7 de Febrero, Alhama – La Chanata

MASTRINKAIS KONCEPT

A continuación voy a relataros la crónica. Intentare utilizar el formato de la vez anterior, ya que parece que gusto a los lectores de este nuestro blog.

Lo que a continuación paso a describir lo hago con toda la humildad de un aficionado a la bicicleta de montaña, perteneciente a un grupo de gente a la que también les gusta la misma afición, sin animo de ofender a nadie, sin animo de aparentar nada que no sea. Todo lo que se relata a continuación, advierto, que sacado de contexto puede parecer frívolo, exagerado. Así que dicho esto, leed si no tenéis nada que hacer. Quizás os entretenga.

Prologo:

Hoy es mi vuelta a los caminos de piedras. Tengo ganas. Un parón de dos semanas no me han dejado disfrutar del Matrinkais Koncept. Qué es? Es como Matrix, difícil de explicar.

Como otras veces, me levanto al lado de la bella dama que yace junto a mi. Como otras veces deseo quedarme, despertarle y regalarle una sesión amatoria de Germinator. Ya sabéis, un robot sexual venido del futuro para hacerle sentir afortunada. Pero bueno, esa es otra historia, que por supuesto no os interesa.

Me levanto a la velocidad de un astronauta en la Luna, a oscuras, sigiloso como un gato, tropezándome con todos los muebles de la habitación. Me dirijo al excusado a echar un truño matutino, me visto, desayuno y parece que voy bien de tiempo. Pero es increíble, cuando voy a salir, oigo una voz desde dentro de mi intestino. No hace falta que cuente mas. Le hago pasar un rato de frió al cuñado Dani, que me espera en la calle vestido con un extraño atuendo.

Ya a esta hora, los jinetes cabalgan por las calles de Almería, la mayoría con monturas delgadas. Nosotros elegimos Alhama como lugar de salida.

Gracias a la velocidad supersonica de mi corsilla, recuperamos tiempo y llegamos a tiempo.

Hay mucha gente, la cosa promete. Congrio, Bichito de la luz, Alejandro, David, Champo, Er Comandante, el cuñao Dani, y un servidor.

Capitulo I: Congrio esta nervioso. Que le pasa al congrio?

Cómo no, pronto ésta gente me da algo de qué escribir. Estamos montando las bichas, cada uno junto a su coche. Cuando termino hago una visita al Bichito Car. Percibo tensión alrededor. No había Paz y Amor.

Mis ojos flipaban en colores como si le hubiera echado algo raro al colacao. El congrio le estaba metiendo objetos contundentes a la bici en su interior. Hierros, trozos de madera. Estará probando a ver si puede utilizar la bici como culero para pasar farlopa?

Pues no, no seáis mal pensados. Se le había roto el cierre de la tija. Peligraba la ruta. La cosa se pone seria. Alejandro saca un cierre de repuesto medio roto. No me lo podía creer. Se intenta adaptar, pero el tornillo no llega.

Alguien informa, el congrio desaparece y va a una ferretería o un taller que había cerca. Su cara era de “me hago kakita, hoy no hay bici”. Finalmente viene sentado en la bici. Ha habido suerte. Se hubiera jodido la ruta, ya que no se deja a un hombre atrás, pero eso hoy no sera necesario, así que arrancamos.

Capitulo II: El Gañan.

Pues si, ese soy yo. Empezamos una bajada por cemento que daba miedo. Claro, esa bajada iba seguida de un ramponn de la ostia. Así, para calentarnos un poco. El grupo empieza a estirarse un poco. Me dirijo a la cabeza con el Bichito. Voy subiendo muy cómodo. Para convertir a un gordo de 90 Kg. en un escalador al que cuanto mas pica para arriba la carretera, mas disfruta, preguntar por Mr. Congrio. El mamón ha hecho que me gusten las subidas.

De repente oigo por detrás una voz demoledora, que me hace estremecer. Es la del cuñao Dani. “Germán, no llevas la rueda de atrás muy floja?” “no puede ser” pienso. “Si ayer arregle el pinchazo”. Aguanto un poco de subida, hasta un pequeño descanso para parar. Efectivamente había pinchado. Dani y Congrio se quedan conmigo. Echamos unas risas a costa de mi persona. Bien merecidas. El día anterior había arreglado el pinchazo, pero espabilado de mi, no comprobé si había pinchos, y lo había, y que pincho! Congrio sugiere que pudiera ser un desmontador, por su tamaño, valdría para ello. Los demás siguen su ritmo. Es la ley.

El trío resplandor empieza a subir a lo Patxi. Eso acelera los pulsómetros. Un amago de debilidad anterior del cuñao Dani es una ilusión. Ya comienza a subir como antes. Esta volviendo. Del congrio no hablo. Nada extraño.

Encontramos al grupo parado en el siguiente cruce. Reagrupe y para adelante. Comienzan las bajadas, subidas, bajadas, subidas. Eso que gusta tanto a las piernas. Nos dirigimos al parque eólico de Felix. El paisaje de ESCANDALO.

Capitulo III: Champú Johnson, el que no escuece.

Capitulo especial se merece el Champo. Hoy no escocia. Hoy iba suaveciiiiito. El tío se viene con nosotros, teniendo al día siguiente una carrera del Patronato, qué osadía!!! Nosotros por supuesto, como animales carroñeros, lo miramos de medio lao, sonreímos y pensamos, “je je, pájaro, je je, hoy nos vamos de fiesta”. Somos así, es el Mastrinkais Koncept.

Él, un yonky del MTB, va casi toda la ruta diciendo que ya se vuelve, que ya se va, pero sigue un poquito mas. Él es así.

Nombrar aquí el cañón de bicicleta que se ha traído. No se si era la que llevaba Pancho o Quique. Si, si, los de verano azul, esos mismos. La Scott es alérgica al barro.

Capitulo IV: Eolo se une a la ruta

Llegamos a la primera parada para comer, un aljibe con los molinos al lado. Mientras engullimos todo lo que sale de nuestras bolsas, echamos unas risas, como siempre. Ya sabéis, que si el atún, que si esto, que si lo otro, que si el pepe meando raro, que si el atún otra vez, que si…

De repente, empiezan a moverse los arboles. El frió se mete directo en los huesos, sin avisar. Ha hecho una mañana impresionante, y de repente, se une a la ruta el viento, y helado. Los charcos helados nos avisaban todo el camino. Esto hace que nos metamos lo que nos quedaba de comida en la boca a toda prisa. Yo me he comido hasta el papel. Da igual, seguro que lo quemo después.

Capitulo V: El PAREDÓN

Coronamos los molinos y bajamos hasta El Marchal de Antón López.. Ya a esta altura, a Dani le llegan los mocos al suelo.

Parada en El Marchal a quitarse ropa. Me dicen que lo que viene delante es una pared de dos pares de cojones. Se veía venir, pero yo estaba pendiente a la bajada, así que no se lo que hay delante. Tras quitarme ropa, reanudo. Se oyen voces de los autóctonos del lugar diciendo “ANDE VAAAAAIS? LA VIIIRGEN. NO IREIS A SUBIR POR AHÍ?”. Dos niños subidos en un proyecto de moto salen con nosotros. Es sábado por la mañana y han aparecido en su pueblo 8 tíos vestidos muy sexys. Despertamos la curiosidad de la población del lugar.

De repente tras una curva, abro los ojos como platos. Iba el ultimo, y sigo el ultimo. Un paredón de cemento impresionante. No me da miedo. Es cemento, la tracción no me va a fallar. Aprieto las piernas, sonrío y bajo la cabeza como un lobo a punto de atacar (creo que también se me han erizado los pelos de la espalda). Empiezo a machacar los pedales. Los demás suben delante de mi. Levanto la cabeza y veo al Bichito a unos 200 m. delante de mi, pero a muchos, muchísimos metros por encima de mi. Vuelvo a mirar para abajo. Que mierda es esta? Dejo de sonreír, la bici empieza a levantarse. Tengo fuerza en las piernas, pero no me deja aplicarla, se levanta. Empiezo a zigzaguear para no perder el equilibrio. Veo que empiezan a separarse de mi los de delante, el congrio me grita “Vamos Germinator”. Es entonces cuando recibo un plus de adrenalina y suelto un grito “Cagon Diooooos” y pego un tirón, lo suficiente para pegarme a los de delante. Y la cuesta sigue para adelante. Y si no podía ser mas empinada, lo hace un poco más. Y es ahí donde tengo que poner pie a tierra. Suelto una serie de improperios y continuo. Llegamos a un mirador, hago unas fotos y Dani entabla conversación con esos dos niños moteros que hemos mencionado antes, y que nos acompañaran durante unos cuantos kilómetros.

Resulta que habíamos subido de mas, así que bajamos y cogemos el camino bueno. Camino bueno, y mas subida. Vamos escalando la montaña.

Finalmente llegamos a una valla, que nos hace poner a prueba nuestras habilidades circenses. Que imagen mas lamentable. No hay entre nosotros ningún doble de Jackie Chan.

Aquí toca subir campos de cultivos con sus respectivos balates. Después un camino, que según congrio, es muy bonico para bajar. Claro, si quieres bajar al infierno de cabeza, sin brazos, sin piernas y sin cabeza. Pues eso, parecemos zombies arrastrándonos por el camino hasta que llegamos al final de la subida. Los niños vienen acompañándonos ya sin moto, y eso que le he ofrecido pasársela por encima de la valla, es el Mastrinkais Koncept. Ya allí nos despedimos de ellos. Manolo y Pedro se llaman. Quedan pocos de esos. Estos no saben lo que es la obesidad infantil. Como corrían por el monte!!!

Capitulo VI: La gente de antes.

En cada salida surgen conceptos nuevos, es el Mastrinkais Koncept. No cometáis el error de llamar viejos a esos ciclistas maduritos que cabalgan junto a nosotros. Por varios motivos, básicamente porque sus vivencias les han hecho duros como perros, así, que si se enfadan, lo podéis llegar a pasar muy mal. Losmastrinkais abrimos los ojos, los oídos, y, aprendemos. Nos enseñan, nos entretienen, nos hacen reír. Cuidadlos, vosotros también seréis así algún día.

Capitulo VII: La agonía.

Comenzamos bajada y de ahí mas subida. Me encuentro genial, voy bastante cómodo. Corrijo algunos errores de pedalada y lo agradezco a nivel muscular. Tras una bajada, empezamos otra subida, y es aquí cuando empieza mi agonía.

La cadena empieza a quedarse pillada. Como no, como siempre, hay un congrio a mi lado. Me vocea, me pone verde, me… “no tiene aceite, tiene holgura, vaya mierda, y con la nueva vas a hacer lo mismo?” “no Pako para eso te tengo a ti” “vete a la mierda, trae”. Me quita la bici y se va corriendo. Yo flipo y cojo su bici aturdido por la situación. Él es así, espontaneo como la vida misma.

Lo cojo y empezamos a subir a ritmo bueno. De repente empieza a soplar un huracán que helaba las piedras, porque eso no tiene otro nombre. Nos frenaba. Yo, pegandolee cabezazos al GPS de Pako, machaco los pedales y aprieto la cara como Er Cordobés.

Parece que no, pero al final llegamos a la Chanata. Por cierto, una balsa ahí en medio de un llano. Nos sentamos en un chambaillo, resguardados del viento, y otra vez a comer. Yo como poco porque no tengo hambre. El Bichito, como tampoco tiene hambre, se come un mostrenco de pan con chorizo, que no se como no se ha ahogado. Se lo ha metió en la boca a pelo. Tenia que haberle echao aunque sea una mijica vaselina.

Es aquí cuando Champo nos abandona. Lo intentamos picar, pero no pica. Que Dios se apiade de ti mañana Champo. Si recupera bien los machacara. Como no, se va a acordar del Dios que nos hizo.

Si creíais que la agonía había terminado ahí, estáis muy equivocados. Salimos, la gente va por delante, y de repente, otra vocecilla resuena tras de mi. Esta vez un poco mas arisca “No me lo puedo creer cabrón. Has pinchado otra vez”. Con un viento de cojones, la cadena pilla viva “no puede ser, no, no, no es cierto”. Pero gracias a que tenia un congrio al lado, empezamos a arreglar. Un dolor inhumano en las manos. Congrio no encuentra pinchos, cambiamos, estrenamos la bomba de CO2 y seguimos. Al rato encontramos al Bichito. Seguimos los tres. Al rato el resto del grupo, helado de frío. Vaya día para pinchar dos veces!!! Pido disculpas.

Capitulo VIII: La tensa calma.

Ya toca volver. Nos tiramos para abajo. En mi cabeza no dejan pasar imágenes de un nuevo pinchazo, de una rotura de cadena, que explote el cuadro, yo que se, de todo.

Disfruto por ello de la bajada, pero con la mosca detrás de la oreja.

No puedo describir como es la bajada. Hay que ir allí. A veces dudaba que esto fuera Almería. La tenemos bastante subestimada. Realmente dudo que haya sitios tan guapos por ahí con tanta variedad. Bajada de pista con muchos arboles, paredones impresionantes, vamos de ESCANDALO.

Una parte de falso llano sirve de selección, tras un hachazo de Er comandante. Le quedaba tralla en las piernas. Es gente de antes.

Capitulo IX: Colega, donde esta mi coche?.

Aquí ya vamos un poco dispersos, así que cuento mis cosicas. Voy con el comandante, que me hace olvidarme de mis miedos, amenizando la bajada.

Finalmente llegamos al asfalto. Carretera donde los coches corren mas de lo normal. Aquí no hay conversaciones que valga. Ya a esta altura he descubierto una medida provisional para lo mio de la cadena. Utiliza solo plato grande y plato chico. El mediano queda anulado. Mal rollo. Eso hace que el comandante se marche, ya que voy en chico. El terreno se vuelve falso llano, meto plato y empiezo acercarme hasta cogerlo. Lo paso y se pone a rueda. Enganchan también David, y después Alejandro. Yo hago mis funciones de eclipse. Tiro durante un buen rato, el comandante se queda. Finalmente llega un repecho que hace que baje a plato chico. David y Alejandro se marchan. No llevo desarrollo para seguirlos, así que se marchan. Llega el llano y otra vez a plato. Finalmente llego a Alhama con viento, con frió, con hambre, vamos, hecho un Cristo. Van llegando todos. Poco tiempo para las despedidas. Desmontamos, ya hablaremos de la ruta. Hace VIENTO.

CONCLUSIONES:

Estéticamente la ruta ha sido ALUCINANTE.
Climatológicamente ha sido buenísima hasta la mitad, infernal hasta el final.
Mecánicamente infernal para mi. Mea Culpa.
Quizás la costumbre de las últimas rutas haga que la sensación de dureza no haya sido muy alta. Lo suficiente para satisfacer el hambre de bici.
Mencionar a los integrantes de esta función:

Congrio: En apariencia huraño y esquivo. Nada mas lejos de la realidad. Es un ángel de la guarda que pedalea junto a ti. Quizás su actitud me haga un poco mas inútil. Me recuerda a mi madre.

Bichito de la luz: Me quito el casco ante él. No he disfrutado tanto del MTB hasta que no he probado su habilidad para dibujar rutas. Cada día se supera. Sería un ignorante si no lo viera así

Dani, el cuñao: Ya va cogiendo ritmo. El 2009 ha empezado malamente, pero ya lo va enderezando. Ya le estamos cogiendo cariño a la montaña de mocos que echa en cada ruta.

Er comandante: Los galones los tiene merecidos. Un tío competente desde las calas al casco.

El Champo: Un guerrero. No tiene medida. De verdad tengo curiosidad en ver lo que va a hacer mañana. Yo de domingueo y el machacándose. No es normal.

Alejandro y David: Los nuevos. Digna compañía. Sangre nueva. Espero que os apuntéis a las próximas. Ya habéis visto de que va el rollo. Pasarlo de puta madre un sábado por la mañana.

A todos ellos gracias por darme este gustazo de ruta.

Y un servidor se despide. Gracias a todos lo que leáis esto y perdonadme por la comedura de olla que os he ocasionado.

Gracias

ibp

Datos GPS
Google Earth