14 de Febrero, Ruta por Laujar

JORGE´S LAND

Durante esta semana los Mastrinkais recibieron la invitación de los Jorges para realizar la ruta semanal en su feudo.

Precisamente este sábado, con motivo del fin de semana del amor, y debido a la existencia de muchos Romeos entre los Mastrinkais, solo se ha podido desplazar una pequeña delegación hasta las inmediaciones de Fuente Victoria.

He de decir que en un principio iba a ser solo el Congrio el embajador, pero la llegada de un permiso de ultima hora de la máxima autoridad casera, permitió que la noche antes confirmara mi presencia en la ruta.

Congrio queda en pasarse por mi casa a las 9:00 h, así que a las 8:40 ya estaba dando toques al móvil (¿es que a este tío no le gusta dormir?)

Para que se entretenga le doy las llaves del coche. Vaya lujazo! Cuando bajo nuevamente, ya desayunado, me encuentro las bicis y un congrio subidos en el coche. Así que iniciamos la marcha.

Llegamos a Fuente Victoria a las 10:00 aproximadamente. Nos encontramos un ciclista dando vueltas cerca del lugar de reunión. “A este tío lo conocemos”. Es el gran anfitrión, la Preisler de Fuente Victoria, es nuestro querido Comandante Jorge. Nos da las indicaciones pertinentes y entramos en sus dominios. Una chabola impresionante, ubicada en un marco incomparable.

Bajamos las bicis y montamos. Recibimos la bienvenida de los anfitriones, incluida Montse, la señora del comandante.

Montando ya aparece un pequeño susto, otra vez protagonizado por la máquina del Congrio. La vuelta de su “doble” a los caminos lo pone nervioso al saltar las pastillas de freno traseras, pero pronto lo soluciona.

Nos dirigimos al punto de salida, que como curiosidad es el propio jardín de la casa. Increíble.

Allí esta el Champo. Saludos, foto de familia y comenzamos la ruta.

Lo que tenemos ante nuestros ojos son montañas, muchas montañas, con nieve a partir de una cota cercana. El diseñador de la ruta, Jorge padre, tiene dudas respecto a si podremos pasar al otro lado.

Mientras tanto comenzamos a subir, y en mi cabeza un pensamiento “tenias que haberte quedado en casa. Champo, Congrio, Jorges (en su feudo). Ayyy pena penita pena, penaaaa”.

Mencionar que, creyendo que este sábado no había ruta de fin de semana, hemos estado saliendo lunes, martes, jueves (aquí el congrio hizo dos sesiones, aparte de salir también el viernes). Ya el viernes tenia las piernas cargadas, así que tenia la sensación de no poder estar a la altura de este elenco de bikers.

Pues como he dicho, empezamos a subir, y a subir. En los cruces, las preguntas al comandante. La respuesta no es “para adelante”. La respuesta es “para arriba”.

Cogemos bastante altura en poca distancia. Comienzo a sentir agobio y mucho calor. Estos imponen un buen ritmo de subida. Congrio y yo atrás. No estoy cómodo, así que me paro para quitarme ropa. Congrio reniega, no va demasiado cómodo. Yo le digo que tenga paciencia, que como siempre, empezara a dar lo mejor a partir del kilómetro 50. El me devuelve un “ya! Y una mierda”. Va asfixiado y sin posibilidad de quedarse en manga corta, así que a penar.

Al poco tiempo nos reagrupamos, o como dice el comandante “Pelotón grupe”. Pero esta situación dura poco tiempo y comienzan los tirones. Yo ya he calentado, me siento cómodo y me uno a la fiesta. Finalmente nos vamos Champo y yo. Hacemos una paradilla, reagrupamos y vuelta a empezar.

Ahora entramos en una zona con pequeños tramos de piedra suelta que provocan los primeros improperios a la torpeza. En esta parte disfruto de pequeñas anécdotas de cultura popular contadas por el comandante. Me enseña que es un Atrapa-burras Laujarensis. Seguimos y, nuevos tirones.

En muy poco tiempo, el suelo se vuelve blanco. Nosotros alucinamos con el paisaje, y con la gran cantidad de nieve. Pronto esta cubre todo el camino y comienzan los intentos de atravesarla sin poner pie a tierra. Los expertos, congrio, champo y Jorge Jr. Jorge padre se desenvuelve como puede y yo suplo mi torpeza corriendo “parriba Patxi”

La belleza del paisaje es tal que nos hace desistir la idea de abandonar el camino para bajar de cota. Por supuesto, aun dando nuestra opinión, delegamos en la voz de la experiencia para dejarnos asesorar.

La nieve despierta nuestro espíritu infantil, reflejado en juegos tan divertidos como los del congrio yendo a toda velocidad por la nieve hasta caer al suelo, o el del champo tirando la bici por la nieve (una de las veces casi me caza)

Terminamos la subida y entramos en una zona de bajada ligera que permite ir montado en la bici. Creo recordar una caída en este tramo. Nos dirigimos a los Llanos de Caparidan. Poco antes de llegar, decidimos parar. Champo quiere seguir unos metros, pero el hambre y unas piedras muy bien colocadas hacen que el resto decidamos que esa es la parada. Champo por supuesto sigue y eso le cuesta volver andando mientras suelta toda clase de improperios por su boca, pero el sabor de mi bocadillo de atún me vuelve sordo. Parada para comer, para alucinar con las vistas, y como no para partirnos de risa.

De repente hay algo que me corta el hambre de golpe. Es una visión que tardare en olvidar. Una visión que seguro que provocara horribles pesadillas en mi cabeza. Imaginaos el cuadro. El congrio y el champo sin camiseta con mallas pegadas y sobándose. AAAAAJJJJJ, se me revuelve el atún.

Reanudamos la marcha, llegando a los Llanos de Caparidan. Una explanada enorme, totalmente cubierta de nieve. Una maravilla para la vista. En esta zona me quedo atrás por la dificultad de circular por la nieve. Prácticamente llevo slick. Los demás siguen a unos 500 m. El congrio me espera mientras hace fotos, y seguimos juntos. Nos volvemos a agrupar y entramos en un pequeño tramo de barro. Trago saliva. Creo que el Brujo dejo un trauma en nuestras cabezas. Pero este barro no es igual. Este barro es de buena calidad, un gran reserva, así que no se pega, deja rodar, y encima breve. Nos adelantamos Jorge Jr. y yo. Paramos frente a un escaparate natural impresionante. Murtas al fondo. Aquí Jorge me explica una posible ruta a realizar, de esas cienkilometricas. Se une Jorge padre para completar la historia.

Seguimos el descenso hacia los lavaderos. El descenso es fácil. Tan fácil que se vuelve peligroso. En una curva me confío, me voy hacia la parte exterior de la curva, la piedra suelta no me permite volver al centro del camino y … el camino acaba en su parte exterior, y tengo que frenar. Pues me quedo a medio metro de una caída de varios metros. Así que a partir de este punto, presto un poquito mas de atención.

Terminamos el descenso y comenzamos una zona de llano, falso llano y algo de subida. Incrementamos el ritmo, ya que el “paseo” por la nieve ha bajado mucho la media de la ruta. Pronto acaba el periodo de paz y comienzan las hostilidades. Los tiburones huelen la sangre y se incrementa el ritmo, así que a reventar los pulsómetros. Esta situación da como resultado varias sesiones de ataques y reagrupamientos. En uno de ellos, ya en la zona de los pradillos, Jorge Jr. inicia un cambio de ritmo, continuo yo. Se producen cortes. A continuación ataca Champo, congrio detrás, yo me quedo a distancia manteniendo. Voy a ritmo, concentrado, y de repente levanto la vista y pienso “Que dices? No merece la pena” y suelto un “Dios que guapo!”. Los almendros en flor, un cortijo derruido y Sierra Nevada al fondo, con el Mulhacen como protagonista. Me paro en seco, saco la cámara y me lío a hacer fotos. Viene Jorge Jr y ya esperamos a Jorge padre. Ya agrupados iniciamos la marcha. Comenzamos un nuevo descenso.

En mitad del descenso caigo en la trampa del DH. En mitad de una curva, Jorge, Congrio, Champo delante, yo detrás, se tiran hacia un desvío a derechas. Vamos lanzados, así que yo también me tiro. Un cortado bestial y encima con surcos brutales. Estos pasan como si nada. Mi falta de pericia y la posición “rally” de mi bici hacen que se me suban los mellizos para arriba. Mientras, oigo la vocecilla del comandante a unos metros de mi, pero en el camino bueno, gritándome “es que sois muy valientes”.

Nos reagrupamos un poco mas adelante Jorges y yo. Al poco vemos parados a Champo y congrio, así que aprovechamos para darle un tirón a traición. Bajamos lanzados hasta la carretera. En esta bajada se nos cruza un todo terreno a toda velocidad, que provoca la crispacion del grupo.

Tomamos la carretera y empezamos a llanear a lo BESTIA. Casi pasamos las cuestas con la inercia, a plato. Dejamos la carretera, nos metemos en unos huertos, que nos llevan al destino, el jardín de los Jorges. Como he dicho anteriormente “en un marco incomparable”

Frenamos las maquinas. Acabamos de terminar una de las rutas mas bonitas que he hecho nunca. La pena es que no hubiera tenido cuarenta y tantos kilómetros mas, para así haber disfrutado el doble.

Ya en el cuartel general de los Jorges conocemos Susana, la señora de Champo. Con todo nuestro pesar declinamos la invitación de comer, pese a las lagrimillas que se le escapan al Congrio.

Nos quedamos un rato mientras se termina la comida, echamos unos Aquarius, hacemos unos estiramientos poco ortodoxos y finalmente nos vamos.

Ya en este punto de la crónica, el comandante se piensa que no voy a mencionar el gran consejo que me dio antes de iniciar la ruta “Germinator, llévate los calzones largos, que luego ya veras tu”. Ya veras tu? Un calor de justicia, nos hemos puesto hasta morenitos. Yo iba de corto y asado, así que estos de largo habrán llegado escocidos. Me alegro. KOSDEN.

Agradecimientos:

Muchas gracias a los Jorges. Una ruta guapísima. La próxima hay que meterle mas tralla para que ya sea un orgasmo ciclista.

Le ha salido al Bichito un duro competidor como diseñador de rutas.

Es que la gente de antes, sabe mucho.


Ruta en bici 121875 – powered by Bikemap

 

Los Jorges nos han preparado una ruta por Laujar. La salida es a las 10.00h desde allí. Quien vaya a venir y no sepa donde se queda exactamente que lo diga aquí (hasta mañana a las 8h tenéis tiempo).

Yo me voy con Jorge Jr. pero si va alguno de Almería (Capel? Germán? David? Dani? Alejandro?) pues le ahorraríamos el viaje de vuelta al pobre Jorge que se ha ofrecido a traerme por la tarde.

Venga, apuntarse!