UN GRAN DÍA, CORTO Y BONITO

Los augurios, la verdad, no eran buenos. Después de decirle anoche a Victor que una salida corta, va la parienta y me dice que si salgo con la bici se va al pueblo con las niñas….jrjrjrjr, lo podría haber dicho antes y hubieramos quedado para una larga. Casi no he dormido, la verdad, casi nunca duermo, menos en la siesta.

Así que esta mañana Victor no aparece por casa a las ocho, estaba en la esquina del semáforo, HABÍA QUEDADO CON GERMÁN. Por supuesto ni que decir tiene que Germán llega a las ocho cuarenta, como estábamos en la esquina veíamos pasar decenas de ciclcistas y nosotros con la cara de cartón.

Otro mal augurio, EL AMBUS LLEGA CON LA AMBU, y haciendo sonar la sirena, un saludo, un comentario sobre Beckham y au revoir. Por fin  Germán, da alegría verlo, pero no queda otro remedio que mandarlo al carajo por los cuarenta minutos de clavo que nos ha metido: ¡Que joputa, vete al…! Se escusa el muchacho, aunque Victor y yo sabemos de sobra que no tiene escusa.

Y aquí empieza lo bueno, en el mismitico sitio donde había pinchado después de pasar Viator suena: ¡Pssssss! Cagonlaostia, la válvula otra vez, se ha ido. La cambio y pa Tabernas, no había ruta concreta íbamos a la aventura. Se nos pegan tres al pasar Pechina y los llevamos hasta el puente antes del cruce de Tabernas.

Nos cruzamos al otro lado de la autovía, pasamos una cadena, un portón y comenzamos un camino con muy buena pinta, llegamos a una rambla y Victor dice: “Ha dicho Dani que hay que tirar para abajo.” Hecho, vamos para arriba subimos la rambla el silencio es absolluto, nos escuchamos el eco de nustras palabras, cuando de pronto ¡Pssssssss! No jorobes. Tdos llevan válvula gorda.

Victor llama al cuñao que aparece con prontitud y me saca de allí, ¡eso es un amigo!

Bueno al final, una coke y una cervecita en el proche de mi casa y un gran día de MTB.