SÁBADO SABADETE

CRÓNICA SEGÚN GERMINATOR
Hoy lunes por la mañana me he levantado por casualidad para ir a la oficina. Lo de trabajar ya lo veremos si es factible o no.

No iba a escribir crónica de la salida del sábado, pues justo después de la ruta, fui a recoger a mi señora para disfrutar de un romántico y alcohólico fin de semana en Capileira, y ya los recuerdos de la salida creía que se estaban yendo de mi cabeza. Hasta esta mañana cuando me he tocado el labio inferior con la lengua. Así que a continuación os escribo algunas anotaciones.

Los retrasados.

Quedamos temprano, a las 8:00 para realizar una salida tranquilica. Sobre la marcha decidiremos, pero la Subida al Puntal tiene todas las papeletas. Bichito, Víctor, Dani, Congrio (en su primer test de salida larga desde la lesión) y yo.

Vamos llegando los retrasados, primero yo, luego Dani, y nos vamos. Pregunto por Diego y Luis, que escribieron en el foro, pero me dicen que no vienen. Otra vez será. Pregunto por Alejandro, y nos miramos todos. Paramos, y a los pocos segundos vemos aparecer a Alejandro y David. Parece increíble, pero hay gente más “retrasada” que yo. Sin ánimo de ofender.

Cómicos del pedal

El camino de ida hacia Tabernas discurre en principio tranquilo, con las primeras conversaciones culturo-erótico-festivas. Más adelante alegramos un poquito el ritmo para que no se vaya la mañana por esos campos de Pechina y Rioja.

Nos hallábamos hablando del episodio de la subida al camino de Enix, de los innombrables y como no, hablando de pinchazos, cuando el Bichito de la luz empieza a perder aire. Pinchazo. Cachondeo, risas, y Bichito como yo, que arregle el pinchazo el más habilidoso. Así nos vemos los dos luego tirados como perros en mitad del camino por un simple pinchazo.

Seguimos la marcha y a partir de ahí nos dio la vena tonta. Así no se puede montar en bicicleta. Íbamos diciendo gilipolleces cada cuatro pasos, bueno no, cada cuatro pedaladas, bueno tres de las del ambus, que tiene la bielas más cortas.

Subida al puntal

Tras esta situación de cachondeo, nos daba la risa tonta, y esto provocaba una sensación de flojera en las piernas, que no auguraba buenas sensaciones en la subida.

Empezamos a subir, Dani se viene hacia la cabeza conmigo, y empezamos a subir tranquilos. Rápidamente el Bichito de la luz, maestro en la estrategia de equipo, se viene hacia delante para controlar posibles ataques. Nos va diciendo que si no va bien, que si tal que si cual. Yo espero que afloje pronto, pero va poniendo un buen ritmo de subida y no para.

El avituallamiento de los campeones

Yo no he visto cosa igual. En una ocasión iba con un colega subiendo al parque eólico de Felix. Recuerdo que me dio una barrita energética marca Carrefour, o Pryca en aquellos entonces, y por poco caigo muerto al suelo ahogado cuando aquel mazapán empezó a hincharse en mi boca. Recordando ese episodio miro asombrado como nuestro amado y deseado congrio saca una pedazo de flauta de su mochila, que a saber de qué coño era, liada con su papel albal, y empieza a comérsela en marcha. La estampa era dantesca, mientras el bichito le aumentaba el ritmo y él lo increpaba. Cuál será la relación peso / valor calórico del bocadillo panceta? habrá que preguntárselo al Champú, que es el experto en eso.

El indeseable encuentro con la abeja asesina.

Me hallaba yo en plena escalada del puntal, con la boca abierta por supuesto, cuando Dios decidió vengarse en esta ocasión de mí. El profético mensaje del congrio días antes cuando nos amenazó al bichito y a mí se iba a hacer una realidad.

Pues eso, que iba pedaleando, cuando de repente noto algo que se me mete en la boca. Cierro a tiempo los labios atrapando aquel objeto extraño y vivo entre ellos. Me dispongo a escupirlo para expulsarlo de mis adentros, pero mientras tomaba aire ya iba notando una punzada en el labio inferior, como si me estuvieran poniendo una “indicción” el practicante del pueblo. Escupo a la abeja que me acababa de picar. Los demás se paran. No saben que ocurren. Cuando se enteran ponen cara de flipados. Me paso la lengua por el labio y noto algo. Víctor se acerca y me quita el aguijón que se había quedado incrustado. Yo, por mi dilatada experiencia en picaduras de animales venenosos, comienzo a morderme el labio y a escupir para eliminar el veneno. Lanzo un grito mastrinkais y continuamos la marcha. Vaya semaniiiiitaaaaa.

Por un lado siento el dolor de la picadura, por el otro pienso en lo contenta que se va a poner mi mujer esta noche cuando me acerque a ella con semejante labiazo. Durante todo el camino ofrecí mis servicios feladores, sin mariconadas, a mis compañeros, pero la tarifa les debió parecer excesiva.

El descontrol

Este episodio y cómo estaba discurriendo el día provoca cierto descontrol en el ritmo de la subida. Comenzamos a subir agrupados, con bichito controlando, pero luego parada porque me pica una abeja, parada para quitarme ropa, acelero para coger al grupo. Hoy no llevo las piernas finas, y la cabeza menos, así que hago algunos amagos de irme hacia delante, pero rápidamente me voy para atrás. Hoy no tengo ganas de guerra. Dani y Alejandro comandan el grupo por delante cuando estamos terminando la subida, el bicho, Víctor y yo por detrás. Congrio se queda con David en la cola. Al final 1 hora 40 minutos aproximadamente. Ha sido una subida tranquila. No siempre vamos a subir a todo jopo.

El congrio sufre en silencio las hemorroides.

El bichito y yo acompañamos al congrio por detrás. El bichito incrementa el ritmo. Yo voy a quedarme con el congrio, pero tras numerosas tentativas de acompañarlo, nos echa de su lado. Que poco cariñoso que es este niño. Prefiere sufrir en silencio las hemorroides. Sólo le permite a David hacerle compañía hasta el final de la subida. Quizás debería haberse metido otra flauta como la de antes. Este niño es de comer.

Cuando llegamos todos le decimos que está bastante bien, que es normal después del parón por la lesión y tal, pero su exigente espíritu competitivo no le deja conformarse con esos argumentos, así que se tumba derrotado en el suelo, supongo que maquinando pensamientos de venganza por la afrenta de hoy.

Bichito Downhill

Comemos un poquillo, el bichito practica unas canastas de cáscaras de plátano en el casco de Dani y Víctor se ríe de mi cuando voy to empanao a coger su bici para bajar. Yo veo algo naranja y lo cojo. Menos mal que no había por allí ninguna bombona de butano, porque si no me hubiera visto jodido para bajar con ella por el cortafuegos. Tras el intento de cambiazo de bici a Víctor, nos tiramos hacia los Baños de Sierra Alhamilla. Tras algunos momentos de desconfianza inicial, decido bajar con cuidado pero sin poner pie a tierra. Situación que ocurrirá en un par de ocasiones.

La diferencia de bajar por aquí con mi nueva bici a bajar con la GT sin aire en la horquilla delantera, es brutal.

Tras pasar la parte de cortafuegos, nos reunimos y nos echamos unas fotillos. Curiosa la anécdota de la comprobación poco ortodoxa de la temperatura de mis discos de freno por parte del congrio. Se echa agua del cambelback en la boca y me escupe en los discos. Si me llego a llevar algo de carne, la podíamos haber hecho a la plancha.

El bichito se va para coger ventaja. Nosotros nos quedamos, hablando tranquilamente. Al poco seguimos bajando. Al final de la bajada nos encontramos a un señor vestido de Nevasport con una sonrisa de oreja a oreja, riéndose por no haber podido cogerlo en la bajada. Es entonces cuando pienso. “Haaay que ver, como cambian los tiempos! El congrio subiendo el último y el bichito bajando el primero, que locura de salida!”

Ya en los baños, el bichito decide tirar por carretera, debido a los compromisos familiares. Las niñas han heredado su arte y tiene que llevarlas a bailar. Los episodios de Bichito Dancer ya los explicará el algún día.

Semana de estrenos

Esta semana ha sido semana de estrenos. Recibo mi nueva bici, mi primera salida a los Baños, mi primera salida al camino de Enix, mi primer pinchazo cabrón con vuelta corriendo, mi primera subida al puntal. Así que quedaba un estreno, mi primera caída. La cosa más tonta del mundo. Estamos en la rambla yendo despacio cuando el de delante se frena, yo que iba por las piedras, se me tuerce la dirección, intento sacar las calas, están demasiado duras, y al suelo. Luego en la casa veré esas ralladuras tan bonitas en la maneta de freno y en la horquilla. No he querido mirar más.

Conclusiones

La ruta termina siguiendo el final de la Sierra Alhamilla Xtrem, hasta el Sector 20, y de allí a Congrio House. Lo devolvemos sano y salvo. Víctor, Alejandro y yo tiramos hasta el Mercadona. Nos despedimos de Alejandro, y Víctor y yo nos vamos a darle la gamba a Diego. Está demasiado ocupado, así que nos vamos cada uno a nuestra casica.

Bichito de la luz: ha sido el causante e incitador de una semana ciclista que me han provocado grandes dolores abdominales de las panzadas de reír que me he dado. A ver si nos ponemos serios, que esto no puede ser bueno.

Congrio: hoy ha vuelto a las rutas largas. El lógico su bajón de nivel. Ahora falta que él lo vea así. Dentro de muy poco volverá a por sus fueros. Mientras se los habremos cuidado nosotros.

Dani: vuelta a la cabeza. Ya avisó en Cabo de Gata. Hoy se ha mantenido. Habrá que olvidarse de las pájaras Dani. Su subida de nivel es ya una realidad. Hoy no ha recibido demasiada oposición, pero se le ha visto muy sobrado.

Víctor: en su línea de siempre, un seguro sobre la bicicleta. Si me tuviera que comprar un coche, me gustaría que fuera un Víctor TDI.

David y Alejandro: Duros como perros. Da la sensación que no han enseñado todavía sus armas. Nos sorprenden con sus historias, las salidas montañeras de Alejandro y los locos inventos de David. Son una gran compañía y esperamos verlos en todas las salidas con nosotros.

Y para terminar un servidor, contento por ver al congrio pedaleando otra vez y feliz por haberme juntado un sábado por la mañana con estas seis joyicas a echar unos pedaleos por ahí.

El objetivo se ha cumplido con creces. No hemos hecho más de 100 kilómetros, no hemos hecho más de 6000 metros de desnivel acumulado, no hemos sufrido el granizo en nuestros cuerpos, ni hemos librado una encarnizada batalla sobre la bicicleta. Hemos pasado un rato de p……….. madre con gente de p………….. madre, y por lo menos en mi caso, eso es lo importante.

Ya estoy deseando que llegue la próxima.

CRÓNICA SEGÚN VÍCTOR
Al final entre las dudas de unos y las lesiones de otros salimos el sábado de Villa Inés El Bichito, Germinator (con su nueva montura), Dani, David, Alejandro y Congrio Returned.

La idea era subir al Colativí por Turrillas y bajar por el Cortijo el Provisor, pero al final el tema entre el amor de unos y los que_haceres de otros derivó en una subida por el mini-hollywood y bajada por los baños.

Hay que decir que el día pintaba raro desde el principio. El tiempo estaba raro, aunque el viernes había hecho un día perfecto, el sábado amaneció con una niebla bastante densa por la zona de Sierra Alhamilla (menos mal que luego se fué llendo).

Vamos por la vía de servicio de Rioja hablando German, el Bichito y yo (Víctor) hablando de su jugadilla del pinchazo de la otra tarde por el camino de Enix, que precisamente hablando de pinchazo … pisssss …. “mierda!!!” el bicho que ha pinchao! la bici de german está gafá! jejejeje

En el mini-hollywood sometemos a votación el recorrido, y decidimos tirar para arriba (también estaba el tema de la Sierra Alhamilla Xtrem, que era esa mañana).

La subida la empezamos muy bien, conversación de todo tipo, una panzá de reir de las de para ya que se nos va la fuerza! cuando de repente una amiga abeja quiso polinizar a German en la boca … al principio no nos lo creiamos, pero luego tube que sacarle el aguijon de la parte interior del labio (se buscaron voluntarios que le chuparan el veneno pero nadie accedió … malos compañeros, no hay espiritu de sacrificio).

Ya en la zona de los pinos la cosa se puso un poco más sería, ya había menos ganas de reir aunque más o menos ibamos todos juntos. A Congrio le hizo mella el tiempo de inactividad de su lesión, y le tocó sufrir un poco. Pero como él es un guerrero, prefería sufrir la subida en soledad y nos decía que tirásemos nosotros (será para que otro día no se sienta en la obligación de esperarnos).

Una vez arriba en las antenas, un poco de comida y bajada por el cortafuegos para los Baños. German se da cuenta del significado de que una suspensión amortigüe y de que unos frenos frenen.

Al final una mañana buena y vuelta a casa para comer.


Ruta en bici 135630 – powered by Bikemap 

Pues eso, antes del polvete, habrá que dar un garbeo con la bici.

Este fin de semana, el grueso del grupo va a ir para Fuente Victoria el domingo, según tengo entendido. Pero para los que no disponemos del permiso necesario, hay prevista una ruta este sábado por la mañana. Otros privilegiados como el Bichito de la Luz tienen sacado el bono de los tres días.

La ruta inicialmente estaba pensada para ir al Puntal. Ya sabéis “una subidilla rápida” para estirar las piernas. La bajada prevista por Los Góngoras. Había alguna otra propuesta para Cabo de Gata.

El caso es que tras tantear a los posibles asistentes a la ruta, ha quedado más o menos en lo siguiente:

Salida desde Almería, dirección Tabernas.

Hora de salida: a las 8:00 en el semáforo de Villa Inés.

Prevista la vuelta para la hora de comer.

Ahora, como buena ruta abierta por mí, faltan por definir algunos detalles.

Tras hablar con Dani, y hablando de la Subida al Puntal, me ha recordado que mañana es la Sierra Alhamilla Xtrem, así que, hay que tenerlo en cuenta, que ellos bajarán por los Góngoras, creo (llevarse los dorsales de Sierra Espuña, a ver si nos dan algo de comer).

Dani me ha comentado algo de otra rutilla alternativa. Almería – Tabernas – Dirección Turrillas hasta el Colativí- Bajada por el Cortijo del Provisor.

Id aportando sugerencias a la ruta con vuestras propuestas, además de poner quién va a venir.

Noticia de última hora: Parece inminente la vuelta del congrio a los caminos. Las piedras del camino tiemblan de excitación. Según rumores, puede que el regreso sea esta tarde en el camino de Enix (llevarse parches) y / o en la ruta del sábado.