Cañón del río Lobos y Hoces del río Riaza

Va de ríos…

Viernes, 7.30 de la mañana, Cañón del río Lobos. La mayoría puntuales para el desayuno, aunque a algunos, se les hizo cuesta arriba levantarse después de varias botellas de vino de la tarde/noche anterior. A las 8, ya estamos todos en los coches para desplazarnos 30 km hasta donde empieza la ruta de hoy, Santa María de las Hoyas. La ruta será circular empezando y acabando en el mismo sitio. La temperatura es de 1.5º y el aire corta al respirarse. Y que decir de la ruta… senderos, vegetación exuberante, buitres al acecho y sobre todo, el tiempo espectacular. Debéis ver las FOTOS a su tamaño (no es el original por que eran muy grandes) para ver los detalles, como los buitres que había. Como es costumbre, la vuelta fue rápida y disputada por algunos. Esta vez, los escapados éramos Casimiro, Poveda (iba con una rueda pinchada y tenía que dar aire cada poco) y yo. A falta de 2 km tiro y los dejo y Casimiro, consciente de que no puede pillarme, alentaba a Poveda para que parase a dar aire a la rueda por que iba casi en la llanta. Pero claro, era para el tirar y llegar antes. Poveda, arriesgó y no dio aire, y consiguió llegar arrastrando su bici junto a Casimiro. Al poco, el resto del grupo.

El Sábado, toca ir a las Hoces del río Riaza. También, es a las 7.30 el desayuno y también hace un frío de cojones a la salida, que está a unos 35 km aprox, en la presa del embalse de Linares del Arroyo. Esta vez, los incidentes van a ser variados. Al principio, no nos dejan meter el coche y la furgoneta hasta la presa así que la dejamos a unos 2 km. Estos dos kilómetros son de asfalto y en cuesta abajo. Muchos ya planean el ataque a la vuelta para subir hasta los coches.

Debo decir en mi defensa, que esta ruta fue improvisada la noche anterior en medio de muchas botellas de vino y poca atención por parte de todos, así que íbamos casi a ojo, a pesar de llevar el gps. La primera parte de la ruta no tiene pérdida y llegamos hasta una Ermita. Ahí, paramos un poco para verla y continuamos. Primer error, ya que no había que seguir el camino que llevábamos sino continuar al lado del río. Pero como no me di cuenta, hacemos ese camino, que era una subida que picaba bastante. A mitad de subida, descubro que vamos mal y lo comunico, pero también les digo que podemos terminar de hacer la subida y bajar un poco más adelante que hay un camino que nos lleva hasta el que debemos llevar. Todos de acuerdo y subimos. Cogemos ese camino y lo primero que veo es un cartel que advierte que está prohibido hasta andar por el… y luego veremos por qué. Lo seguimos haciendo caso omiso. Poco a poco el camino se va convirtiendo en un sendero un poco pedregoso (yo iba disfrutando como un enano).

De repente, me avisan para que pare y vemos, que a menos de 50 metros había un grupo de 6 ó 7 buitres. Impresionante, no se asustan. Algunos, al momento se dejan caer por el cortado para irse, pero otros cuantos se quedan ahí. Hacemos fotos y procuramos no asustarlos. Al final, solo queda por irse uno de ellos. Aquí tenéis las FOTOS. Después de este momento para mi emocionante, seguimos el descenso del sendero que cada vez se hacía más dificultoso y a la vez más divertido. Aunque la mayoría se quejaba… “Paco, aquí no hay camino”, “el gps se ha equivocado”, “blah blah bla” y yo ” que sí, hacedme caso”. Jajajaj, al final, yo tenía razón, aunque hubo que bajarse de la bici un par de veces. Llegamos otra vez hasta al lado de la Ermita, donde debimos coger el otro camino. Desayunamos en el porche de una casa que había ahí. Al continuar el camino, nos perdimos repetidas veces, la culpa, la mala planificación. Casi no había camino, bicis al hombro muchas veces, veíamos un camino al otro lado del río y pensábamos que ese era el correcto, así que decidimos cruzar el río. Al principio, intentamos hacer un puente con un tronco… jajajaj si, como os lo digo (Alameda y Poveda) pero al final, Alameda se moja los pies y decide cruzar andando con los pies chorreando. El muy animal pasó casi todas las bicis de un lado al otro, y a su colega Poveda (el más “grande” del grupo) a cuestas y a su cuñando el Sanguijuela Casimiro, al que al final dejó caer al agua. Todo está en las fotos. Yo, me descalcé y quité los calcetines y pasé. Así al otro lado estaba seco. Total, que seguimos el camino que creíamos correcto… y sorpresa… se corta sin posibilidad de vuelta. Así que como ya se estaba haciendo tarde, decidimos volver sobre nuestros pasos, cruzar de nuevo el río y retomar el camino de vuelta. En ese preciso momento, como ya era la “vuelta” algunos empezaron a mover el avispero y poner un ritmo fuerte… Casimiro quería ir en el grupo de cabeza, donde íbamos Poveda, Alameda y yo, pero en un repecho se quedó cortado y queda con el grupo perseguidor. Los tres, ponemos un ritmo fuerte para llegar a los coches y bajar a buscar al resto del grupo en la presa ya que algunos estaban tocados para subir la cuesta final. En esas… rodando fuerte, pillo un pedrolo y pierdo el control de la bici y caigo por el lado del camino que va al río. Todo es muy rápido pero según Alameda y Poveda que me vieron caer, dí una voltereta y no me comí un árbol de milagro. Caí sentado y cuando dejé de “derrapar” en dirección al río, subí otra vez al camino, cogí la bici y continué, pues milagrosamente no me había pasado nada. Al final, llegamos y convencimos a los guardas del parque para que nos dejaran ir a buscar a los compañeros con la furgoneta.

Fotos Cañón Río Lobos

Fotos Hoces Río Riaza