Almeria-chanata-Instincion-Alcora-FV VOLVER A SENTIR ESAS SENSACIONES

Almeria-chanata-Instincion-Alcora-FV VOLVER A SENTIR ESAS SENSACIONES

Hace muchísimos meses, quizás mas de 12, que no tenía en la bici las sensaciones que tuve el sábado pasado, por eso y por ser estas tan positivas me he decidido a hacer una crónica para compartirlas con vosotros.

Durante la semana se me ocurrió que para ver cómo estaba de forma de cara a la transnevada que tengo en mente hacer en unos días podría hacer una travesía Almería-Fuente Victoria y después de comentarlo con El Vitel colgué la convocatoria en nuestro foro.

Llegó el día señalado, sábado 19 de julio y también la hora, 7 de la mañana, en el punto de salida Ambus, Alonso, Victor y un servidor, nos encontraríamos, según lo previsto, en Enix con Vitel, pero esos cuatro éramos los que empezábamos aunque todos sabíamos que cuando llegásemos a 1.000 m de altura nos quedaríamos Vitel y yo solos.

Durante la subida de la peseta nos encontramos con Diego, vecino y amigo de Alonso, que se unió al grupo e incremento su ritmo, la mañana transcurre hasta Enix sin excesivo calor y con un ambiente más que agradable que se convierte en muy agradable al llegar a este pueblo donde se nos une el que a partir de ahora será mi compañero de fatigas, alegrías y emociones, mi amigo Tremen, también conocido como Jose Lopez y en algunos ámbitos como Beatle.
Gran desayuno que agradecemos especialmente al sufragador del mismo: José Manuel (El Ambus), que tiró de taco quizás para celebrar anticipadamente lo que para mi sería un día especial.

Después del desayuno volvemos a nuestras monturas y nos dirigimos hacia La Mamona, al llegar al cruce de Enix con la ctra de La Mamona, Victor y Ambus se dejan caer hacia Agudulce y dan por terminada la salida con una llegada a Almeria por carretera, Diego y Alonso tiran delante y atrás y reservones (conscientes de lo que nos quedaba) mi amigo y yo.

Paso tranquilo pero seguro nos ponemos a 1.000 m, paraje de La Mamona, se acaba el asfalto y la compañía de terceros, ahí nos despedimos de Alonso y de Diego que vuelven a Almería por Alhama.

Subimos los ventiladores y en lo mas alto nos encontramos a un amigo mío ciclista de Alhama, lo saludamos y nos despedidnos (luego supimos que se encontró con nuestro Eu que al parecer tenía intención de venir con nosotros pero Morfeo le gastó una mala jugada y hubo de conformarse con la compañía de mi amigo Gabriel que según supe después lo acompañó hasta Alhama).
Hasta aquí todo mas o menos normal, no demasiado calor, no demasiado cansancio, en fin bien, pero ya son las 11.15 h de la mañana y el estomago pide algo de alimento, paramos junto al aljibe que hay en la bajada de los ventiladores y nos comemos unas frutas a la sombra.

Cuando reemprendemos la marcha ya si que aprieta el calor y empezamos a notarlo, conscientes de que nos queda poco por subir no nos preocupamos demasiado, y pedaleamos sin demasiadas precauciones, llegamos a La Chanata y empezamos la larguísima bajada hasta la carretera que une Instinción con Alcora.

En este punto, a esas horas y con asfalto el calor ya si que hacía mella, la boca seca continuamente y sin fuerzas para pedalear tuve que parar dos veces a la sombra en esos 10 km que hay aproximadamente hasta llegar a Alcora, el Vitel también mostraba signos de cansancio pero comparando su estado con el mio podría decirse que el aun respiraba con salud mientras yo era un cadáver que necesitaba parar a ventilar quitarse el casco y la “dichosa” gorra que te quita el sol pero te agobia de una manera que no os imagináis.

El sufrimiento físico solo podía aguantarse con una dosis de esperanza y a ella nos agarramos: “que este abierto el bar de Alcora”.

¿Abierto?, mucho mas que abierto, aquello no era un bar, era un paraíso, muros de mas de 40 cm, ventanas pequeñas, paredes encaladas, suelo de cemento, techos de cañizo y un lujo de camarero, mas de 80 años de sabiduría popular nos atendían en aquel paraíso.

La entrada fue espectacular, un cadáver y medio disfrutando del fresquito que la instalación ofrecía y sabiendo que se había acabado el sufrimiento pidiendo cervezas unas detrás de otras hasta completar una cifra poco creíble pero cierta, 15 tercios de cruzcampo desigualmente repartidos que sirvieron para refrescarnos pero sobre todo para despertar el espíritu comunicativo de quien me acompañaba que supo mantener el tipo con Cristóbal (así se llamaba nuestro anfitrión) durante mas de 4 horas, las que necesitamos para que el calor desapareciese. Unos ginlemon, no voy a determinar el número, un helado, recargar nuestras mochilas de agua fresca y al camino otra vez, en esta ocasión con la seguridad que en 45 minutos estaríamos en nuestro destino, así fue llegamos a Cacín, nos hicimos una foto (que yo solicité dada mi euforia del momento) y nos despedimos hasta la próxima (que será muy, muy pronto).

Un día muy especial en el que recobré las sensaciones del ciclista casi extenuado (100 km+2000 m de desnivel para un anciano como yo……) pero con “el deber cumplido” y saboree la exquisita compañía de mi amigo.

VELETA: Primer intento.

Hacía años que tenía pendiente subir al Veleta con mi padre, cosa que nunca pude hacer, y tenía entonces pendiente hacerlo yo sólo o con otro loco que se apunte. Pero es raro tener mi calendario de trabajo y las locuras suelo tener que hacerlas en solitario.

Unas cosas por otras (y a pesar de que lo tengo cerca), siempre había tenido problemas: porque cuando la expedición va estoy trabajando, porque cuando tengo vacaciones no es tiempo de subir, porque no estaba preparado, etc etc etc… excusas varias que no sirven para justificar mi dejadez.

Consciente de que la fecha para subir hasta el Veleta desde el Sur es en Septiembre y este año nuevamente el trabajo me lo va a impedir, y aprovechando que estaba de vacaciones, me decidí a subir en Junio, tres días después del II Reto Caniles. Cogí un track que iba desde Órgiva al Veleta, lo cargué en el GPS y se acabaron las excusas.

Aunque la mayoría de la gente sube desde Capileira o desde el mismo puesto de control que impide el acceso al tráfico, mi idea inicial era desde Motril, desde la misma playa. Me pareció que el disparate ya era mayúsculo, así que preferí salir desde Órgiva, a unos 400 mts sobre el nivel del Mar y ahorrarme un buen rato de subeybaja desde Motril, tanto a la ida como a la vuelta. Menos mal.

Poco antes de las 9 estaba subido en la bici, dejé el coche en Órgiva y ya la primera pedalada era cuesta arriba… joder, ni siquiera un poco de cuartelillo, directo para arriba por la carretera.

Sube, sube, serpentea, sigue subiendo, pasas por Pampaneira (con su central Hidroeléctrica), sigues subiendo, en ese momento voy pensando que en los márgenes de la carretera no hay basura (acostumbrado a ver porquería a toneladas en las cunetas), y a los pocos metros me encuentro con un cartón de biofrutas de ese y una lata de cerveza sin plomo: la gente que sube por aquí es sana, guarra pero sana.

Giro a la izquierda en el cruce y cojo la carretera que me llevará a Bubión (qué pueblo más guapo) y después a Capileira, último pueblo en mi camino hacia lo más alto de la Sierra. Después de Capileira se acaba el asfalto y empieza la tierra. Por fin!! Estaba ya harto de escuchar el zumbido tipo mosca de los tacos en la carretera. Veo un cartel invitando a los vehículos a circular despacio y respetar a los ciclistas y caminantes, y un minuto escaso más tarde aparece por detrás un Volvo como si fuera por una autovía, levantando una polvareda bestial y tirando pedradas. A los dos o tres minutos, misma maniobra con una Fregoneta. No habrían visto la señal o les importa un pimiento.

Sigo subiendo, atravieso un par de bosques y llego a la barrera. Sale a mi encuentro un agente de Medio Ambiente, un chaval de menos de 30 años, muy majo, que me pregunta hacia dónde quiero ir.

Le digo que pretendo ir al Veleta y me comenta que hay un Nevero de unos 200 metros que me impedirá llegar (ya me imaginaba que sería así, porque la fecha en la que este nevero casi desaparece es a principios de Septiembre), así que entonces mi plan es llegar hasta el Nevero y si no lo veo claro volver (aunque llevo los clavos en las botas, pero eso agarra lo que agarra y no son crampones).

Agarro la pista para arriba, gira, recta larga, gira, recta larga… los últimos árboles (un pequeño bosque) dan paso a la vegetación de alta montaña, el paisaje es casi desértico, sólo matorrales; corre aire fresco, así frío, y las nubes van restregándose contra los picos más altos, decido no taparme para tener la ropa seca en la bajada y sigo subiendo hasta llego a un “falso” llano de donde sale el cruce hacia el Refugio del Poqueira, sigo recto, poco más adelante el track hace un giro a la derecha por lo que parece un sendero bastante malo.

Miro y remiro el track, imaginaba que la subida al Veleta era por pista casi hasta el final, y a 2700m no es muy normal que empiece lo técnico. En efecto, el track que llevo es el que se supone me llevará al Veleta, así que decido seguir por ese sendero que parece muy técnico.

Pues no era un sendero técnico, era un sendero INFERNAL. Se me hacía difícil creer que nadie hubiera pasado por ahí en bici y conservase el “Cacas” y la espalda en un estado digno. Venga para arriba, venga lastra suelta: una rara combinación de lastra pequeña de esa que te lleva frenado (como en las ramblas sueltas) que ponen en juego tu equilibrio y el aguante de tus piernas (por si fuera poco con el desnivel) junto con pedruscos más grandes que ponen en juego también el equilibrio, las piernas y la paciencia. Menudo martirio.

Sube, esquiva, gira, sube, rampón, sigue esquivando, aprieta el culo, 2800, 2900,… veo los primeros neveros a los lados del camino, me cruzo con dos parejas de senderistas extranjeros que me miran con cara de lástima, creo que me han tomado por loco,… 3000,3100… me cago en las lastras, cada vez estoy más cansado y tengo la cabeza medio embotada, será el “mal de altura” ese que le dicen; doy cuenta del Gel que “M” no quiso en Caniles, cortesía del IV Alpujarra y Pedal… está rico, frutas del Bosque (tú te lo perdiste, M); la vegetación ha desaparecido, sólo hay pizarra y manchurrones de nieve, …3200,3300, 3400… ¿Dónde está el Nevero que me dijo el Forestal? ¿Y dónde narices han puesto el Veleta? Me encuentro con otro sendero que cruza, hacia la izquierda baja, hacia la derecha sube, pero este está un poco mejor.

Abro el ZOOM del GPS a ver dónde carajo estoy  y veo que por la derecha, a poco, pone “Pico Mulhacen”. Imposible. O los mapas que me puso el Congrio mienten o el GPS está peor que yo… Se supone que hasta el Mulhacen no se puede subir en bici (habrá una cadena o un cartel que lo prohíba pero yo no he visto nada), y en todo caso la subida desde el Veleta dicen que es un sendero imposible que hay que hacer con la bici a cuestas.

Decisión salomónica: tiene que ser para arriba,no voy a tirar para abajo con lo que me ha costado llegar hasta aquí. Así que enfilo el sendero que no estaba mal del todo… a los pocos metros el sendero es IMPOSIBLE. Veo gente arriba y me encuentro una pareja que viene de bajada, así que les pregunto:
-          ¿Eso de enfrente es el Mulhacén?
-          Claro.
-          ¿Y dónde está el Veleta?
-          Ahí enfrente, tienes que haberlo pasado para llegar aquí, ¿no?
-          No, yo vengo desde ahí atrás (señalando la ruta que traía desde la falda Sur).
-          ¿Cómo? ¿Has subido con la bici por ahí?
-          Sí, ¿por qué?
-          (Manos a la cabeza) ¡Madre mía, eso es para hacerlo a pie!

Dímelo a mí (pensé). Total, que está prohibido estar aquí, así que como me pille un Agente de Medio Ambiente me va a poner fino filipino… pero la multa va a ser la misma aquí en el Sendero (donde se supone que no puedo llegar pero no he encontrado cadena o cartel alguno) que en la cima, así que puestos a pagar la multa, por lo menos que me pille en el techo de la península.

Así que decido echarme la bici al hombro y rematar la faena. La cara de la gente que me ve llegar es para enmarcarla: deben pensar que me faltan dos o tres tornillos.

3475 metros dice el GPS que hay en el techo peninsular, no sé qué pondrá en los libros…

Los siguientes que suben a la cumbre y ven la bici me preguntan si la he traído en helicóptero, que es imposible subir ahí. ¡¡Qué me vas a contar!!

Total, un poco mosca porque no quiero estar demasiado tiempo en el Mulhacen, me hago las fotos de rigor, cojo mi compañera de sufrimientos y hala, para abajo.

Me abrigo bien y me tapo la cara en plan “hermanos Dalton” porque el aire es frío (y más bajando), y todo lo que subí para abajo a todo trapo.

Total: iba para el Veleta y acabé en el Mulhacen, por lo que sigo teniendo pendiente subir al Veleta. Tanto rollo para nada.

P.D.: Y con mi caballo loco de 26”. Ahí queda eso…

Picena – Puerto de la Ragua – Picena

Picena – Puerto de la Ragua – Picena from Los Mastrinkais on Vimeo.

Siempre que bajo a Almería, intentamos juntarnos para hacer una ruta con mi amigo Guillem…
Esta vez, me preparó una ruta exigente, pero muy guapa, que nadie diría que rodamos por tierras Almerienses…
Para esta aventura, fuimos: Paco (Congrio), Guillem (el Catalán), Paco (Champo), Diego (el Especialista), Jose Luís ( Er de huerva) y David (El Crónicas)

Quedamos en Picena , antes Guillem me recogió en Huécija…

Salimos todos a rodar a las 9h aprox., bajamos por una calle y de golpe subida por un sendero muy verde, pero técnico, para seguir subiendo por una pista, con vistas de Laroles en la colina…

Seguimos, serpenteando hacia Jubar, por un senderillo y atravesamos dicho pueblo, salimos a una pista ancha con un desnivel muy fuerte, donde puse pie.
Seguimos subiendo y subiendo por pista ancha, arañando desnivel positivo, a medida que pasan los kilómetros, el desnivel se acentúa menos, pero sigue doliendo…
Dejamos atrás, unas vacas, un macho cabrio, unas fuentes… y los mastrinkais no aflojaban…yo iba sufriendo y aguantando el tipo como podía, paramos para ver el valle de la carretera que sube al puerto de la Ragua, y de ahí, nos dejamos caer, llaneando, falseando llano… hasta el puerto de la ragua, donde paramos en su fuente para comer el bocata, eran las 12h, comimos rápido, congrio regañó a un lugareño que tiró una bolsa de plástico y champo, nos deleito con alguna de sus charlas…

Seguimos subiendo hasta la cota 2300 mtrs, antes reparamos un reventón de Guillem, acabamos todos arreglando un pinchazo, algunos intentamos alargarlo hinchando, pero al final claudicamos…
Pasamos cerca del pico más alto de Almería, el Chullo 2613 mtrs, y dejando su falda, descendemos rápidos y seguros, por pista ancha y algún cortafuego, champo y Congrio, tenían tiempo de sacar sus cámaras, para grabar o hacer fotos…parando , adelantando, perdiendo el track…

Antes de salir a la carretera, nos desviamos a la derecha por un sendero marcado como GR, lo bajamos antes de reparar 2 pinchazos y salimos a la carretera para coger otra trialera muy rota y peligrosa, que como íbamos mal de tiempo ,decidimos rectificar y bajar por la carretera, para ganar tiempo…reparamos mi pinchazo , y seguimos por ella, hasta una pista que decidimos seguir, sin pasar por un sendero , por agilizar algo más ,eran las 15:30h, y estábamos fuera de tiempo, una pena no hacer esta variante, según Guillem es muy guapa…
Pero al llegar a Laroles , todavía , nos quedaba una trialera divertida que bajaba rapidísimo hasta Picena…
Llegamos a las 16h a los coches…paramos en Cherín para mojar e hidratarnos un poco y comentar la batallita

3100 kcal. Consumidas, 76 kilómetros de puro MTB y muy buena compañía…

P.D:Ya sé, por que se llaman los Mastrinkais…jejejeje

Datos GPS Datos GPS Picena, Puerto de la Ragua, Sierra Nevada

Almería – Eólico de Enix – y vuelta…¡¡¡ POR VEREDAS!!!


Queda bautizada la “senda del Champo” (en realidad es una senda coincidente con la antigua cañada real de Sierra de Gádor) ya que, al parecer,  ninguno de nosotros la había descubierto todavía. (Si el bichito tiene su ” vuelta al bichito”, por qué no tener yo “mi” senda? jajaja

…y SI, lo habéis oído bien, se puede ir de Almería hasta el parque eólico de Enix sin pisar asfalto y de una manera super-directa: En tan sólo 24 kms.  Se puede hacer en ambos sentidos, aunque creo que la manera mas cómoda de hacer la ruta en subiendo al parque eólico de la manera tradicional (La Peseta – Aljibe Alto – Enix – Ctra Alicun hasta La Mamona) y volver por pistas y “la senda del Champo”, una senda estrecha y pedregosa de 4 kms que viene a caer al cortijo de Torelló, con unas impresionantes vistas de la bahía de Almería.

Llevaba mucho tiempo detrás de localizar ese camino pero nunca conseguía que nadie me acompañase, hasta que este domingo engañé a Diego J. el cuál, sin saber lo que le esperaba, se apuntó a la ruta.

Nos hizo un día genial, un tanto húmedo pero nada caluroso. Comenzamos la ascensión por La Peseta a las 8 de la mañana y, para mi sorpresa, a esa hora ya nos encontramos con un montón de bikers, incluso un grupo QUE YA VENÍA DE VUELTA BAJANDO!

Llegamos a Enix en hora y media, y nos tiramos además media hora de relaxing café con leche en la plaza del pueblo, comiendo y bebiendo al fresquito de la sombra. Después reanudamos la marcha y subimos hasta el parque eólico, donde coincidimos con los amigos de Rueda Ancha de Alhama, que estaban realizando su prueba anual y tenían “cortado” el cruce de subida a los ventiladores. Allí nos detuvimos otro ratillo para ver a los primeros de la carrera bajar como meteoros.

Después de hacer un poco de vida social con los espectadores de la prueba, comenzó la parte mas bonita de la ruta: La vuelta desde el mismísimo cruce de los ventiladores por una pista que mas tarde se convierte en senda. Primeramente hay que perder unos pocos metros de cota rodando por pistas de tierra, hasta los 950m de altitud, después se coge la “senda del Champo”, una senda muy estrecha, pedregosa a veces,  y en subida, que nos llevará hasta el punto mas alto del día: 1062 metros. Después la senda discurre por un collado muy llano y acto seguido comienza a descender hasta que engancha con la pista que une los cortijos del Bombo y Torelló con Aljibe Alto. La senda es perfectamente ciclable si el ciclista tiene destreza, y no tiene  grandes desniveles, el fuego además la ha dejado muy limpia y visible. En algunos puntos muy concretos hay que bajarse de la bici, 3 o 4 puntos a lo sumo, y hay que andar muy pocos metros, de modo que merece totalmente la pena.

La bajada a Almería desde Aljibe Alto (donde la carretera que viene de Enix se convierte en tierra para bajar a Almería) la hicimos por el camino clásico, y llegamos a Almería con 4 horas y media de ruta, incluyendo una hora de paradas a comer, hablar con la gente, echar fotos….la ruta tiene 3h y media de pedaleo neto a ritmo normal.

Estoy deseando volver a hacerla, esta vez al revés, a ver que tal!!

II Reto Caniles 2014


CRONICAS DEL II RETO DE CANILES 911 (15/06/2014)
L@S M3K A LAS PUERTAS DEL INFIERNO

La batalla se empezó a gestar tiempo atrás, para algunos su 2ªvez. Canito nos había buscado un buen refugio en la zona, un estupendo centro de operaciones. Y el viernes trece a última hora, casi a las 12, mi familia y yo nos presentamos allí, con mi característica timidez que a veces me hace quedar por borde. La mayoría ya estaban allí.

Aunque al principio parecía que todo iba a ser un desastre, debido a las bajas de última hora,  pero al final como buenos M3K fuimos encajando todas las piezas del puzle y todo salió perfecto. Pasamos un perfecto finde de convivencia con los compis de afición y respectivas familias. Se echo de menos a Alonso, Beatle y Diego que última hora no pudieron venir. Me quedo con buenos recuerdos de todos allí juntos preparando la mesa para comer todos juntos, los niños juntos allí jugando con las gallinas y con el dichoso pavooo que no nos dejaba dormir. Esa hora de la siesta escuchando viejas historias de nuestro presi, perdona presi por roncar… no es que me aburriese es que estaba cansao, je je

Llegan las 6 am del domingo 15J todos los M3K en pie como buenos espartanos preparando sus armas… poco a poco salía la caravana M3k camino de la Salida del II reto de Caniles, la suerte estaba echada, los nervios a flor de piel, resuena en mi cabeza una vieja canción de Duncan Dhu
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Padules domingueros. Minas de Beires

Salida desde Padules de los menos “habituales” sobre la bici por la zona de Ohanes (Sierra Nevada) y minas de Beires.
En las minas de Beires nos acercamos a ver los restos del antiguo cargadero del mineral. Huella de la gran actividad que tuvo que haber en la zona, y que todos nos preguntamos como podía conservarse tan bien al paso del tiempo.