DOMINGO PLAYERO (Actualizado)

Se me olvidaba…
UN DOMINGO PLAYERO. ANOTACIONES:

En la Vela Blanca no pude evitar escuchar una conversación que venía desde mi flanco izquierdo.

Eran el Ambus y Diego hablando de “LA TEORÍA DE LAS BIELAS”. Los argumentos planteados por ambas partes sonaban contradictorios. Tanto, que la duda se veía reflejada en sus caras. Eso me generó dudas a mí, y me ha picado la curiosidad respecto al tema en cuestión. Así que de regalo, y porque os quiero, chicos, ahí va una pequeña clase de biomecánica:

“si se tiene la concepción de que una biela es un radio de una circunferencia, luego si el radio es mas largo la circunferencia también, y si es mas corta pues será mas corta.
por lo tanto si pones unas bielas cortas dibujarás menos circunferencia y tardarás menos tiempo en dar una vuelta completa a la pedalada, y sin son mas largas tardaras mas por ser más larga pero tienes mas palanca y por lo tanto mas fuerza. Así pues, la potencia es la madre de la energía que necesita un ciclista, y la potencia es la composición de dos prestaciones, fuerza más velocidad. En el equilibrio de estos dos conceptos estará nuestro mejor rendimiento, y nuestra mejor potencia.

Si tienes mas fuerza que velocidad, te convendrá mas corta la biela pero si tienes mas velocidad que fuerza será mas larga.

Si tienes fuerza puedes mover una biela mas corta y a falta de cadencia será la biela corta quien te la facilitará.

Si tienes velocidad y no tienes tanta fuerza, la biela larga te facilitara la fuerza y la cadencia ya la tienes”

La segunda curiosidad del día me surgió al escuchar entre todas las conversaciones la palabra CHAMPÚ. Rápidamente me vino un pensamiento. Pues no era Champo? Entonces, si cuando lo compramos nos dijeron que se llamaba Champo, por qué lo llamamos Champú?

Es curioso el hecho que todos los mastrinkais lo hemos llamado Champú. De hecho para llamarlo Champo debemos hacer un ejercicio intelectual para poder pronunciarlo bien.

Entonces me vinieron varias preguntas. Acaso los mastrinkais no somos inteligentes? o es que Champo es un sustantivo desconocido en sí, y sin un sentido dialéctico definido? No cabría la posibilidad que Paco fuera llamado Champú en el círculo de los mastrinkais? No es un caso único. A Carlos I, lo llamaban V en Alemania.

El caso es que Champú no suena mal. Es muy bonito. De hecho tiene sólo una pega, y es acordarme del Champo cuando estoy en la ducha y voy a coger el Champú para lavarme la cabeza.

Con estos comentarios, espero no haber herido la sensibilidad de ningún lector. Son pensamientos inocentes de un chaval con ansia de aprender y saber de donde vienen las cosas y a qué saben las nubes.

Domingo de marzo. No es el día habitual de salida para nosotros.

La mañana despierta, y mientras me dirijo al punto de encuentro, me choca el contraste de imágenes con las que me encuentro en el camino. Por un lado, los despojos humanos de una noche de fiesta, policías locales mediando en trifurcas callejeras. Por otro lado multitud de sombras ciclistas a contraluz. Rostros de concentración preparados para la paliza que van a recibir en esta mañana. Todo ello en un día primaveral, en el que predomina el azul en el cielo y el sol luce a plena potencia.

Me doy prisa, no para llegar a tiempo, sino para no llegar demasiado tarde.

Al llegar, la gente esta preparando. Aún quedan por llegar algunos. Nos saludamos, cachondeo y a montar. De reojo veo al Champo y al Ambus contándose peripecias. No se pierde una!!! Pepe el Piernas anda por allí, buscando la rueda perdida. Con Paco hablamos de mi anciana bici. Victicor con Dani. Víctor se acercan con aire sonriente. Hoy vamos de Nevasport. Que guapos nos vemos. Mientras aparecen Diego y sus secuaces con la rueda perdida del Piernas. Ya estamos todos. Foto de familia y a pedalear.

Salimos dirección Cabo de Gata, Las Salinas. La arena de la playa nos hace poner pie a tierra en algún tramo.

Salimos al asfalto y empezamos a rodar. La cosa está relajada. Algún tironcillo de cachondeo mientras nos aproximamos al primer aviso del día, la Subida al Faro. Empinada pero muy corta. Servirá para descargar de brío esos pinreles.

Comienza la subida. Como la ruta no promete demasiado dureza, comenzamos a subir Víctor y yo a ritmo. Vamos sacando distancia a los demás. De menos a más, bajando piñones, uno a uno, la pendiente aumenta, pero el ritmo se mantiene.

Aparece en el camino un autobús descargando ancianos y pienso “mira tú, han venido a animarnos y todo” pero no, se ve que iban a ver el faro.

Desde aquí pego un tironcillo y me quedo en soledad, ignorando la presencia cercana del Champo. Ha venido desde atrás para cogerme, y lo hace en el final de la subida.

Bajamos dirección al faro, nos reagrupamos y nos dirigimos a la Vela Blanca, algo más larga de distancia y también más empinada.

Empezamos a subir y comienza a estirarse el grupo. Como siempre, una subida que acelera el pulsímetro y hace que arranques a sudar. Ya a estas alturas, el viento nos ha dado un pequeño aviso. Pega de levante.

Subimos Champo y yo juntos hasta los últimos metros, en los que tira hacia delante. Detrás, y muy cerca, Dani. Es un aviso, no lancemos las campanas al vuelo, pero Dani parece otro. Ya detrás van llegando poco a poco los demás. Picamos algo, nos reagrupamos y comenzamos la bajada a la zona de playas. Media Luna, Mónsul, Genoveses. En esta pista nos pasa una bella dama subida en un buga. Nos mira con cara de pensar “Dios mío por favor, que no se me rompa el coche ahora, por favor”. Alguno debíamos haberla mirado con cara de perro de la película Resident Evil, o algo así. La chica arranca unos cuantos “AAAAAYYY OMÁ QUE RICA, AAAY OMÁ”.

Llegamos a San José y hacemos otra parada para comer. Echamos un ratico allí sentados en la acera. De aquí salimos para el Pozo de los Frailes por unas veredas muy guapas, entre verdes praderas cargadas de flores primaverales. Una mariconada muy bonita.

La veredilla, como he dicho, estaba muy guapa. Subidillas, bajadas, bastante rápida y muy divertida. Tanto, que alguno se confía y sufre un pequeño percance, como Diego. Yo no lo presencio, pero supongo que el toque de su rodilla es consecuencia del golpe. Cuando menos lo esperas… Curiosa la escena de encontrarte un chorro de guiras andando por el camino. Ocasión en la que vuelven a oirse los “AYYYY OMÁ, AYYYY QUE RICA, AAAAY QUE TE COMO TOA”.

Reagrupamiento y salimos por carretera dirección Los Escullos para coger aquí la subida a la estación meteorológica que hay en lo alto de la Majada Redonda. El Cerro del Pico Peñones.

Llegamos al comienzo de la subida acompañados del viento en contra. Hacemos una pequeña reunión al inicio de la subida. Los compromisos extradeportivos de algunos de los presentes, hace peligrar la subida, pero la alternativa propuesta no iba a ahorrar tiempo, así que se decide subir.

Paco, mientras se elabora el Acta de la reunión, comienza a subir sacando cierta ventaja. La subida es nueva para mí, así que decido empezarla a ritmo sin apretar demasiado.

Champo se viene conmigo. No se si es estrategia o que realmente es tan tocahuevos como nuestro Congrio, pero se pega media subida “animándome” para que tire más, que no me quede descolgado, que si tal, que si cual. Es broma Champo!!! pero de todas formas, la próxima vez, en vez de dejarte ir para no oirte, aprieto un poco más para cogerte y echarte a los lobos del barranco que había allí abajo. Jejeje, como te he dicho. Es bromaaaa!!!

Como he dicho, Champo pone en práctica sus dotes escaladoras y se escapa a por Paco, que no tarda en coger. Por allí se para a hacer fotillos.

Llegamos a una zona de rampas muy duras, pero lo peor, el estado del terreno. Piedra suelta que hace que se tenga que poner pie a tierra irremediablemente, además de provocar que se lancen variedad de improperios al aire sin un destino definido.

Tras poner un par de veces o tres pie a tierra, Dani me alcanza. El terreno se vuelve de cemento, supongo que por la imposibilidad para cualquier vehículo de dar la siguiente curva con el terreno en esas condiciones. Dani sube con unos metros de ventaja, Champo con él. Champo se para para hacer fotos y Dani sigue hacia delante, conservando la ventaja ya hasta el final. Ni el Champo lo consigue ya pillar. Los tres llegamos a poca distancia uno de otro.

Lo que antes fue un aviso, ahora es una realidad. Con alegría pienso que creo que ha vuelto el mejor Dani escalador. Espero que queden lejos esos pajarotes invernales con los que comenzó el año.

Terminando la subida quedo impresionado con las vistas que hay en este punto. Prácticamente se visualiza toda Almería.

Cuando llego, nos vamos Dani y yo a echar un vistazo. Se podía divisar Cabo de Gata, Sierra de Gádor (todavía con bastante nieve, con las solanas que están cayendo!!!), Sierra Nevada, Sierra Alhamilla, Sierra de los Filabres, la Tetica de Bacares. Y si mirábamos para el levante podía verse Sierra Cabrera. Así que ya sabes Bichito, coge el lápiz, aprovechando que cambian la hora.

Van llegando todos, nos hacemos unas fotillos y comemos algo.

Víctor, víctima de compromisos comienza la bajada sin que hayan llegado todos los efectivos. Cuando íbamos detrás, vemos como el Piernas ha pinchado, así que nos quedamos a hacerle compañía, mientras ellos intentaban quitarle un pequeño pincho a la cubierta. Acabo de descubrir que unas pinzas de depilar es una herramienta imprescindible en la bolsa de viaje del ciclista.

Pues ya sí, comenzamos el descenso. Yo con mi calvario personal debido a una horquilla sin aire, voy con las muñecas para reventar.

Cogemos al resto del grupo y seguimos para abajo. Nos reagrupamos. Ya somos 9 de los 11 que empezamos. Kike decidió no subir a la bola y Víctor, apremiado por los compromisos que salió hace un rato.

Comenzamos el llano, a gran velocidad, gracias al viento a favor que ya tocaba después de aguantarlo en contra gran parte de la jornada.

Vamos devorando kilómetros. Hay momentos en los que el grupo se rompe, así que las locomotoras dejan de echar carbón a la caldera. Nos agrupamos al llegar a la entrada del sendero que nos llevará a nuestro destino.

Comenzamos nuevamente a ramblear. Subidillas, bajadas, a buen ritmo, bastante divertido. Se pegan varios tirones fuertes en el llano. Yo me limito a mantenerme, ya que los problemas con la transmisión no me dan seguridad a la hora de apretar.

Me he pegado tooooda la ruta con la cadena pegando saltos de piñón en piñón. Eso en plena subida da una risa que no os podéis imaginar. Al final ya los saltos eran de plato. Desde aquí hago un llamamiento para que Diego me traiga ya mi bici nueva. POR FAVOOOOOOR.

Pasamos Barranquete, Ruescas y finalmente al Camping de Cabo de Gata. Ya hemos llegado, y bastante bien de fuerzas. Son las 2 y algo, por lo que vamos a llegar a una hora decente de comer.

La ruta tipo mastrinkais ocurrió un día antes. La protagonizaron el bichito y Jorge Jr. A ver si nos la relatan. Nosotros hemos hecho un paréntesis en el camino. La verdad es que apetecía este tipo de ruta, por sus paisajes, por rodar un poco, y por juntarse con la “familia” ciclista. Además ha servido para hacer una pequeña tregua con nuestros respectivos compromisos familiares. Yo además obligado por las limitaciones de mi máquina. Espero que la nueva esté pronto para VOLVER AL INFIERNO CON MIS QUERIDOS MASTRINKAIS.


Ruta en bici 132725 – powered by Bikemap 

Con todo el dolor del mundo esta tarde he tenido que decirle que no al Bichito y su ruta por el corazón de Almería. Mi falta de confianza en mi maltrecha GT, conjuntamente con un Sábado del Amor han sido los causantes.

Esta tarde he hecho una visita a Diego para pillarle unos zapatitos nuevos a la GT y así poder hacer algo el domingo.

La ruta propuesta no está del todo definida. La zona sabemos que será la zona de Cabo de Gata.

Acabo de hablar con Dani, pozo de sabiduría en este terreno y dice que él se encarga de diseñar la ruta, ya que posiblemente venga.

Decid en este post quiénes os apuntáis.

Vamos a ver si el tiempo respeta y nos ponemos un poquito morenos.

Falta definir, asistentes, ruta, lugar, hora y cómo nos vamos a agrupar para ir (vamos cuatro chorradillas sin importancia).

PD: Como veis es a otros a los que se les da bien organizar rutas. Yo, un desastre. Sorry.