguimos tranquilicos subiendo y calentando las piernas.

Llegamos a la Fuente de la Parra y primer avituallamiento.

Sacamos el “doping” que nos pasó Diego el día anterior y empezamos a chutarnos, comemos algo y nos disponemos a seguir con la subida. En ese momento aparecen unos operarios de la NASA y nos advierten que más arriba tengamos cuidado con las abejas. Han estado liados con las colmenas y el ambiente está movidito.

Seguimos la subida, y muy pronto comienzan los cambios de ritmo. El grupo empieza a romperse. Los Geos empiezan a mover la subida, yo pongo mi granito de arena a pesar de llevar las piernas huecas.

El congrio me pasa nervioso porque le ha parecido ver a Alejandro moverse. Vamos doce purasangres sedientos de mtb. Los nervios y las fuerzas están en todo lo alto.

Despues de unos kilómetros de actividad, vuelve la calma, y seguimos subiendo sin prisa, pero sin pausa.

Cruce de caminos

Vamos llegando poco a poco a cuatro caminos. Geos ya se hayan amparados por la sombra de los pinos. El comandante saca el bolsón de orejones de la ruta del jamón. Se ve que los orejones si no te los comes se acaban reproduciendo.

Allí nos pegamos unas risas y vemos aparecer Il Pirata, amigo de Pepe Beatle, por el camino de tierra en su coche, aparca, saca su bici y ya somos 12+1.

Tras la advertencia del comandante, comenzamos a subir, poco a poco, volviendo a coger el ritmo. Ya quedaría muy poco para la primera gran batalla del día.

La primera gran batalla

Vamos subiendo, poco a poco, casi sin querer el ritmo se va incrementando. El grupo se va alargando, y al cabo de los kilómetros nos hemos quedado el siempre combativo Pako L y yo solos. Las piernas no las llevo demasiado finas hoy, así que habrá que tirar de astucia.

Pako L. tira muy fuerte, cuesta trabajo seguir detrás de él. Aguanto, no puedo mirar para atrás, pero espero que los capos hagan su aparición pronto. Me lleva enganchado, pero llega un momento en el que noto las piernas bien, así que cojo el relevo y comienzo a tirar, bajo piñones me levanto y me distancio “es para estirar un poco las piernas” (eso me lo ha enseñado el congrio), se vuelve a pegar a mí, y seguimos a buen ritmo hacia delante.

Pronto aparece un exaltado congrio por detrás, jadeando, rojo como un tomate y vociferando que no se me escape, que lleva las piernas de puta madre. En la curva a izquierdas se mete por el lado de más pendiente de la curva y vacila de ello (ataque psicocongrio).

Al coger el relevo el congrio, relajo un poco. Como esperaba, la estrategia de equipo funciona. Pako L se ceba con el congrio. Yo les sigo a 4 o 5 metros marcando la distancia. A continuación, Pako L. se derrumba, y es entonces cuando me levanto, bajo piñones y tiro a fondo, y me voy acercando al congrio como si fuera en moto, lo engancho y empezamos los dos a fondo.

Los GEOS son muy, muy grandes, y fuertes, pero tienen que entrenar un poquito el tema estrategia (soy consciente de lo mucho que me voy a arrepentir de estas palabras en las próximas salidas, jajajajaja)

El congrio y yo dejamos de tirar cuando vemos una reunión ciclista a los pies de la subida final a Nuevo Mundo. No lo sabíamos aún, pero estábamos ante …

Los Inmortales de Jerjes.

Al verlos, el congrio y yo paramos. Nos saludamos y nos preguntan a donde vamos y de donde venimos.

Cuando el congrio contesta recibe un jarro de agua fría, un hostión a su orgullo mastrinkais. Scottish poco menos le dice que lo que estábamos haciendo era una mierda y que si al comandante no le sacábamos más de media hora, éramos unos mierdas.

Yo mientras departía con otro de ellos que estaba sentado y llevaba el maillot de los 101. Resulta que eran amigos de los jorges. Mientras, van llegando los demás. Cuando llegan los Jorges, se saludan animadamente y en ese mismo instante aparecen “unos locos” bajando de Nuevo Mundo. Son los amigos de LOS DEL UNO UNO. Cano se ve acosado, rodeado de Scores.

Flipamos en colores, y sobre todo en colores, los de nuestras equipaciones, 23 criaturicas con sus 23 monturas, invadiendo las montañas. Es el momento de echarnos una fotico de familia, de despedirnos y de terminar el primer dosmil del día.

Reanudamos la marcha. El parón me ha cortado el rollo y paso de tirar, así que subo tranquilico, cámara en mano, con el amigo Cano y Jordiman.

Avituallamiento en Nuevo Mundo con vistas espectaculares y leyendas acerca de los Inmortales de Jerjes.

“Inmortales. Algún día pondremos a prueba vuestro nombre”

La conquista del Morrón.

Bajamos de Nuevo Mundo y nos dirigimos por la cuerda al Morrón.

Descenso vertiginoso donde la vertiente más radical del grupo aparece. Diego y Jordiman, dos prodigios de la velocidad. Velocidades de hasta 75 km/h. Sencillamente brutal (con permiso de las virtudes DH del bicho)

Paramos en la balsa, viendo el cambio desde la última vez que subimos. Cambiamos nieve por cabras. Precioso como se topaban los cabrones por sus hembras (como nosotros).

Estamos en los pies del morrón, comenzamos la subida. Me paro para coger el móvil y ver si tenía cobertura. No he hablado con mi mujer. Se me hace rara la ruta sin la llamada del amor. Yo soy un esclavo del amor, necesito hablar con mi amada esposa, con la reina de mi corazón, pero estamos incomunicados, y la gente no para. El comandante, que cierra el grupo, ya me saca por lo menos 200 metros.

Me subo en la bici y comienzo a tirar. Cojo a algunos, pero pronto las duras rampas del morrón te ponen en tu sitio. Para subirlo bien necesitas fuerza y habilidad.

La gente se retuerce. Las rampas se hacen tan empinadas en ocasiones que es literalmente imposible pasarlas sin tener el KERS preparado. Y allí no había ni KERS ni había nada de nada.

Me asaltan los recuerdos de la subida a la ermita. Por supuesto no tan dramática, pero la gente va totalmente dispersa, cada uno con su pena. La batalla se libra delante, pero yo no estoy cerca para verla. Huele a candela. Delante están Alejandro, David, el cuñao Dani, congrio, Pako L., y no se si alguno más, así que el espectáculo debe ser digno de ver.

Por fin coronamos el morrón. Las nubes no nos dejan ver las impresionantes vistas que nos describe el comandante. Una pena, habrá que subir otro día.

Surge una propuesta irracional a la que responde gente irracional, quién si no, los muertos de hambre del mtb, Congrio y Jordiman, que tranquilamente cruzan el nevero que hay ante nosotros y tiran en dirección a la siguiente montaña que ven más alta. Tienen que llegar al punto más alto. Nosotros contentos con lo que llevamos en el cuerpo decidimos iniciar el descenso, sin antes contemplar la metamorfosis del comandante, de ALMERIAMTB evoluciona a MASTRINKAIS, cual POKEMON CICLISTA.

Menage a trois.

Como no hay dos sin tres. Iniciamos el descenso para dirigirnos al tercer puerto de la jornada, la subida a la Estrella.

Al terminar la bajada, ya sin agua en nuestros depósitos, hacemos una paradilla mientras bajan los demás. Los de antes van cogiendo terreno y tiran hacia delante. Yo me quedo con los Geos Pako L. y Cano allí echando un ratico. Van llegando, y cuando vemos que ya baja todo el mundo, emprendemos la marcha.

Yo decido hacer la subida en plan “Paz y Amor”, así que soy espectador de cómo nos pasa David con la cara desencajada atacando a muerte. A los pocos metros aparece el congrio, un poco atrancado. Me increpa el no haber parado a David. Yo le contesto pues eso, “paz y amor”.

Siguen matándose vivos, y aparece Alejandro detrás de mí. La subida se pone algo más técnica, así que decido tirar un poco con Alejandro, pero al cambiar al plato mediano, me empieza a patinar la cadena, lo que provoca que Víctor, que venía detrás al querer pasarme, se engancha y lo corneo. Montonera. Nos subimos y terminamos de coronar la Estrella y abanderamos su mástil con nuestras insignias GEONATURAL & MASTRINKAIS.

Ya van tres y el único pensamiento que ronda nuestra cabeza es la cerveza fresca y la barbacoa, así que antes de bajar ya hay ganas de terminar.

El descenso provoca la división del grupo. Los indecisos como yo, a pesar de las amenazas, deciden coger el camino seguro, los demás por los cortafuegos. Mi decisión viene marcada por la cara de placer de Jordiman cuando hace la valoración de los cortafuegos a David. Yo huyo a toda velocidad. Paramos en uno de los cortafuegos para inmortalizar el momento.

Objetivo final: La barbacoa

Descenso muy, muy largo y con mucho polvo nos lleva hasta nuestro destino.

Como el que no quiere la cosa, caemos en el jardín del comandante. Estamos contentos, QUEREMOS PAN, QUEREMOS VINO, QUEREMOS CERVEZA, QUEREMOS MARTINICOS.

Da comienzo …

LA BARBACOA
Imposible describirlo, que grande, grandísimo, inmenso.

La primera cerveza entra como si fuera un chupito de agua. Otra, otra, la segunda, la tercera,…, la quinta, la sexta,  aquello es una locura. Todo lleno de gente. Unos lavando bicis, otros lavando congrios, otros ….

Aparece en escena Georgie Dann (antes conocido como Jordi Man). Propongo el cambio de nombre desde ya. Auténtico rey de la barbacoa, habilidoso con las pinzas, maestro de la carne en su punto.

El bicho se sienta junto al Hippie Cano (las señoras agarran los bolsos cuando pasan a su lado). El yerno que ninguna suegra querría tener. El bicho lo tiene calao y no deja que se pase un pelo, ni en la montaña ni en la BBQ. “Bicho, has visto que barbas y que pelos!!, el niño ese tiene que ser rojillo, a que si?”

También anda por allí Pako L enseñando la marca del diablo, el niño de los mil colores, el que tenía que irse y se quedó. El niño que perdió el autobús de las 5 y por poco pierde el de las 9.

Y sin olvidarnos del ciclista acróbata, el pequeño David. Un portento en la bici, una caja de sorpresas fuera de ella, el Mc Guiver del mtb. Futuro materializador de nuestros sueños, un carro con tubeless y cestillo para llevar congrios.

En fin, toda clase de frikis ciclistas, incluidas algunas de las sufridoras señoras, unidos todos alrededor de la barcacoa de los Martínez.

La barbacoa se desarrolla como se esperaba, demarraje tras demarraje. Venga carne, venga cerveza, hasta que aparece en escena el paquetillo de filters y los Martinicos. Georgie Dann acerca el coche. Las puertas abiertas, el reggeaton. Ahí estamos. La cosa es seria, las rampas duras y eso se nota en los ojos llenos de fuego y las caras desencajadas.

La tarde va cayendo, la gente va cayendo. Una última demostración de acrobacia para despedir un día grande

Jorge el de antes, Jordiman, Montse, Reyes, Ron el cachoperro, una familia que nos acoge con tanto cariño que es imposible agradecerle tanta hospitalidad.

Paisajes que cortan la respiración, ruta flojica para no llegar cansados (JAJAJA, ES COÑA COMANDANTE), pero el verdadero 10 de la ruta para cada uno de los extraños seres que nos dimos cita en aquel bello rincón de la Alpujarra almeriense.

Fotos de Germán
En la ruta


En la barbacoa

Fotos de Congrio
En la ruta


En la barbacoa

En los zancos

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Bike route 199172 – powered by Bikemap

Señores, el día está fijado, será el sábado 30 de Mayo. La hora aún está por decidir. Lugar, feudo de los Martínez, Fuente Victoria. Objetivo, abrir el apetito para comernos las sobras de Ronda.

La ruta va a ser una verdadera ruta Mastrinkais, no sé lo que ha hecho el Bichito pero lo que tenemos planeado es realmente un reto digno de hacer frente para gente como los Mastrinkais, me da que van a salir “algunos” jejeje más de 3000mts de desnivel acumulado, va a ser como dos veces Ronda, una ruta verdaderamente dura para acabar la temporada de invierno. Es muy importante la recuperación así que en cuanto lleguemos pondremos el fuego para que conforme la gente vaya saliendo de las duchas ir enganchando con la barbacoa. Tenemos sitio para las señoras de los que vayan a venir y si falta se pueden montar tiendas en el césped sin miedo a que la vecina nos pille”. Esta ruta también puede ser épica, tanto la primera parte (3 2MILES) como la segunda (VIANDAS REGADAS CON CERVEZA Y VINO DE LAUJAR Y MUCHOS GIN TONIC DE RON CON COCA COLA).