1ª Marcha MTB Sierra de los Filabres

Lo primero, dar la enhorabuena a Y.Barra y sus compañeros del Pedal del Mármol por lo bien que les ha salido la marcha a pesar de ser la primera y a pesar de los malos augurios de gentuza que se atrevía a apostar a que no tendrían más de 50 inscritos. Pues 205 y por que no había para más.

Bueno, pues os cuento. A las 6.45 está El Ambus puntual en mi casa. Está lloviendo y ya nos toca mojarnos para montar mi bici en el porta de su coche. Partimos y a la altura del cruce de Tabernas recibo la llamada de Diego para ver por donde vamos. Acto seguido nos adelanta una furgoneta blanca a toda ostia… es Champo! jeje.

Se va despejando y ya al llegar a Macael no está lloviendo aunque hace un poco de frío, 8º. Vamos a por los dorsales y saludamos a Matías y su señora, a Champo y su señora y el Ambus saluda a sus conocidos de carretera. Champo me comenta que hace mucho frío y no va a correr. Me alegro, por que está el día regular. Pero al salir de recoger el dorsal me dice: “oye Congrio, tu como vas a salir? a correr o a pasearte?” y es que el gusanillo le pica y quiere salir ya que ha ido, aunque dice que no.

Nos vamos a la salida, Diego, Ambus y yo y nos ponemos junto a los compañeros del Tikitaka. Empieza la salida neutralizada y tiro para adelante. Al llegar a la salida oficial… a quién me encuentro en primera línea de batalla?!?!? Champo!!!!. Él no me ve y prefiero no llamarlo para no meterle más presión.

Se da la salida y los primeros 10 kilómetros voy atrancado, como siempre. Necesito tiempo para entrar en calor. Tengo a Champo más o menos a la vista durante bastantes kilómetros, lo que me hace pensar que ha salido solo a pasearse. Si, este tío se va paseando y yo voy a tope y no lo pillo…
Estos primeros 10km son tipo rompepiernas, con algunas veredas divertidas

Después cogemos una pista semiasfaltada donde ya, por lo menos en mi caso, está todo decidido. Casi no adelanto ni me adelanta nadie más. En la subida voy bien, pero al dejar el asfalto y coger la pista ya no voy tan bien y empiezo a acordarme del partido de baloncesto de ayer. Paso por el primer avituallamiento y ni me paro.

Sigo viendo a lo lejos a Champo y soy incapaz de darle alcance. Veo por fin a lo lejos el segundo avituallamiento (ya si que me hace falta gasolina) y por desgracia Champo está allí aún. Me comenta que se ha empezado a sentir un poco regular pero que no está mal, pero prefiere no arriesgar y quedarse ahí. Hace bien, aunque al final de la carrera me entero de que terminó bajando por que se cansó de esperar a que lo bajaran y le pilló la lluvia, el granizo y el frío, además de estar en un sendero sin acceso para vehículos y casi solo. Con lo cual, se agravó su malestar y lo pasó mal un buen rato. Afortunadamente “solo” ha vuelto a ser un susto, pero… hay que tener cuidado tío!

En la bajada voy disfrutando como nunca. El terreno está ideal para bajar sin tocar los frenos, jeje. Aunque de repente… una pared se levanta frente a mi. Hay un camino peor es imposible de subir en bici debido a la inclinación, así que me toca subir empujando la bici por lo menos 10 minutos! ahí paso un mal momento. Pero, el esfuerzo mereció la pena, por que ya desde ahí si que era todo bajada hasta Macael por senderos.

En la entrada del pueblo, unos chavales habían movido uno de los carteles que indicaban el camino para hacer creer a los ciclistas que era por otro sitio, pero, por suerte no pico y cojo el bueno (el que ellos proponían te metía en una rambla con escalones y mucha agua que pasa por el pueblo, que mamoncetes jeje). Al cruzar la meta, cojo un par de bocatas y me los como mientras comento el día con la señora de Matías.

Empiezo a enfriarme así que me voy al coche a cambiarme. Hace bastante frío y viento, así que después de vestirme me subo al coche a esperar al Ambus y Diego. Casi sin darme cuenta me he dormido… pero me despierta un ruido como de “cascada”… está lloviendo a mares!!! y pienso para mi: “joder, que cabrones, ahora están estos disfrutando de verdad de la marcha, con lluvia, granizo, frío y viento y yo aquí durmiendo”. Me vuelvo a dormir pensando en lo bien que se lo está pasando el Ambus y Diego. A la media hora o así me vuelvo a despertar al oír unos gritos: “Paaaaaacoooooo!!!”. Es el Ambus que acaba de llegar. Se ducha y nos vamos a comer.

La comida es en un restaurante como en el Brujo. Primero, segundo, postre y café. Estamos sentados en la mesa de los Tikitakas,, muy bien acompañados. Son unos cachondos y se tiran toda la comida demostrándolo :). También había sorteo de regalos, y a que no sabéis a quien le tocó un casco??? al Ambus!!. Durante la comida hablo con Champo que estaba por allí, ya recuperado y me cuenta los detalles del incidente.

En fin, día casi perfecto de no ser por el sustillo de Champo.

ibp
perfil


Ruta en bici 157414 – powered by Bikemap