CRACK

Eso básicamente es lo que ha hecho el cuadro de mi bici a la altura de la tija del sillín. Un duro revés. Ahora mismo estoy sin montura. Justo en el peor momento, cuando más picado estoy con el tema. El congrio tiene como consuelo su Trek 8000 (un bicicletón), pero yo sólo dispongo de mi bici de carretera y nada más. Esta tarde ha habido un momento muy triste. Me decido a salir con la bici, quedo con el congrio. LLEGO A MI HORA. Empezamos a subir el Alto del Quemadero, me noto las piernas llenas de electrolitos, y pienso, hoy vamos a entrenar bien. Comenzamos a subir y sale el tema de esa “supuesta” grieta que había detectado en el cuadro tras la subida al Calar Alto, le ofrezco al Congrio parar para que la mirara. Cuando me bajo, me quedo frío como el hielo. Ahora no hay duda, no es la pintura, es una grieta. El congrio lo confirma y sólo acierta a decir “que putada”. En ese momento yo estoy en una nube, no soy consciente del tema, pero se que realmente es “una gran putada”. En plena crisis, sin un puto duro, y con un cuadro fisurado. Llego a mi casa, le lloro a mi mujer, y comienzo las gestiones. Miro en internet, en foros, las opiniones son diversas. No aclaro si el cuadro tiene garantía. Llamo a Andorra Jorma Bike. Me dicen que ya no llevan GT, que no saben si está garantizado, que mire la garantía de la bici. Que si sí tiene, que ellos se encargan. Así que ahora estoy en ese periodo de incertidumbre, sin saber si el cuadro tiene garantía, sin saber si podré comprarme una bici, pero sí sabiendo que no tengo bicicleta de montaña.

Para mañana he quedado con el Montoya mayor para que me deje la suya, pero eso sólo es una medida provisional, no una solución.

Pues eso, triste estampa la de darse la vuelta en el Alto del Quemadero, sin apoyar el trasero en el sillín y volviendo a la casa. Que triste retirada.