YO SOLO

Uno cojo, otro de camping, otro de pueblo, otro currando… Yo me voy solo, pensé. ¿A donde? Ya veré, según me levante. Toda a noche sin pegar ojo, viento y lluvia, joer que no voy a poder salir y tengo ahí pendiente la subida al Postero, como me pille flojo me voy a morir. Me levanto, miro por la ventana y milagrosamente todo está en calma.

Voy pá Enix, cuando llegue al eucalipto me doy la vuelta. Hace fresco y no subo bien la cuesta de Torrecárdenas, madre mía. Llego al Quemadero y allí ya me encuentro bien, pero era un espejismo en la primera piedra de la cuesta pongo pie a suelo, la subo y cuando arribo me pega una racha del quince. ¡A la mierda, me doy la vuelta! Bueno ya que estoy aquí voy a hacer un poco. En la curvas de poniente el viento te clavaba y en las de volante iba como un tiro y yo me preguntaba ¿pero como voy realmente? Voy bien, voy a ritmo y alegre, me animo tanto que me digo yo voy a subir las piedras, paso el eucalipto y ni paro; directo a las piedras. Creo que es la vez que peor las he subido, que ya es decir. Cuando estoy arriba pasa un motorista y me anima se agradece.

El asfalto. Voy bien pero bajando el frio es la ostia. El Calar Alto, nevado. La Sierra de Gador, nevada. Sierra Nevada, nevada y el viento frío. Cuando entra el viento tengo que tirar fuerte y agachar el lomo, me cuesta, no llego a Enix, está mas lejos de lo que recordaba. Ya en la fuente lleno agua y me como un plátano, no voy a esrperar más, hace frío. Salir del pueblo me cuesta un juevo y llegar al cruce el otro. Pero empiezo a subir a los molinos con 30 kms en las patas y voy bien a ritmo y con fuerza, es el último esfuerzo (me engaño en ese momento.)

La bajada. Bajo congelado a 40 por hora hasta Alhama, se me hace largo, no me cruzo ni con Dios, hoy no se ha levantado. En las contrapendientes me siento enganchado, paso Alhama ¿Pero que coño hago yo aquí? Joder cuantos kms me van a salir si estoy todavía lejos.

El falso llano. ¿Porque en Almería siempre hace viento?¿No era el paraíso del ciclismo? No hace poco pero voy bien. Cuando salgo de una curva y veo la cementera de Benahadux, que alegría me invade. El viento cada vez a más y yo a menos, al final con las piernas doloridas pero no hundido.

69 kilómetros; 4 horas y 20 minutos. Contento, pero jodido.