14 de diciembre. Alto de Velefique. El Alpe D´Huez del Sur.

Los embajadores de buena voluntad, Dani, Víctor, el Bichito de la luz y un servidor asistimos a la invitación de nuestros conciudadanos, compañeros de afición y miembros del club Almeriamtb. Nuestro líder espiritual se hallaba de vacaciones tumbado a la bartola en las Islas Canarias, pero bueno, el muchacho también tiene derecho a descansar, no?

13/12/2008

19:57 Tras conversación mantenida con Víctor por el messenger, me dispongo a llamar al bichito de la luz para concretar ciertos parámetros de la salida programada para el día siguiente. El bichito se encontraba en una animada fiesta de cumpleaños en el Chiki Park. Pienso, este chico siempre ha sido un fiestero. Vaya juerga se estará montando. Tras declinar mi petición de asistir al evento cumpleañero, concretamos hora y destino para partir a la que se avecinaba como la continuación de la Épica vivida dos semanas atrás. En la calle empezaba a llover, pero era el preludio de una noche infernal que amenazaba con los peores presagios para la ruta del día siguiente, pero aunque pareció extraño nadie se atrevió a proponer la cancelación de nuestra asistencia a la ruta. El espíritu guerrero de nuestro líder espiritual habitaba en nuestros corazones. Además nuestro minúsculo club no iba a ser el que diera un paso atrás. Al igual que los 300 en la Batalla de las Termópilas, el número de nuestros efectivos no serían motivo de retirada.

14/12/2008

08:01 Llegada por mi parte a casa del bichito de la luz, por supuesto saltándome semáforos en rojo, pegando con mi cara en la ventanilla en la curvas rotonderas, además de chirríos y rugidos mañaneros de un corsilla dirección Villa Inés. Gracias a Dios, el bichito de la luz se hallaba introduciendo muy hábilmente su montura dentro del coche. Respiro con alivio, quizás porque le tema más que a una vara verde, pero por esta vez no he sido motivo de retraso del grupo.
Llenamos el coche de bicis, mochilas, cascos y muda por un posible desastre teñido de barro. La sábana de nuestro líder espiritual se añade al equipaje por lo que pueda pasar.

Nos dirigimos hacia el cruce de Tabernas, lugar de la cita con nuestros compañeros los cuñados, es decir, Víctor y Dani. Los encontramos aparcados en el cruce y adivinamos sus rostros escondidos por numerosas prendas de abrigo. Ya en este momento comenzamos a cruzarnos con coches portadores de bicis y comienzan los saludos. Son los anfitriones de la ruta.

Partimos hacia Velefique y nos encontramos a la entrada del pueblo con la advertencia de un cartel con el perfil del Alto de Velefique y un frío cortante. Aparcamos el coche al inicio del Alto. Ya hay algunos aparcados. Nos bajamos emocionados. Cuanta gente!!! Comenzamos a saludarnos, mientras seguía llegando gente. La gente montando, la gente calentando, y muy buen rollo en el ambiente.

Yo me atrevo a ir de corto. Dejaré los calzoncillos largos sequitos para cuando haga frío. Confío en que los rayos de Sol y el esfuerzo de la subida no me hagan pasar demasiado frío.

Nos dirigimos a la plaza del pueblo, nos hacemos unas fotos de familia. Gracias a la alta tecnología (trípode y patilla para la bici) aportada por Almeriamtb, nos pudimos hacer todos una foto, a pesar que el trípode falló en el último momento e hizo caer la cámara al suelo.

09:15 Comienza la subida. Que bonita!!! El suelo lleno de pintadas con el porcentaje de subida, nombres de grandes ciclistas de ayer y hoy, y algunos nombres, que supongo serán de gente de la tierra. Quizás otro día vengamos a poner los nuestros, je.

Empezamos con un ritmo tranquilo y mucho frío, pero bueno, por lo menos hace Sol. Al poco tiempo de subida hay un intento fallido de fotografía en grupo, así que seguimos.

Cuando pasan unos metros, comienza a estirarse el grupo poco a poco. Los cuatro decidimos tirar hacia delante. Casi sin darnos cuenta y manteniéndonos adelante, ya vemos que el grupo se ha alargado bastante.

Se sigue subiendo. Las rampas son bastante importantes, pero las sensaciones son buenas, así que se sigue tirando a ritmo, con prudencia, pero a ritmo. No se que hay más arriba.

Hay un momento en el que se ve como la cabeza del grupo se va alejando. Me dirijo hacia arriba, y en ese momento se produce un ataque, salgo detrás y Dani se incorpora. A partir de este momento la situación se define con dos delante, Dani y yo detrás y el resto del grupo totalmente diseminado por detrás.

Seguimos a buen ritmo y acercándonos poco a poco a la cabeza. El cabrón de Dani me suelta algo acerca de las balas y de su recámara, je je. Yo le digo que tengo las piernas llenas de electrolitos. Seguimos acercándonos y de repente comienza a nevar. Hemos alcanzado la cota de nieve y ya se ven las primeras manchas blancas. Hace mucho frío. Siento que estoy forzando. Ya no voy tan cómodo. Llevamos algo más de 8 kilómetros y medio. El bichito me advirtió que la subida rondaba los 17 kilómetros. Estamos a la mitad!!!, así que dejo a Dani y a sus balas que se marchen para arriba.

La visión a esta altura de la ruta es alucinante, innumerables herraduras de carretera salpicada de ciclistas y rodeadas de montañas, dando una sensación espacial abrumadora.

Hay un momento en el que contacto con el grupo de cabeza, pero en alguna de las rampas de más del 10% vuelvo a descolgarme. Se hace verdad el dicho que la carretera pone a cada uno en su sitio.

El ritmo de cabeza se incrementa, produciéndose una baja, la del amigo Jorge. Acelero un poco y lo alcanzo. Me encuentro bastante mejor. Veo que tiene un buen ritmo para mí, y viendo lo que supuestamente quedaba, decido no intentar coger a las otras dos malas bestias. Decisión correcta gracias sobre todo al buen ratico de conversación. Aunque si malas bestias los dos de delante, este no se quedaba cojo. Se habían pegado sus cojones un pedazo de ruta el día anterior, que yo no se como le habían quedado ganas de cogerla también hoy.

10:30 Seguimos tirando y mi sorpresa viene cuando hacia el kilómetro 12 y pico, veo a Dani y su compañero de fatigas parados. Ya está!!! Y todo lo que falta!!! Pues mira, tampoco viene mal. Nos paramos en el kilómetro 13. Por supuesto que me pongo los calzoncillos largos, y a sacar las provisiones. Hay que comer algo. Foticos, gente llegando, risas, buen rollo, y muchíiiiiiiiiisimo frío. Me invaden los recuerdos de dos semanas atrás en Vélez Blanco. Pero si estamos en Almería, por Diooooos!!!
Nos metemos en un chambaillo que había al “calor” de un bloque de hielo.
Cuando llevamos un rato, y sin que hubiera llegado todo el mundo, decidimos seguir hacia la Tetica de Bacares. Recibo la llamada del Amor, y no se si quizás eso me hubiera librado de lo que pasó a continuación. El teléfono se queda sin batería y tiro hacia delante, apretando fuerte para alcanzar al grupo, pero veo que el grupo está parado. Resulta que uno de ellos ha caído al maniobrar en una placa de hielo, sin consecuencias, gracias a Dios. Dos pasan la placa, pero se dan la vuelta. Quedan todavía 4 o 5 kilómetros para llegar a la Tetica. Se dibuja el camino cubierto de nieve. Las zonas de umbría pueden retrasar mucho la subida y bajada, así que decidimos hacernos unas fotos y bajar. Dani, Víctor y yo hasta el chambaillo, el bichito se tira hacia el “calor” de Velefique. Los otros tres nos quedamos arriba haciéndonos fotillos. Y ya al final decidimos bajar.

Yo empiezo a bajar con Dani y Víctor, pero el dolor que sentía en pies, manos y cara me hace decidirme por un descenso de los de que hacía antes en carretera. Que sea rápido y doloroso. Comienzo a trazar las curvas de lado a lado y apurando las frenadas todo lo que podía. Congrio, creo que me he cargado las zapatas rojas que me pasastes. Toda la llanta está cubierta de polvo rojo.

Voy mirando el cuentakilómetros como si fuera subiendo. Por favor, que llegue ya el 27. Por fin llega, y veo al Bichito en el coche. Que dolor!!! Empiezo a cargarme de ropa y a desmontar la bici. Termina de bajar la gente y decidimos calentar las tripas con unos vasicos de vino del país, en el cruce de Tabernas. Decir aquí, que quizás por media hora o menos, no nos pilló una nube con muy mala pinta. Quizás fue sabia la decisión de no subir a la Tetica.

Y ya aquí a seguir disfrutando de la experiencia vivida. Buen vino, buena fritanga, risas y quizás alguna equipación vendida. Algo inaudito.

Al final, despedida de los amiguetes de Almeriamtb y vuelta a Almería. Ojalá nos veamos pronto.

Ya en casa, me rondan ciertos pensamientos. Queda pendiente la subida a la Tetica. Me estoy acostumbrando a las rutas con nieve. Espero con deseo la salida del Sol y con él la vuelta de nuestro querido compañero Ambus.